McGregor vs Holloway 2 termina por una lesión de rodilla a los 69 segundos

El regreso de McGregor dura 69 segundos: Holloway vence tras una nueva lesión

Conor McGregor regresó a la UFC después de cinco años de ausencia, pero su esperado combate contra Max Holloway terminó apenas un minuto después de comenzar. El irlandés se lesionó la rodilla derecha al ejecutar una patada voladora y no pudo continuar en el evento principal de UFC 329.

El McGregor vs Holloway 2 termina a los 69 segundos

El esperado regreso de Conor McGregor al octágono acabó de la forma más inesperada. El combate principal de UFC 329, celebrado en el T-Mobile Arena de Las Vegas, fue detenido cuando solo habían transcurrido un minuto y nueve segundos del primer asalto.

McGregor intentó comenzar el enfrentamiento con una patada circular voladora. Al volver a apoyar el cuerpo sobre la lona, su rodilla derecha realizó un movimiento extraño y el irlandés perdió estabilidad. Aunque trató de continuar y lanzó varios golpes más, pronto quedó claro que no podía desplazarse con normalidad.

El árbitro Mike Beltran terminó deteniendo el combate después de que McGregor volviera a caer y señalara que no estaba en condiciones de seguir. La interrupción concedió la victoria a Max Holloway en una revancha que había generado una enorme expectación, pero que apenas ofreció acción deportiva.

Imagen editorial de cómo el combate fue detenido durante el primer asalto después de que McGregor mostrara dificultades para mantenerse en pie.

El resultado deja el historial directo entre ambos luchadores con una victoria para cada uno. McGregor había ganado el primer combate por decisión unánime en agosto de 2013, cuando Holloway tenía 21 años y ambos comenzaban todavía su trayectoria dentro de la UFC.

Una patada cambia completamente el combate

McGregor salió con una estrategia especialmente agresiva. El excampeón de dos categorías buscó sorprender a Holloway desde el primer segundo, lanzándose hacia delante con una patada alta que pretendía marcar el ritmo del enfrentamiento.

El problema apareció en la recepción. McGregor apoyó de manera defectuosa la pierna derecha y comenzó inmediatamente a mostrar dificultades para mantenerse en pie. Todavía intentó atacar en otras dos ocasiones, pero su movilidad estaba completamente condicionada.

Holloway detectó rápidamente que su rival estaba lesionado. El estadounidense explicó después que avisó al árbitro porque la actitud corporal de McGregor había cambiado y parecía evidente que no podía defenderse adecuadamente. El hawaiano evitó atacar con intensidad mientras esperaba que el responsable del combate tomara una decisión.

La pelea estaba programada a cinco asaltos en la categoría de peso wélter. Sin embargo, terminó antes de que los dos protagonistas pudieran desarrollar sus planes de combate.

Holloway mejoró su registro profesional hasta las 28 victorias y nueve derrotas, mientras que McGregor quedó con 22 triunfos y siete derrotas. La victoria tiene valor oficial para el estadounidense, aunque la lesión impidió comprobar cuál de los dos llegaba realmente en mejores condiciones deportivas.

McGregor niega que estuviera lesionado antes del combate

Después de abandonar el recinto, McGregor aseguró en sus redes sociales que había llegado al combate sin molestias físicas. El irlandés señaló que había realizado patadas, saltos y apoyos durante toda la preparación y también durante el calentamiento previo sin detectar problemas.

El luchador describió la situación como un golpe inesperado y reconoció estar profundamente afectado por lo ocurrido. La naturaleza exacta de la lesión todavía debe confirmarse mediante pruebas médicas.

Dana White, máximo responsable de la UFC, indicó tras la velada que los médicos sospechaban inicialmente de una posible rotura del ligamento cruzado anterior. No obstante, esa valoración era provisional y estaba pendiente de una resonancia magnética.

White también recordó la dificultad de regresar a la élite de las artes marciales mixtas después de una ausencia de cinco años. McGregor no competía desde julio de 2021, cuando sufrió una fractura de tibia durante su tercera pelea contra Dustin Poirier.

El irlandés tenía previsto reaparecer frente a Michael Chandler en junio de 2024, pero aquel combate fue cancelado después de que McGregor se fracturara un dedo del pie durante el entrenamiento. Su vuelta quedó aplazada hasta el enfrentamiento de este sábado contra Holloway.

Holloway abre la puerta a una tercera pelea

Max Holloway no ocultó su decepción por la manera en la que terminó el combate. Aunque consiguió la victoria, el estadounidense había esperado durante años la oportunidad de responder dentro del octágono a la derrota sufrida frente a McGregor en 2013.

El hawaiano deseó una recuperación rápida a su rival y adelantó que hablará con la UFC sobre la posibilidad de organizar una tercera pelea cuando el irlandés vuelva a estar disponible. Holloway considera que la expectación generada demuestra que la rivalidad mantiene un importante atractivo entre los aficionados.

Imagen editorial de Holloway deseó una rápida recuperación a McGregor y dejó abierta la posibilidad de celebrar una tercera pelea.

Una trilogía permitiría resolver deportivamente un enfrentamiento que ahora queda igualado, pero su celebración dependerá del diagnóstico médico y del tiempo de recuperación de McGregor.

Una lesión grave de ligamentos podría obligar al irlandés a pasar nuevamente por el quirófano y afrontar varios meses de rehabilitación. Hasta que no se conozcan los resultados médicos, no es posible determinar si podrá volver a competir ni establecer una posible fecha.

El futuro deportivo de McGregor vuelve a quedar en duda

McGregor, de 37 años, había presentado UFC 329 como el comienzo de una nueva etapa. El combate representaba su primera oportunidad para demostrar si todavía podía competir contra uno de los nombres más destacados de su generación.

Su ausencia prolongada y las lesiones acumuladas ya habían provocado dudas sobre su capacidad para recuperar el ritmo necesario en la UFC. El final del combate aumenta ahora la incertidumbre porque el problema no estuvo relacionado con el rendimiento técnico, sino con una nueva limitación física.

El irlandés apenas tuvo tiempo para mostrar su velocidad, resistencia o precisión después de cinco años sin competir. Su agresiva salida confirmó que pretendía presionar desde el inicio, pero el riesgo asumido terminó provocando el desenlace.

La decisión sobre su futuro no será inmediata. Primero deberá conocerse el diagnóstico definitivo, después comenzará el tratamiento y finalmente tendrá que valorar si desea afrontar otra larga preparación.

Para Holloway, la situación también deja preguntas abiertas. El estadounidense consiguió una victoria de gran relevancia mediática, pero sin poder desarrollar un combate completo ni demostrar una superioridad clara frente a su antiguo rival.

Paddy Pimblett también brilla en UFC 329

El combate entre McGregor y Holloway no fue la única pelea que terminó rápidamente durante UFC 329. El británico Paddy Pimblett derrotó al francés Benoît Saint-Denis en menos de un minuto.

Pimblett bloqueó una patada, llevó el enfrentamiento al suelo y cerró una estrangulación D’Arce que puso fin al combate a los 52 segundos del primer asalto.

Mario Bautista venció a Cory Sandhagen por decisión unánime, mientras Brandon Royval sometió a Lone’er Kavanagh en el tercer asalto. King Green protagonizó otro de los desenlaces destacados al detener a Terrance McKinney en los últimos segundos del primer asalto.