La empresaria Carmen Pano ha declarado en el Tribunal Supremo que una vivienda en Cádiz habría sido adquirida como supuesta contraprestación para José Luis Ábalos. El testimonio se enmarca en el conocido caso Koldo, donde también están implicados Víctor de Aldama y otros actores vinculados a presuntas gestiones para la obtención de licencias de hidrocarburos.
El juicio relacionado con el denominado caso Koldo continúa aportando nuevos elementos a partir de los testimonios recogidos en sede judicial. En esta ocasión, la empresaria Carmen Pano ha señalado que el empresario Claudio Rivas, vinculado al sector de los hidrocarburos, habría adquirido una vivienda en La Alcaidesa (Cádiz) como presunta contraprestación por gestiones atribuidas a José Luis Ábalos.
Según el testimonio, la operación se realizó a través de la sociedad Have Got Time, administrada por su hija, aunque —según indicó— el control efectivo recaía en Rivas mediante personas de confianza. La vivienda, valorada en 579.000 euros, habría sido inicialmente planteada como inversión, pero posteriormente, según la testigo, se habría destinado al uso del exministro.
Durante su declaración, Pano afirmó que Víctor de Aldama habría trasladado la necesidad de realizar determinadas gestiones políticas para facilitar la obtención de una licencia de operador de hidrocarburos para la empresa Villafuel. En ese contexto, la adquisición del inmueble habría respondido, siempre según su relato, a una petición vinculada a dichas gestiones.
A preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, la testigo confirmó que la compra podía entenderse como una contraprestación. No obstante, también subrayó que nunca tuvo contacto directo con Ábalos y que la gestión del contrato de alquiler con opción a compra fue elaborada por Aldama.
Otro de los puntos relevantes de la declaración fue la descripción de reuniones mantenidas en el Ministerio de Industria a finales de 2020. Según Pano, dichas reuniones habrían sido organizadas por Aldama y contaron con la presencia de Koldo García, exasesor del Ministerio de Transportes. En ellas, se habría abordado la posible concesión de la licencia para Villafuel, aunque las competencias en esta materia corresponden al Ministerio de Transición Ecológica.
La testigo relató que Claudio Rivas salió “satisfecho” de esos encuentros, aunque el proceso administrativo posterior no se resolvió de forma inmediata. De hecho, la licencia no fue concedida hasta septiembre de 2022, más de un año después de la salida de Ábalos del Gobierno.
En relación con el uso de la vivienda, Pano indicó que Ábalos habría residido en ella durante varios meses en 2021, abonando únicamente una parte del alquiler. Posteriormente, y ante la falta de avances en la obtención de la licencia, el propietario habría ordenado iniciar un procedimiento de desahucio.
El testimonio también incluyó referencias a supuestas entregas de dinero en efectivo en la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. Pano afirmó haber entregado 90.000 euros en dos ocasiones, aunque aseguró desconocer el destinatario final de dichas cantidades. Sobre este punto, la Fiscalía no realizó preguntas durante la sesión.
Asimismo, durante la jornada se evidenciaron algunas contradicciones en los relatos, especialmente en relación con los desplazamientos a reuniones oficiales. Mientras Pano afirmó haber acudido en un vehículo determinado, otro testigo ofreció una versión diferente sobre ese aspecto.
La comparecencia se enmarca en una causa judicial compleja en la que se investigan posibles delitos relacionados con corrupción y tráfico de influencias. Tanto los acusados como las personas mencionadas en las declaraciones han negado en distintas ocasiones las acusaciones o han ofrecido versiones alternativas de los hechos.
El desarrollo del juicio continuará en las próximas semanas con nuevas comparecencias y pruebas, en un proceso que mantiene un elevado interés público debido a la relevancia de las figuras implicadas y a las posibles implicaciones políticas y administrativas del caso.

