Película de Nicolas Cage perdida en Netflix investigada por la Policía de Los Ángeles

Nicolas Cage en Netflix: La policía investiga la misteriosa desaparición de una de sus películas el pasado julio 2026

Nicolas Cage, Ben Kingsley y Michael Sheen protagonizan una película inédita que está en el centro de uno de los casos más extraños recientes de Hollywood. La Policía de Los Ángeles investiga la desaparición de un disco duro que contenía una copia sin cifrar de Fortitude, después de que su productor demandara a Netflix por al menos 105 millones de dólares.

La Policía de Los Ángeles entra en el caso de Fortitude

La historia parecía inicialmente una disputa comercial entre un productor independiente y Netflix, pero acaba de adquirir una nueva dimensión. La Policía de Los Ángeles investiga ahora la desaparición de un disco duro que contenía una copia de Fortitude, una película inédita protagonizada por Nicolas Cage y ambientada en la Segunda Guerra Mundial.

El productor y guionista Simon Afram, responsable del proyecto, presentó una denuncia en una comisaría de Hollywood después de que la copia del largometraje desapareciera tras haber sido entregada a Netflix.

EFE confirmó el 21 de agosto que las autoridades de Los Ángeles están investigando el caso. Afram mantiene paralelamente una demanda civil presentada en julio ante un tribunal federal de California en la que reclama a Netflix al menos 105 millones de dólares.

La película había llegado a las instalaciones de la plataforma a mediados de junio para que Netflix pudiera evaluarla ante una posible adquisición y distribución.

Nueve días más tarde, según la demanda recogida por Reuters, los responsables del filme recibieron un correo electrónico en el que se les comunicaba que alguien había robado varios discos duros de las oficinas de Netflix. Entre esos dispositivos se encontraba el que contenía Fortitude.

El problema era especialmente delicado: de acuerdo con el productor, la copia del largometraje no estaba cifrada.

Eso significa, según su argumentación judicial, que quien tenga acceso al dispositivo podría potencialmente abrir, copiar o distribuir la película.

Una inversión superior a 45 millones de dólares

La desaparición del archivo no afecta a un pequeño proyecto en fase de desarrollo.

Afram asegura haber invertido más de 45 millones de dólares en Fortitude y haber dedicado aproximadamente siete años a completar la película. En el momento de la desaparición, el equipo buscaba venderla a Netflix o encontrar otro distribuidor internacional.

La demanda sostiene que la pérdida del disco duro puede haber reducido drásticamente el valor comercial de la producción.

El razonamiento de sus responsables es sencillo: un distribuidor podría mostrarse reticente a invertir decenas de millones de dólares en adquirir y promocionar una película si existe el riesgo de que una copia completa aparezca gratuitamente en páginas de piratería antes o durante su estreno.

Reuters señala que los productores consideran que el valor del largometraje ha quedado comprometido por esta incertidumbre. Por ese motivo reclaman una compensación mínima de 105 millones de dólares.

El conflicto ha afectado además a los planes previstos para la película.

The Guardian informó de que la estrategia de lanzamiento internacional y una eventual campaña de premios quedaron paralizadas después de conocerse la desaparición del dispositivo.

Recreación editorial de los productores que sostienen que uno de los discos duros sustraídos contenía una copia sin cifrar de Fortitude, película todavía inédita.

Netflix niega ser responsable

Netflix rechaza las acusaciones formuladas por los productores.

La compañía sostiene que no es propietaria de los derechos de Fortitude y cuestiona que deba asumir la responsabilidad económica por la desaparición de una película que, según su versión, fue entregada sin las medidas de seguridad habituales dentro de la industria.

En una declaración recogida por Reuters, Netflix afirmó que se toma seriamente la seguridad de los contenidos y aseguró haber realizado una investigación sobre el robo, además de activar mecanismos destinados a vigilar páginas de piratería ante una posible aparición no autorizada del filme.

La plataforma ha señalado igualmente que no existe por el momento evidencia pública de que Fortitude haya sido filtrada en internet.

El productor, sin embargo, sostiene que Netflix conocía que la copia entregada no estaba cifrada y critica la manera en la que la compañía gestionó el incidente.

El País recoge que, según Afram, Netflix sabía que el archivo podía abrirse y copiarse sin necesidad de una clave específica. El productor también cuestiona la información que recibió posteriormente sobre las medidas adoptadas para recuperar los discos sustraídos.

La entrada de la Policía de Los Ángeles en la investigación añade ahora una nueva variable al enfrentamiento.

Nicolas Cage interpreta a un espía que inspiró a James Bond

Más allá del conflicto judicial, Fortitude reúne un reparto de considerable peso dentro de Hollywood.

Nicolas Cage interpreta a Duško Popov, un agente doble serbio que trabajó para los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial y cuya vida ha sido asociada durante décadas con algunas de las influencias que pudo utilizar Ian Fleming para crear a James Bond.

Junto a Cage aparecen Matthew Goode, Ben Kingsley, Ron Perlman y Michael Sheen. La dirección corre a cargo de Simon West, cineasta responsable de producciones de acción como Con Air y Lara Croft: Tomb Raider.

La película está ambientada en el mundo del espionaje británico durante la Segunda Guerra Mundial y gira en torno a operaciones diseñadas para engañar a la Alemania nazi.

La presencia de Cage añade además un elemento especialmente llamativo al caso. El actor continúa manteniendo una intensa actividad cinematográfica y se ha convertido en una figura capaz de atraer tanto al público de grandes producciones como a seguidores de películas más independientes.

Pero, pese al reparto y a la inversión realizada, Fortitude sigue sin tener actualmente un estreno comercial confirmado.

Recreación editorial de Fortitude está protagonizada por Nicolas Cage y cuenta también con Ben Kingsley, Matthew Goode, Michael Sheen y Ron Perlman.

¿Cómo puede desaparecer una película terminada?

La situación de Fortitude expone un aspecto poco visible de la industria audiovisual contemporánea.

Aunque las películas se distribuyen hoy principalmente como archivos digitales, los estudios, productoras, distribuidores y plataformas continúan utilizando soportes físicos para almacenar y transportar determinados materiales.

El archivo mencionado en la demanda era un DCP, siglas de Digital Cinema Package, un formato utilizado profesionalmente para almacenar y proyectar largometrajes en salas de cine.

Estos archivos pueden contar con sistemas de cifrado para impedir que sean reproducidos sin autorización.

La disputa entre ambas partes gira precisamente, en parte, alrededor de las condiciones en las que la película llegó a Netflix.

Los productores sostienen que la plataforma conocía las características del archivo. Netflix, por su parte, argumenta que el material no contaba con las medidas de seguridad estándar que habrían reducido los riesgos derivados de una sustracción.

El caso podría convertirse así en una referencia para futuras disputas sobre la responsabilidad de estudios y plataformas cuando reciben materiales audiovisuales que todavía pertenecen a productoras externas.

105 millones y una película cuyo futuro sigue en el aire

La cifra reclamada por Afram es notablemente superior a los más de 45 millones que asegura haber invertido directamente en la producción.

El productor argumenta que los daños potenciales no se limitan al coste del rodaje. También incluyen el valor comercial que esperaba obtener con la venta de la película, su distribución internacional y las oportunidades vinculadas a un estreno convencional.

Netflix rechaza esa interpretación y mantiene que no debe asumir el riesgo económico reclamado.

La Justicia deberá determinar posteriormente qué responsabilidades pueden atribuirse a cada parte. Mientras tanto, la investigación policial intenta aclarar qué ocurrió exactamente con los dispositivos desaparecidos.

No existe por ahora confirmación de que la copia de Fortitude haya sido difundida, comercializada ilegalmente o subida a ninguna plataforma de piratería.

Esa ausencia de filtraciones conocidas es uno de los principales elementos que mantiene abierta la incógnita.