Xi Jinping y Donald Trump saludándose durante la cumbre diplomática en Pekín

Trump y Xi Jinping cierran en Pekín una cumbre marcada por Irán, Taiwán y nuevas promesas comerciales

Donald Trump y Xi Jinping finalizaron en Pekín una de las reuniones diplomáticas más relevantes del año, centrada en Irán, Taiwán y la relación económica entre Estados Unidos y China. Aunque no hubo grandes acuerdos concretos, ambos líderes mostraron una imagen de distensión estratégica.

La visita oficial de Donald Trump a China concluyó este viernes tras dos jornadas de reuniones con el presidente chino, Xi Jinping, en un encuentro que ha estado marcado por la guerra de Irán, las tensiones sobre Taiwán y nuevos compromisos económicos entre las dos mayores potencias del mundo.

El encuentro, celebrado en Pekín, supone la primera visita oficial de un presidente estadounidense a China desde el viaje realizado por el propio Trump en 2017. Durante las conversaciones, ambos mandatarios abordaron cuestiones geopolíticas sensibles y trataron de proyectar una imagen de estabilidad en las relaciones bilaterales.

Donald Trump abandona Pekín a bordo del Air Force One tras concluir su reunión oficial con Xi Jinping en China.Foto: The White House / Casa Blanca.

Trump y Xi sobre Irán dominan la cumbre

Uno de los temas centrales fue el conflicto relacionado con Irán y el futuro de su programa nuclear. Donald Trump aseguró que él y Xi Jinping comparten “una opinión muy similar sobre Irán” y reiteró que ambos desean evitar que Teherán obtenga armamento nuclear.

Trump también abrió la puerta a aceptar una suspensión limitada del programa nuclear iraní durante 20 años, siempre que existan “garantías reales” por parte de Irán. Esta postura representa un cambio respecto a sus declaraciones anteriores, en las que exigía el desmantelamiento definitivo del programa nuclear iraní.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores chino expresó públicamente que la guerra “no debería haber ocurrido” y pidió mantener abierta la vía diplomática para resolver la crisis. Pekín insistió además en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz y consolidar la actual “tendencia de distensión”.

Según CNN, China animó tanto a Washington como a Teherán a continuar negociando sobre la cuestión nuclear y mantener el alto el fuego.

Taiwán vuelve a generar tensión diplomática

Aunque la cumbre mostró gestos de cordialidad, la cuestión de Taiwán volvió a convertirse en uno de los asuntos más delicados. Xi Jinping advirtió a Trump de que una mala gestión de este tema podría desembocar en un conflicto entre ambos países.

Trump confirmó posteriormente que habló “con gran detalle” sobre Taiwán con el líder chino, aunque evitó comprometerse claramente sobre futuras ventas de armas estadounidenses a la isla.

El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, afirmó que Pekín percibe que Estados Unidos comprende la posición china respecto al principio de “una sola China”.

Mientras tanto, Taiwán respondió asegurando que mantiene una “excelente comunicación” con Washington y reiteró su intención de reforzar la cooperación estratégica con Estados Unidos y otros aliados del Indo-Pacífico.

Nuevas promesas económicas entre China y EE.UU.

En el terreno económico, Trump aseguró que la visita dejó “acuerdos fantásticos” para ambos países. Entre los anuncios realizados por el presidente estadounidense destaca el supuesto compromiso de China para aumentar las compras de petróleo y soja estadounidenses, así como la adquisición de 200 aviones de Boeing.

Sin embargo, las autoridades chinas todavía no han confirmado oficialmente esas operaciones comerciales. Según el Ministerio de Exteriores chino, ambos gobiernos sí alcanzaron consensos para impulsar una “relación de estabilidad estratégica constructiva” y ampliar la cooperación económica y comercial.

Además, China y Estados Unidos acordaron avanzar en nuevos mecanismos de diálogo económico, incluyendo la creación de un consejo comercial y un consejo de inversiones.

Las noticias sobre la cumbre también tuvieron impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo subió con fuerza y Wall Street registró caídas por el temor a nuevas presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Oriente Medio.

Gestos simbólicos y acercamiento político en Pekín

Más allá de las negociaciones políticas, la agenda organizada por Pekín reflejó la importancia otorgada a esta visita. Xi Jinping invitó a Trump a una ceremonia del té y a un almuerzo privado en Zhongnanhai, complejo reservado históricamente para encuentros de máximo nivel político en China.

Durante el encuentro, ambos mandatarios recorrieron los jardines del recinto y mantuvieron conversaciones informales antes de la despedida oficial de Trump. Xi también aceptó una invitación para visitar Washington durante el próximo otoño.

El tono cordial mostrado públicamente contrasta con las diferencias estratégicas existentes entre ambas potencias, especialmente sobre Taiwán, comercio y seguridad internacional.

La visita deja interrogantes para los próximos meses

Aunque la reunión entre Trump y Xi Jinping terminó sin grandes acuerdos definitivos, sí dejó señales claras de que ambas potencias intentan reducir parcialmente las tensiones internacionales en un contexto marcado por Irán, la guerra comercial y el futuro de Taiwán.

La posible visita de Xi a Washington y la continuidad de los canales diplomáticos podrían convertirse en elementos clave para evitar un deterioro mayor de la relación bilateral durante los próximos meses.