La misión Artemis II de la NASA marcará el regreso de astronautas a la órbita lunar desde 1972. Con una trayectoria inédita hacia la cara oculta de la Luna, el proyecto combina ambición científica, riesgos técnicos y una creciente carrera internacional por liderar la nueva era espacial.
Un viaje histórico hacia lo desconocido
Más de medio siglo después del programa Programa Apolo, la NASA prepara una misión que recorrerá más de 2 millones de kilómetros para sobrevolar la cara oculta de la Luna, una región prácticamente inexplorada por misiones tripuladas.
A diferencia de las misiones Apolo, que orbitaban a baja altura y solo observaban zonas concretas, Artemis II utilizará una trayectoria tipo “boomerang”, diseñada para regresar a la Tierra sin necesidad de encender motores en caso de emergencia. Este enfoque prioriza la seguridad, aunque limita el control sobre la trayectoria.
Uno de los grandes interrogantes será la iluminación: la visibilidad de la superficie dependerá completamente de la fecha de lanzamiento.
Riesgos técnicos y dudas sobre la nave Orion
El corazón de la misión es la nave Orion, que realizará su primer vuelo con humanos a bordo tras haber sido probada únicamente en la misión no tripulada Artemis I.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- El escudo térmico, que mostró anomalías en la reentrada anterior.
- El sistema de soporte vital (ECLSS), clave para mantener condiciones habitables durante el vuelo.
Estos factores generan cautela dentro de la comunidad científica, especialmente tras precedentes como el accidente del Columbia.

Infografía del recorrido de Artemis II paso a paso: desde el despegue del cohete SLS hasta el regreso de la nave Orion tras sobrevolar la cara oculta de la Luna.
El papel del cohete SLS y el debate sobre costes
El lanzamiento dependerá del SLS, uno de los cohetes más potentes jamás construidos, pero también uno de los más costosos y de un solo uso.
Su desarrollo, liderado por empresas como Boeing y Northrop Grumman, ha sido objeto de críticas por su baja eficiencia frente a alternativas reutilizables como las de SpaceX.
La propia NASA estudia reemplazarlo en el futuro por sistemas más económicos y flexibles.
La tripulación: experiencia internacional
La misión contará con cuatro astronautas:
- Reid Wiseman (comandante)
- Christina Koch (especialista)
- Victor Glover (piloto)
- Jeremy Hansen (especialista)
Hansen se convertirá en el primer canadiense en viajar alrededor de la Luna, reflejando el carácter internacional del programa.
Retrasos, política y competencia con China
El programa Artemis ha acumulado retrasos, sobrecostes y cambios estratégicos. Durante la administración de Donald Trump se aceleraron plazos, aumentando la presión sobre el calendario.
Actualmente, la NASA ha reestructurado el plan:
- Nueva misión de prueba en 2027
- Regreso a la superficie lunar previsto para 2028
- Objetivo de establecer una presencia sostenida
Este contexto se ve influido por la creciente competencia de China, que aspira a llevar astronautas a la Luna antes de 2030.
Más allá de la Luna: el objetivo final
El programa Artemis no busca solo repetir los logros del pasado, sino sentar las bases de una presencia permanente en el entorno lunar, incluyendo la futura estación Gateway y misiones hacia Marte.
Sin embargo, el proyecto también plantea interrogantes sobre su viabilidad económica, tecnológica y política en un contexto global cambiante.

