El tifón Bavi ha tocado tierra en la provincia china de Zhejiang después de atravesar el Pacífico occidental y pasar cerca de Taiwán. Aunque el sistema ha perdido intensidad, las autoridades mantienen la máxima alerta ante el riesgo de lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos durante los próximos días.
El tifón Bavi en China obliga a evacuar a millones de personas
El tifón Bavi, considerado el ciclón tropical más potente que ha alcanzado la China continental en lo que va de 2026, golpeó durante la noche del sábado la costa oriental del país. El sistema entró primero por la ciudad de Yuhuan y realizó posteriormente un segundo impacto cerca de Yueqing, dentro de la región de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang.
Las autoridades realizaron evacuaciones masivas antes de la llegada del temporal. Associated Press eleva el número de desplazados preventivamente a unos 2,2 millones en Zhejiang, más de 290.000 en Shanghái y alrededor de 180.000 en Fujian. Reuters había informado inicialmente de cerca de dos millones de evacuados, principalmente en Zhejiang, debido a las diferencias horarias entre los balances disponibles.

Imagen editorial de cómo millones de personas fueron trasladadas preventivamente en las provincias y ciudades situadas en la trayectoria del tifón.
Bavi se debilitó durante la mañana del domingo hasta convertirse en una fuerte tormenta tropical, con vientos sostenidos de aproximadamente 101 kilómetros por hora cerca de su centro. Sin embargo, la pérdida de intensidad no supone el final de la emergencia, ya que su extensa circulación continúa trasladando grandes cantidades de humedad hacia el interior de China.
Las autoridades meteorológicas prevén que el sistema avance hacia el noroeste y afecte a numerosas ciudades del este del país. Las principales amenazas ya no proceden únicamente del viento, sino de la acumulación de agua, la crecida de los ríos y la inestabilidad de las zonas montañosas.
China activa la alerta roja por inundaciones
El Ministerio de Recursos Hídricos y la Administración Meteorológica de China han emitido una alerta roja por el elevado riesgo de inundaciones repentinas. Es el nivel más grave dentro del sistema nacional de avisos y afecta a regiones situadas tanto en la trayectoria directa del temporal como en otras áreas donde confluyen diferentes episodios de lluvias intensas.
Las zonas con un riesgo especialmente elevado incluyen áreas del centro y sur de Zhejiang, además de sectores de Pekín, Hebei y Anhui. También existe peligro de inundaciones y desastres geológicos en Tianjin, Mongolia Interior, Liaoning, Jilin, Heilongjiang, Jiangxi, Fujian, Sichuan, Yunnan y otras regiones.
El Gobierno chino ha pedido a las administraciones locales que activen sus planes de emergencia, refuercen la vigilancia de ríos y embalses y preparen nuevas evacuaciones en las zonas vulnerables.

Imagen editorial sobre el tifón Bavi en China, que ha provocado evacuaciones masivas, inundaciones, daños urbanos y graves alteraciones del transporte.
La preocupación se concentra ahora en los efectos secundarios del temporal. Aunque el centro de Bavi siga perdiendo fuerza, las precipitaciones acumuladas pueden provocar desprendimientos, colapsos de carreteras, riadas repentinas e inundaciones urbanas a cientos de kilómetros del punto de entrada del tifón.
Expertos citados por Reuters advierten de que algunas regiones podrían recibir varios cientos de milímetros de lluvia en cuestión de días. La gran dimensión de Bavi le permite seguir generando condiciones meteorológicas destructivas mucho después de haber tocado tierra.
Los primeros daños en Zhejiang
Las ciudades costeras de Zhejiang comenzaron este domingo a evaluar los daños dejados por el viento y las lluvias. En Yueqing se contabilizaron más de 1.300 árboles derribados, de los cuales al menos 700 fueron arrancados completamente del suelo.
Las calles quedaron cubiertas de ramas, agua y diferentes restos de estructuras. Los equipos de emergencia utilizaron excavadoras y motosierras para retirar obstáculos, liberar carreteras y facilitar el acceso a los barrios afectados. En algunos puntos, el nivel del agua alcanzó aproximadamente la mitad de las ruedas de los vehículos.
En las zonas montañosas del norte de la ciudad también se produjeron deslizamientos. Grandes piedras cayeron sobre una carretera mientras los ríos aumentaban rápidamente de caudal y cubrían parte de la vegetación cercana.
Las localidades pesqueras situadas frente al mar sufrieron especialmente la entrada de agua y las fuertes rachas de viento. Algunos comercios registraron desperfectos en ventanas, marquesinas y accesos, mientras sus propietarios trabajaron durante toda la noche para evitar que el agua inundara por completo los establecimientos.
Por el momento, las principales agencias internacionales no han comunicado fallecidos en China directamente vinculados al último impacto de Bavi. El balance puede cambiar a medida que los equipos de emergencia accedan a las áreas rurales y montañosas.
Taiwán registra 134 heridos
Antes de alcanzar China, el tifón pasó por el norte de Taiwán sin tocar tierra directamente. Pese a ello, sus bandas exteriores provocaron fuertes vientos y lluvias intensas en gran parte de la isla.
El servicio de bomberos taiwanés informó de al menos 134 personas heridas. Muchos de los accidentes se produjeron por caídas de motocicletas y bicicletas, resbalones sobre superficies mojadas o impactos de objetos desplazados por el viento. No se han registrado muertes en Taiwán relacionadas con el paso del tifón.
En una zona del condado septentrional de Miaoli se acumularon cerca de 80 centímetros de lluvia. Las precipitaciones obligaron a cerrar colegios, suspender actividades y restringir el acceso a áreas consideradas peligrosas.
El transporte aéreo sufrió importantes alteraciones. Taiwán canceló el domingo 137 vuelos internacionales y 62 conexiones nacionales, después de las numerosas suspensiones aplicadas durante las horas anteriores.
La Administración Meteorológica Central de Taiwán continúa actualizando cada seis horas la posición, dirección y fuerza del sistema para seguir la evolución de sus bandas de lluvia.
Cientos de vuelos y trenes cancelados
La llegada del tifón Bavi en China también ha provocado una de las mayores interrupciones recientes del transporte en la región oriental del país.
En Hangzhou, capital de Zhejiang y uno de los grandes centros tecnológicos chinos, dos estaciones ferroviarias suspendieron todos sus servicios. El aeropuerto internacional de Xiaoshan canceló 327 vuelos.
Las alteraciones fueron todavía mayores en Shanghái. Reuters informó de la cancelación de 1.620 servicios ferroviarios y 684 vuelos, mientras los datos difundidos previamente por la agencia estatal Xinhua estimaban unas 653 cancelaciones en los aeropuertos de Pudong y Hongqiao.
Estas diferencias responden a actualizaciones realizadas en distintos momentos y al carácter cambiante de la emergencia. Las compañías pueden ampliar o recuperar conexiones según evolucionen el viento, la lluvia y las condiciones de las pistas.
Las cancelaciones afectan a una de las zonas económicamente más importantes de China. Zhejiang y Shanghái concentran puertos, fábricas, empresas tecnológicas y grandes redes logísticas, por lo que una interrupción prolongada podría generar retrasos en el transporte de pasajeros y mercancías.
El Gobierno moviliza fondos de emergencia
El Ministerio de Finanzas y el Ministerio de Gestión de Emergencias han asignado 40 millones de yuanes, aproximadamente 5,9 millones de dólares, para financiar las primeras operaciones de rescate y asistencia en Fujian y Zhejiang.
El dinero se destinará prioritariamente al traslado de residentes, la eliminación de peligros inmediatos, la inspección de infraestructuras y la prevención de nuevos desastres provocados por inundaciones o deslizamientos.
China también ha activado una respuesta nacional de nivel II para el control de inundaciones y tifones en las dos provincias. Esta medida permite movilizar equipos, maquinaria, personal de rescate y recursos adicionales desde otras zonas.
La capacidad de respuesta será fundamental durante las próximas jornadas. El mayor peligro puede aparecer cuando el tifón se encuentre ya lejos de la costa, pero las lluvias continúen cayendo sobre terrenos saturados.

Imagen editorial de cómo las autoridades chinas mantienen la alerta roja ante el riesgo de inundaciones repentinas y nuevos deslizamientos.
Una temporada marcada por los fenómenos extremos
Bavi es el noveno tifón registrado durante la temporada y llegó a alcanzar previamente la categoría de supertifón mientras avanzaba por el Pacífico. Su trayectoria afectó a territorios estadounidenses del Pacífico, las islas japonesas de Sakishima, Taiwán y finalmente China.
Su llegada se produce después de otros episodios meteorológicos graves registrados en China. Días antes, las inundaciones provocadas por la tormenta tropical Maysak habían causado decenas de muertes en el sur del país y obligado a evacuar a miles de residentes.
Los científicos observan con preocupación la posible aparición de un nuevo episodio de El Niño, que puede modificar las temperaturas del océano y alterar las trayectorias habituales de los ciclones tropicales.
Sin embargo, atribuir un tifón concreto exclusivamente al cambio climático o a El Niño requiere análisis científicos posteriores. Lo que sí preocupa a los especialistas es la rapidez con la que algunos sistemas pueden intensificarse, ya que reduce el tiempo disponible para evacuar a la población y proteger las infraestructuras.

