El auto del juez José Luis Calama sitúa a José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de una presunta trama vinculada al rescate de Plus Ultra. La resolución recoge indicios relevantes, aunque varios puntos quedan pendientes de respaldo probatorio directo.
El rescate de Plus Ultra centra el caso
Zapatero caso Plus Ultra se ha convertido en el eje de una investigación judicial de alto impacto político tras el auto dictado por el juez José Luis Calama. La resolución vincula al expresidente del Gobierno con una presunta red de tráfico de influencias relacionada con el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.
Según el auto, directivos de la compañía habrían recurrido en paralelo a José Luis Ábalos y a Zapatero para tratar de desbloquear la ayuda pública. La resolución sostiene que la vía del expresidente habría tenido un papel predominante, aunque no recoge una prueba directa que demuestre que su supuesta influencia determinara la decisión final de la SEPI.
El documento judicial cita comunicaciones intervenidas en las que responsables de Plus Ultra hablaban de un posible “toque técnico desde arriba” y del “pana Zapatero detrás”. También recoge que la aerolínea habría conocido con antelación la concesión de la ayuda.
Pagos al entorno del expresidente bajo sospecha
Uno de los principales bloques del auto se centra en los pagos recibidos por sociedades vinculadas al entorno de Zapatero. La resolución menciona ingresos a favor del expresidente y de la empresa Whathefav, perteneciente a sus hijas, procedentes de Análisis Relevante y de Inteligencia Prospectiva.
El auto señala pagos de 418.000 euros a Zapatero y 242.423,50 euros a Whathefav desde el entorno societario de Julio Martínez Martínez, aunque en otro punto aparecen cifras distintas. También se recoge que Whathefav ingresó 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva entre 2020 y 2025.
La Oficina Nacional de Investigación del Fraude sostiene, según el auto, que Inteligencia Prospectiva movió más de 2,6 millones de euros en cuatro años pese a ser una sociedad “carente de actividad real”. La resolución concluye que parte de esos fondos pudieron retribuir presuntas gestiones de influencia, aunque no detalla de forma concluyente qué actuación concreta habría sido recompensada.
La comisión del 1% y la vía Dubái
Otro punto relevante del Zapatero caso Plus Ultra es la supuesta comisión del 1% asociada al rescate. Según el auto, la sociedad Idella, propiedad de Julio Martínez Martínez, firmó con Plus Ultra un contrato de asesoramiento por el que recibiría el 1% más IVA si se lograba el préstamo público.
Esa cantidad rondaría los 640.000 euros. La resolución afirma que no consta el pago en España y apunta a la posibilidad de que pudiera canalizarse a través de una sociedad en Dubái.
El juez vincula esta hipótesis con una comida celebrada en el restaurante Portonovo de Madrid, convocada por Zapatero, a la que acudieron Julio Martínez y Tomás Guerrero. Al día siguiente, Guerrero envió documentación para constituir una sociedad en Dubái. Sin embargo, el auto no aporta más elementos directos que prueben que las instrucciones partieran del expresidente.
Venezuela y las operaciones internacionales
El auto también atribuye a la presunta red contactos en el extranjero, especialmente en Venezuela. La resolución sostiene que Zapatero habría actuado como figura de referencia en gestiones internacionales, aunque el caso más concreto descrito es el de un vuelo de Plus Ultra bloqueado en Caracas.
Según el documento, Julio Martínez intercedió ante autoridades venezolanas para permitir la salida de un vuelo con destino a Madrid. Después, una persona registrada como “Z” habría enviado un mensaje celebrando la gestión. Para el juez, este episodio refuerza la idea de que Zapatero tenía un papel decisorio.
La resolución también menciona posibles operaciones vinculadas al petróleo venezolano y una carta de intenciones enviada a la oficina de Zapatero por China International Cultural Technology Resources Group. No obstante, el auto no concreta si la operación llegó a ejecutarse ni si el expresidente intervino de forma efectiva.
Sánchez cierra filas con Zapatero
La imputación ha provocado una fuerte reacción política. Pedro Sánchez descartó adelantar elecciones y expresó su apoyo al expresidente: “Todo mi apoyo al presidente Zapatero”, defendiendo también la presunción de inocencia.
Desde la oposición, Alberto Núñez Feijóo acusó al Gobierno de estar vinculado políticamente al rescate de Plus Ultra, mientras Vox y Hazte Oír solicitaron medidas cautelares para impedir la salida de España de Zapatero. En el Senado, el auditor de Plus Ultra reconoció que la comisión del 1% figuraba en la contabilidad de la aerolínea.
También dentro del bloque de izquierdas hubo reacciones críticas. Gabriel Rufián afirmó que, si el auto es cierto, el contenido resulta “una vergüenza”, mientras otros dirigentes pidieron prudencia hasta que avance la investigación.

Ilustración editorial de Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero durante un mitin político en plena crisis del caso Plus Ultra
Las dudas sobre las pruebas directas
El punto más delicado del auto es la acusación de que Zapatero lideraría una organización criminal. La resolución lo describe como “núcleo decisor” y figura estratégica, pero varias de esas afirmaciones aparecen sin una explicación detallada de las pruebas que las sostienen.
El juez menciona reuniones, pagos, correos, contactos y archivos de Excel como elementos indiciarios. Sin embargo, según el análisis del propio auto, no aparecen conversaciones directas del expresidente ordenando pagos, planificando delitos o instruyendo operaciones ilegales.
La investigación queda así en una fase clave: existen indicios económicos y contactos relevantes, pero todavía falta conocer si los informes policiales y de Antifraude contienen pruebas adicionales que refuercen las acusaciones más graves.

