La inflación abril 2026 se moderó hasta el 3,2%, según ha confirmado el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que permitirá al Gobierno retirar desde el 1 de junio las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y al gas natural. Las ayudas a los carburantes, sin embargo, seguirán activas por el fuerte encarecimiento del petróleo derivado de la crisis en Oriente Próximo.
La inflación abril 2026 confirmó un freno en la escalada de precios que había marcado el inicio de la guerra en Irán. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ratificó que el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró abril con una subida interanual del 3,2%, dos décimas menos que en marzo.
La moderación de los precios energéticos ha sido determinante. La electricidad registró una caída del 4,3% respecto al año anterior, mientras que el gas natural descendió un 9,6%. Estos datos activan parcialmente la cláusula automática incluida por el Ejecutivo en el decreto anticrisis aprobado en marzo.
A partir del 1 de junio, el IVA de la luz, el gas natural y los pellets volverá al 21%, abandonando temporalmente el tipo reducido del 10% aplicado durante los últimos meses. También se revertirá la rebaja del Impuesto Especial Eléctrico, aunque continuará suspendido el impuesto sobre el valor de la producción eléctrica.
La inflación abril 2026 frena su escalada
El comportamiento de la inflación abril 2026 supone un alivio para el Ejecutivo tras semanas de preocupación por el impacto económico del conflicto en Oriente Próximo. El Gobierno había diseñado el paquete de ayudas energéticas con un sistema automático de retirada vinculado a la evolución del IPC energético.
El objetivo era evitar mantener indefinidamente medidas fiscales costosas si los precios recuperaban cierta estabilidad. Según el decreto aprobado en marzo, las ayudas podían empezar a retirarse a partir de junio si la inflación energética mostraba señales claras de moderación.
El escudo anticrisis aprobado por el Ejecutivo estaba valorado en unos 5.000 millones de euros y buscaba contener el impacto del encarecimiento del petróleo, la electricidad y el gas.
El IVA de la luz y el gas vuelve al 21%
La reducción fiscal aplicada a la electricidad y al gas natural fue concebida como una medida temporal para responder a un contexto excepcional de tensión energética internacional.
Sin embargo, el descenso de los precios eléctricos durante abril ha permitido activar la desescalada fiscal. Desde el próximo 1 de junio, los consumidores volverán a pagar el IVA habitual del 21% en las facturas energéticas.
El Ejecutivo considera que el mercado eléctrico ha recuperado cierta estabilidad gracias al incremento de la producción renovable y a la moderación del gas natural en los mercados internacionales.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió que las medidas “están funcionando”, aunque reconoció que todavía existe incertidumbre derivada de la guerra en Irán y la situación en el estrecho de Ormuz.
Los carburantes mantienen las ayudas fiscales
Mientras la electricidad y el gas se estabilizan, el comportamiento de los carburantes sigue siendo muy diferente. El precio de los combustibles continúa condicionado por la evolución del petróleo y las tensiones geopolíticas internacionales.
Según los datos del INE, los carburantes habrían registrado una inflación cercana al 28,9% sin las rebajas fiscales actualmente vigentes. Por ese motivo, el Gobierno mantendrá el IVA reducido del 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes al menos hasta el 30 de junio.
El diésel ha sido uno de los combustibles más afectados, con una subida interanual del 28,2%, frente al incremento mucho más moderado de la gasolina, que apenas alcanzó el 2,2%.
Los expertos apuntan a que Europa continúa teniendo una fuerte dependencia exterior del gasóleo, lo que explica parte del encarecimiento. El continente dispone de suficiente capacidad para producir gasolina, pero mantiene un déficit estructural en el refinado de diésel.
Los alimentos moderan las subidas de precios
La inflación abril 2026 también dejó señales de estabilización en el precio de los alimentos. El IPC alimentario se mantuvo en el 2,7%, exactamente el mismo nivel registrado en marzo.
Aunque algunos productos continúan encareciéndose de forma importante, el ritmo de subida se ha reducido respecto a comienzos de año. Los huevos, por ejemplo, siguen registrando incrementos elevados, aunque muy inferiores a los máximos vistos durante los primeros meses de 2026.
Las legumbres y las hortalizas frescas también reflejaron incrementos destacados, mientras que frutas frescas, aceites y grasas mostraron descensos de precio.
Por otro lado, la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos frescos— bajó una décima hasta el 2,8%, aunque sigue por encima de la media de la eurozona.
El Gobierno abrirá diálogo sobre nuevas ayudas
El Ejecutivo ha confirmado que otras medidas del paquete anticrisis seguirán vigentes. Entre ellas destacan las ayudas específicas para agricultores y transportistas, además del bono social eléctrico reforzado.
Actualmente, el descuento del bono social alcanza el 42,5% para consumidores vulnerables y el 57,5% para vulnerables severos.
Carlos Cuerpo anunció además la apertura de una ronda de diálogo con agentes sociales y sectores afectados para estudiar posibles nuevas fórulas de apoyo más allá del mes de junio.
Los analistas económicos advierten de que prolongar indefinidamente las rebajas fiscales podría generar un importante coste presupuestario. Sin embargo, también reconocen que el contexto internacional sigue siendo muy inestable y que la evolución del petróleo continuará marcando la inflación durante los próximos meses.

