juicio mascarillas Supremo con Ábalos y Koldo en el banquillo

Ábalos declara en el Supremo en la recta final del juicio por el caso mascarillas

José Luis Ábalos comparecerá este lunes ante el Tribunal Supremo como principal acusado en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia. La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión para el exministro.

Ábalos afronta el juicio mascarillas Supremo

El juicio mascarillas Supremo entra este lunes en una fase clave con la declaración del exministro de Transportes José Luis Ábalos, que será el último de los tres acusados en comparecer ante el tribunal. Su interrogatorio llega después de las declaraciones de su exasesor Koldo García y del empresario Víctor de Aldama, considerado por la Fiscalía como presunto conseguidor.

La vista oral se celebra en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo desde el pasado 7 de abril. Según la información publicada por Europa Press, el interrogatorio de Ábalos podría ocupar sesiones de mañana y tarde, antes de que el procedimiento avance hacia la prueba documental y los informes finales de acusaciones y defensas.

Peticiones de cárcel de Anticorrupción

La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para Koldo García y 7 años para Víctor de Aldama. El Ministerio Público atribuye al exministro y a su exasesor presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, aprovechamiento de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación.

En el caso de Aldama, la Fiscalía pide 7 años de prisión y una multa de 3,7 millones de euros por los tres primeros delitos. Según el escrito de acusación citado en la información disponible, el empresario se declaró culpable en su escrito de defensa, por lo que se le aplica la atenuante de confesión.

Las acusaciones populares encabezadas por el PP elevan sus peticiones y reclaman 30 años de cárcel para Ábalos y Koldo, mientras que para Aldama solicitan la misma pena que el fiscal.

Koldo niega pagos y defiende su inocencia

Antes de la declaración de Ábalos, Koldo García defendió su inocencia ante el tribunal. Según la información aportada, el exasesor negó haber decidido la compra de mascarillas y sostuvo que su papel se centró en actuar cuando el material sanitario llegara a España.

Koldo también negó haber recibido 10.000 euros mensuales de Aldama y aseguró que no hablaba con Pedro Sánchez una vez que este llegó a la Presidencia del Gobierno. Sí reconoció haber recibido billetes de 500 euros del PSOE, a los que admitió que llamaba “chistorras”, aunque defendió que los consideraba “totalmente legal”.

El exasesor también afirmó que Ábalos fue amenazado por su expareja Jéssica Rodríguez con destapar aspectos de su vida privada. Estas afirmaciones forman parte de su declaración en el juicio mascarillas Supremo y deberán ser valoradas por el tribunal junto al resto de pruebas.

Aldama implica a Ábalos y Koldo

Por su parte, Víctor de Aldama declaró que pagó a Ábalos y Koldo entre 3,5 y 4 millones de euros. También afirmó que ambos querían que constructoras ayudaran a “la financiación del PSOE” y aseguró que Pedro Sánchez era “el uno” en una presunta organización criminal, extremo que ha sido rechazado por el PSOE, según recoge la cobertura de otros medios sobre el juicio.

El juicio mascarillas Supremo mantiene así el foco en las versiones contrapuestas de los acusados. Mientras Aldama ha señalado directamente a Ábalos y Koldo, el exasesor ha rechazado las acusaciones principales y ha tratado de desvincularse de las decisiones sobre contratos públicos.

La Fiscalía habla de enriquecimiento

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que Ábalos, Koldo y Aldama habrían acordado aprovecharse del cargo del entonces ministro para favorecer contrataciones con la Administración a cambio de beneficios económicos.

El fiscal jefe Alejandro Luzón considera que los tres actuaron con “ánimo de enriquecimiento” y que habrían acordado la futura comisión de delitos conforme surgieran oportunidades. Según el Ministerio Público, la presunta organización tuvo vocación de permanencia en el tiempo y operó durante varios años.

La acusación sitúa a Ábalos como figura central por la autoridad que le otorgaba su responsabilidad al frente del Ministerio de Transportes. A Koldo lo describe como su hombre de confianza y, en algunos pasajes, como su “alter ego”. A Aldama le atribuye una “interlocución privilegiada” con Transportes y otros ámbitos administrativos.

El papel atribuido a Aldama

Anticorrupción define a Aldama como un empresario con intereses en varios sectores, entre ellos el inmobiliario, hostelero y de hidrocarburos. Según la Fiscalía, su acceso preferente al exministro le habría permitido conocer necesidades de compra de material sanitario durante la pandemia y localizar empresas interesadas en contratar con la Administración.

El Ministerio Público sostiene que Aldama habría promovido intereses empresariales ante administraciones públicas a cambio de prestaciones económicas, de las que presuntamente habrían participado Ábalos y Koldo.

Entre las supuestas contraprestaciones mencionadas aparecen pagos mensuales, alquileres de viviendas y otros beneficios vinculados al entorno personal de los acusados.

Recta final del proceso judicial

Tras la declaración de Ábalos, el juicio mascarillas Supremo quedará pendiente de la prueba documental y de los informes finales de las acusaciones y las defensas. Según la previsión recogida en la información publicada, la causa podría quedar vista para sentencia el martes si se cumplen los tiempos previstos.

La declaración del exministro será, por tanto, uno de los momentos centrales de la vista oral. Ábalos comparece como principal acusado después de que Koldo y Aldama hayan ofrecido versiones diferentes sobre la presunta trama y sobre el papel de cada uno en los hechos investigados.