El papa León XIV iniciará el próximo 6 de noviembre una extensa gira por Uruguay, Argentina y Perú que combinará actos religiosos, encuentros políticos y visitas sociales. Sin embargo, a pocos días de su llegada a la región, los supervivientes de abusos cometidos dentro de la Iglesia reclaman que el viaje sirva también para avanzar en transparencia, reparación y responsabilidades.
Una gira de 11 días por Uruguay, Argentina y Perú
El papa León XIV regresará esta semana a Sudamérica para uno de los viajes internacionales más relevantes de su pontificado. La visita comenzará el viernes 6 de noviembre en Montevideo y concluirá el día 16 con su salida desde Lima hacia Roma, donde llegará el 17 de noviembre.
La agenda oficial de la Santa Sede contempla paradas en Montevideo, Paysandú y Florida, en Uruguay; Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján, en Argentina; y posteriormente Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, en Perú.
El recorrido tendrá además una dimensión especialmente personal para el pontífice. Antes de ser elegido papa, Robert Prevost pasó buena parte de su trayectoria religiosa en Perú, primero como misionero y posteriormente como obispo de Chiclayo. También posee la nacionalidad peruana.
La etapa peruana será la más extensa del recorrido. León XIV llegará a Lima el 11 de noviembre y durante los siguientes días visitará, entre otros puntos, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. Allí tiene previstos encuentros con comunidades religiosas, representantes de pueblos amazónicos y colectivos sociales.
Los supervivientes de abusos quieren resultados concretos
La gira llega en un momento en el que organizaciones y supervivientes de abusos sexuales, físicos y psicológicos dentro de instituciones católicas vuelven a exigir cambios más profundos.
Según Reuters, varios supervivientes consideran que León XIV tiene ante sí la oportunidad de transformar las actuaciones realizadas en casos concretos en Perú en una política más uniforme para toda la Iglesia. Entre las principales reivindicaciones aparecen una mayor transparencia, mecanismos efectivos de reparación y una aplicación más homogénea de las normas contra los abusos.
La propia Santa Sede ha confirmado que durante el viaje están previstos encuentros con personas que sufrieron abusos por parte de miembros del clero y de instituciones de la Iglesia.
El Vaticano sostiene que estos encuentros pretenden mostrar cercanía con quienes han sufrido esta violencia y contribuir a desarrollar mecanismos de sanación y prevención.
Para algunos supervivientes, sin embargo, escuchar a las víctimas debe ir acompañado de actuaciones concretas.
Pedro Salinas, periodista peruano y antiguo miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, ha señalado la importancia que tuvo Prevost en el proceso que terminó desembocando en la disolución de esta organización católica, después de años de denuncias sobre abusos sexuales, físicos y psicológicos.
Otros representantes de víctimas sostienen que todavía existen importantes carencias en materia de reparación, participación de los supervivientes y rendición de cuentas.

Recreación editorial del Vaticano ha confirmado que León XIV mantendrá encuentros con personas que han sufrido abusos durante su gira latinoamericana.
Perú, una escala especialmente sensible
El paso por Perú concentrará buena parte de la atención.
El Sodalicio de Vida Cristiana, organización nacida en Perú, estuvo durante años bajo investigación por múltiples denuncias de abusos y terminó siendo disuelto por el Vaticano durante los últimos días del pontificado de Francisco.
León XIV conoce especialmente bien el país y su estructura eclesiástica después de décadas de actividad pastoral en territorio peruano.
Esa trayectoria genera expectativas entre quienes creen que puede impulsar medidas más firmes, pero también aumenta la presión sobre el pontífice.
José Enrique Escardó, presidente de una organización peruana de supervivientes, ha defendido que las víctimas deberían tener mayor participación en la elaboración de las políticas eclesiásticas contra los abusos y que las reparaciones deberían incorporar elementos como atención psicológica y apoyo educativo.
El debate trasciende, además, las fronteras peruanas.
Supervivientes y activistas de otros países latinoamericanos, incluidos México, Chile y Argentina, llevan décadas reclamando mecanismos más eficaces para investigar denuncias y sancionar a responsables.

Recreación editorial de Perú acogerá la etapa más extensa de la gira de León XIV, con visitas previstas a Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
Argentina y Uruguay completan una agenda política y social
Antes de llegar a Perú, León XIV permanecerá tres días en Uruguay.
Su primera jornada incluirá una ceremonia oficial en la Plaza Independencia de Montevideo, un encuentro con autoridades y representantes de la sociedad civil y una visita al presidente de la República.
También viajará a Paysandú y Florida y participará en reuniones con comunidades sociales y educativas.
El 8 de noviembre llegará a Buenos Aires, donde mantendrá encuentros institucionales y religiosos. La agenda argentina incluye actos en Buenos Aires, Córdoba y Luján, además de una visita a un complejo penitenciario federal.
El 11 de noviembre viajará desde Argentina hasta Lima para iniciar la última y más larga fase de la gira.
La programación muestra la intención del Vaticano de combinar grandes celebraciones religiosas con reuniones vinculadas a educación, trabajo, exclusión social, juventud, sistema penitenciario y comunidades indígenas.
Una visita que también medirá el rumbo del pontificado
El viaje puede convertirse en una referencia para evaluar cómo León XIV pretende abordar algunos de los mayores desafíos de la Iglesia católica en América Latina.
Francisco introdujo reformas importantes durante su pontificado, incluidas modificaciones del derecho canónico y nuevos mecanismos para investigar a obispos acusados de encubrimiento.
Sin embargo, organizaciones de supervivientes sostienen que la aplicación de esas medidas continúa siendo desigual entre países y diócesis.
Juan Carlos Cruz, superviviente chileno incorporado por Francisco a la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, considera que todavía queda un largo camino por recorrer y reclama estándares universales de protección aplicables en toda la Iglesia.
En este contexto, las reuniones que León XIV mantenga durante su recorrido tendrán un valor que irá más allá de los gestos simbólicos.
La atención estará puesta en determinar si después de los encuentros llegan nuevas iniciativas sobre transparencia, reparación a las víctimas, protección de menores y responsabilidad de las autoridades eclesiásticas.

