juicio mascarillas Ábalos ante el Tribunal Supremo

Ábalos niega «0» ingresos irregulares y cuestiona las pruebas en el juicio de las mascarillas

José Luis Ábalos ha declarado este lunes ante el Tribunal Supremo en el juicio por la trama de las mascarillas. El exministro ha rechazado las acusaciones económicas y ha defendido su actuación durante la compra de material sanitario.

Ábalos declara en el juicio mascarillas Ábalos

El juicio mascarillas Ábalos ha vivido este lunes una jornada clave con la declaración del exministro de Transportes ante el Tribunal Supremo. Ábalos ha comparecido como acusado en la recta final del procedimiento centrado en la compra de mascarillas durante la pandemia y en las presuntas mordidas vinculadas a contratos públicos.

Durante su intervención, el exministro ha cuestionado la prueba económica atribuida por la UCO, centrada en 94.800 euros de presunto origen desconocido. Según su declaración, esas cantidades procederían de mensajes de WhatsApp de Koldo García, su antiguo asesor, y no de otros elementos documentales.

“¿Eso es todo lo que han encontrado en 10 años?”, ha señalado Ábalos, que ha negado haber recibido cantidades millonarias y ha añadido: “No van a encontrarme nada”.

Críticas al informe de la UCO

Ábalos ha insistido en que la cantidad señalada por los investigadores no sostiene, a su juicio, las acusaciones sobre grandes pagos en efectivo. El exministro ha afirmado que, incluso aceptando la cifra atribuida, el resultado sería muy inferior a las cantidades mencionadas en otras declaraciones del procedimiento.

El acusado también ha protestado por la interpretación de algunos mensajes en los que se hablaba de “folios”. Según su versión, se trataba de papel de oficina y no de dinero. Ábalos ha explicado que consumía muchos documentos impresos porque mantenía una “cultura de papel” y que solía pedir cajas de folios para trabajar con informes.

En ese punto, ha denunciado que se le obligue a justificar expresiones ordinarias porque, según ha dicho, se parte de la idea de que empleaba un lenguaje criminal.

La relación con Koldo García

Otra parte central del juicio mascarillas Ábalos ha sido la relación del exministro con Koldo García. Ábalos ha explicado que su antiguo asesor le acompañaba “24 horas al día” desde su etapa en el PSOE y que lo incorporó posteriormente a su gabinete ministerial como reconocimiento a su “entrega y lealtad”.

Según su relato, Koldo participaba también en aspectos de su vida personal, lo que generó una relación de confianza singular. No obstante, Ábalos ha defendido que eso no implica que conociera todas las gestiones realizadas por su asesor.

El exministro ha negado haber contratado personalmente mascarillas o haber formado parte de órganos de contratación. También ha sostenido que la compra de material sanitario respondió a una situación de urgencia durante los primeros días de la pandemia.

La compra de mascarillas durante la pandemia

Ábalos ha defendido que su prioridad en aquel momento era conseguir equipos de protección cuanto antes. Ha asegurado que su “única obsesión” era disponer de mascarillas y que las decisiones técnicas y administrativas correspondían a los órganos competentes.

El exministro ha explicado que habló con el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa, para conocer qué material debía adquirirse y que una de sus principales preocupaciones era evitar estafas. Según su declaración, se articuló un sistema de pago anticipado con garantías para impedir que el Ministerio fuera engañado.

También ha afirmado que no conoció directamente las ofertas presentadas y que no habló con Víctor de Aldama antes de la compra de mascarillas. Ha admitido, no obstante, que Aldama acudía con frecuencia a ver a Koldo García y que pudo conocer la necesidad de adquirir material sanitario.

Jésica Rodríguez y Víctor de Aldama

Durante la declaración, Ábalos también se ha referido a su expareja Jésica Rodríguez. El exministro ha mostrado extrañeza por la negativa de Rodríguez a haber conocido a Víctor de Aldama y ha sugerido que pudo existir algún tipo de acuerdo entre ambos.

“No encuentro motivo para que niegue que lo conoce”, ha declarado, antes de apuntar que podría haber “algún asunto que hayan arreglado”. Ábalos ha negado haber influido para que Rodríguez fuera contratada en Ineco y ha asegurado que no habló con nadie para facilitar esa contratación.

También ha contradicho la versión de Aldama sobre el piso de Rodríguez en Madrid. Según Ábalos, el inmueble no lo pagaba el comisionista, sino Luis Alberto Escolano, socio de Aldama. Además, ha afirmado que él no tenía llaves del piso ni pernoctó allí.

Air Europa y otras acusaciones

La Fiscalía también ha preguntado a Ábalos por el rescate a Air Europa. El exministro ha confirmado que intercambió mensajes con Aldama en agosto de 2020, aunque ha señalado que lo hizo en calidad de asesor de la empresa.

Ábalos ha defendido que no se trató de un rescate, sino de un préstamo con condiciones duras, y ha asegurado que el dinero fue devuelto con intereses. Además, ha considerado que España actuó tarde y fue “bastante rácana” en comparación con las ayudas concedidas en otros países europeos.

El exministro también ha negado haber enviado a Aldama a mediar con el opositor venezolano Juan Guaidó y ha calificado esa versión como una “historia de impostura”.