Fenómeno de El Niño 2026 y riesgo de calor extremo en el mundo

La ONU alerta de que El Niño podría impulsar nuevas olas de calor extremas en todo el planeta durante 2026

La Organización Meteorológica Mundial ha advertido de que el fenómeno climático de El Niño podría intensificarse durante los próximos meses y elevar significativamente el riesgo de temperaturas récord, sequías y precipitaciones extremas en numerosas regiones del mundo.

La ONU pide prepararse para un escenario de calor extremo

Las agencias climáticas de Naciones Unidas han lanzado una nueva advertencia sobre la evolución de El Niño, un fenómeno natural que altera las temperaturas del océano Pacífico y modifica los patrones meteorológicos a escala global.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) considera probable que el fenómeno continúe durante buena parte de 2026 y advierte de que podría alcanzar una intensidad moderada o incluso fuerte, dependiendo de la evolución de las temperaturas oceánicas durante las próximas semanas.

Los expertos consideran que esta situación podría traducirse en temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta entre junio y agosto, aumentando la probabilidad de episodios de calor extremo tanto en tierra como en los océanos.

Qué es exactamente El Niño

El Niño es un fenómeno climático periódico que se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico central y oriental se calientan por encima de sus niveles habituales.

Ese calentamiento altera las corrientes atmosféricas y modifica los regímenes de lluvia y temperatura en numerosos continentes.

Aunque se trata de un proceso natural, sus efectos pueden amplificarse debido al calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.

La OMM recuerda que el último episodio fuerte de El Niño contribuyó a que se registraran algunos de los años más cálidos de la historia reciente.

Recreación editorial de especialistas estudiando los posibles efectos climáticos globales.

Las regiones más expuestas

Los efectos de El Niño no son iguales en todo el mundo.

Según los expertos, algunas zonas de América del Sur podrían experimentar lluvias más abundantes de lo normal, mientras que determinadas regiones de África, Asia y Oceanía corren un mayor riesgo de sufrir sequías prolongadas.

Estados Unidos también podría verse afectado por cambios significativos en las precipitaciones y por episodios meteorológicos más intensos.

Además, el calentamiento oceánico favorece la aparición de fenómenos extremos que afectan a la agricultura, los recursos hídricos y la seguridad alimentaria.

Riesgos para la salud y la economía

La ONU advierte de que las consecuencias van mucho más allá de las altas temperaturas.

Las olas de calor aumentan el riesgo de mortalidad entre personas vulnerables, elevan la presión sobre los sistemas sanitarios y favorecen la expansión de enfermedades transmitidas por insectos como mosquitos y garrapatas.

También existe preocupación por el impacto económico.

Las sequías pueden reducir cosechas, afectar a la producción agrícola y generar aumentos en los precios de numerosos alimentos. Algunos expertos ya siguen con atención la evolución de cultivos estratégicos en América Latina, África y Asia.

Recreación editorial de los posibles efectos de la sequía vinculada a El Niño.

5 posibles consecuencias de El Niño en 2026

La primera es un aumento de las temperaturas medias globales.

La segunda es una mayor frecuencia de olas de calor extremas.

La tercera es el incremento del riesgo de sequías en varias regiones agrícolas.

La cuarta es la posibilidad de lluvias torrenciales e inundaciones en determinadas zonas.

La quinta es una presión adicional sobre los precios de los alimentos y los recursos hídricos.

Un nuevo aviso sobre el cambio climático

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha señalado que El Niño debe interpretarse como una señal adicional de la necesidad de acelerar la transición energética y reforzar las medidas de adaptación climática.

Los científicos subrayan que, aunque El Niño es un fenómeno natural, sus efectos se desarrollan sobre un planeta que ya se encuentra en niveles históricamente altos de temperatura.

Por ello, la combinación entre calentamiento global y un posible episodio fuerte de El Niño preocupa especialmente a la comunidad internacional.

Los gobiernos refuerzan sus planes de prevención

Ante la posibilidad de un episodio intenso de El Niño, numerosos gobiernos y organismos internacionales ya han comenzado a reforzar sus sistemas de vigilancia meteorológica y sus planes de emergencia. Las autoridades de varios países están revisando protocolos relacionados con la gestión del agua, la prevención de incendios forestales y la protección de infraestructuras críticas frente a fenómenos climáticos extremos. Los expertos insisten en que una preparación temprana puede reducir significativamente el impacto económico y social de eventos como sequías prolongadas, inundaciones repentinas o episodios de calor extremo, especialmente en las regiones más vulnerables. Además, agencias internacionales están intensificando el intercambio de datos meteorológicos para mejorar la capacidad de anticipación y respuesta durante los próximos meses.