El canciller Bruno Rodríguez denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU el impacto del bloqueo energético a Cuba y aseguró que la isla sigue dispuesta a dialogar con Washington.
Cuba eleva la tensión diplomática en la ONU
El bloqueo energético a Cuba volvió a situarse en el centro de la tensión entre La Habana y Washington después de que el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, acusara a Estados Unidos ante la ONU de aplicar una política que, según sus palabras, equivale a un “acto de guerra y de genocidio”.
La intervención se produjo durante una sesión del Consejo de Seguridad organizada por China, país que ostenta la presidencia del órgano. En ese foro, Rodríguez sostuvo que el cerco petrolero y energético impuesto sobre la isla está agravando la situación interna y amenazando con derivar en una crisis humanitaria.
El canciller cubano aseguró que, pese a la dureza de sus acusaciones, Cuba continúa dispuesta a conversar con Washington. Su mensaje combinó una denuncia directa contra la política estadounidense con un llamamiento a la comunidad internacional para evitar una escalada mayor.

El canciller cubano Bruno Rodríguez junto al secretario general de la ONU, António Guterres, durante su reunión en Nueva York en plena escalada diplomática entre Cuba y Estados Unidos. Fuente: X @BrunoRguezP
El bloqueo energético a Cuba marca el debate
Según Rodríguez, el bloqueo energético a Cuba tiene efectos comparables a un bloqueo naval. El ministro afirmó que esta situación somete a la población cubana a condiciones que amenazan su integridad y existencia.
Durante su discurso, el canciller calificó las medidas como un “cruel e indiscriminado castigo colectivo”. También vinculó el endurecimiento de las restricciones con un deterioro de indicadores sociales y sanitarios en la isla, entre ellos la mortalidad infantil y la atención a niños con cáncer.
El Gobierno cubano sostiene que el recrudecimiento del bloqueo sobre el petróleo ha desatado una crisis energética con consecuencias humanitarias. La Habana considera que la presión de Washington busca forzar reformas profundas en el sistema económico y político cubano.
La imputación a Raúl Castro agrava el choque
Rodríguez también cargó contra la reciente imputación de la Justicia estadounidense al expresidente cubano Raúl Castro. Los cargos están relacionados con delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de una aeronave por la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años.
El canciller calificó esa decisión como “políticamente motivada, fraudulenta y dirigida a engañar” a ciudadanos estadounidenses y extranjeros. Según su interpretación, la imputación formaría parte de una narrativa destinada a justificar una eventual aventura militar contra Cuba.
Rodríguez cuestionó además por qué Estados Unidos habría esperado tres décadas para presentar esos cargos y planteó dudas sobre el valor legal y ético de las acusaciones en el contexto actual.
Advertencia ante una posible intervención militar
El ministro cubano advirtió de que una agresión militar contra la isla provocaría un “baño de sangre”. Según dijo, morirían miles de cubanos defendiendo la patria y también jóvenes estadounidenses arrastrados a una guerra sin causa que defender.
El canciller pidió a la comunidad internacional que se movilice para impedir una catástrofe humanitaria, tanto por la vía de las armas como por el endurecimiento extremo del bloqueo energético a Cuba.
Rodríguez también solicitó al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, su contribución para detener una posible agresión militar de Estados Unidos contra Cuba y para que cesen las amenazas de uso de la fuerza.
Acusaciones directas contra Marco Rubio
Bruno Rodríguez también acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de “mentir” para justificar una agresión militar contra Cuba. En una entrevista con Fox News, el canciller rechazó que la isla represente una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Rodríguez recordó que Cuba es una isla pequeña con 10 millones de habitantes y cuestionó la lógica de presentar al país como una amenaza para una potencia nuclear. También pidió preguntar a Rubio si dispone de evidencias para sostener esa afirmación.
El canciller afirmó que Rubio es uno de los principales impulsores del cerco energético, del bloqueo total a los suministros de combustible y del endurecimiento de las medidas contra Cuba.

