Una nueva vía regional permitirá que 14 países de América Latina puedan adquirir lenacapavir, una profilaxis preexposición inyectable de larga duración que se administra únicamente dos veces al año y que la Organización Mundial de la Salud recomienda como una opción adicional para prevenir el VIH. El acuerdo anunciado por la OPS pretende reducir las barreras de acceso a una de las innovaciones más relevantes de los últimos años en prevención.
Lenacapavir en Latinoamérica abre una nueva vía contra el VIH
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció el 15 de septiembre un acuerdo que permitirá a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela adquirir lenacapavir mediante los Fondos Rotatorios Regionales de la organización. La iniciativa complementará otros mecanismos internacionales que ya facilitan el acceso al medicamento en distintos países.
El anuncio es especialmente relevante por la forma en la que se administra el tratamiento preventivo. El lenacapavir utilizado como profilaxis preexposición, conocida como PrEP, es un antirretroviral inyectable de acción prolongada que requiere dos administraciones al año, frente a estrategias preventivas que pueden implicar la toma frecuente de comprimidos.
La Organización Mundial de la Salud recomendó en julio de 2025 ofrecer el lenacapavir de larga duración como una opción adicional de prevención para personas con riesgo de adquirir el VIH. La recomendación se produjo después de que diferentes ensayos clínicos mostraran una eficacia muy elevada en la prevención de nuevas infecciones.
Uno de los estudios citados por la OMS, PURPOSE 2, registró una reducción del 96% de la incidencia del VIH respecto a la incidencia de referencia utilizada en el ensayo. Entre las 2.180 personas que recibieron lenacapavir dos veces al año se detectaron dos nuevas infecciones. Los resultados se sumaron a los obtenidos previamente en PURPOSE 1, realizado entre mujeres cisgénero en África subsahariana.

Recreación editorial del lenacapavir se administra dos veces al año y la OMS lo recomienda como una opción adicional de profilaxis preexposición frente al VIH.
Por qué América Latina busca nuevas estrategias de prevención
La expansión de nuevas herramientas llega en un contexto en el que los indicadores regionales continúan mostrando importantes desafíos. Según la OPS, las nuevas infecciones por VIH en América Latina aumentaron aproximadamente un 13% entre 2010 y 2024, pasando de unas 110.000 a alrededor de 120.000 anuales. En el Caribe, en cambio, las nuevas infecciones descendieron un 21% durante el mismo periodo.
Si se consideran conjuntamente América Latina y el Caribe, la OPS calcula que actualmente se producen alrededor de 140.000 nuevas infecciones cada año. La organización considera que ampliar la variedad de herramientas preventivas puede ayudar a responder a las necesidades de personas que encuentran dificultades para mantener tratamientos o medidas que requieren una frecuencia mayor.
La principal ventaja práctica del lenacapavir de larga duración es precisamente el intervalo entre administraciones. Dos inyecciones anuales pueden reducir algunos de los problemas vinculados a la adherencia diaria, las visitas frecuentes a centros sanitarios o el estigma que todavía puede acompañar a determinadas estrategias de prevención del VIH. La OMS, sin embargo, plantea el medicamento como una alternativa adicional, no como sustituto universal del resto de opciones preventivas.
El abanico actual incluye la PrEP oral, otros medicamentos inyectables de larga duración como el cabotegravir y los preservativos, además del diagnóstico precoz y del inicio rápido del tratamiento antirretroviral cuando se detecta una infección. La estrategia internacional apuesta por combinar diferentes herramientas en función de las necesidades y circunstancias de cada persona.
Los 14 países no recibirán el medicamento de forma inmediata
El acuerdo no significa que el lenacapavir vaya a comenzar a administrarse simultáneamente y de forma automática en los 14 países incluidos.
Cada Estado tendrá que completar sus correspondientes procedimientos regulatorios y programáticos. También será necesario establecer protocolos clínicos, calcular las necesidades nacionales, preparar los sistemas de suministro y formar a los profesionales sanitarios que participarán en los programas de prevención.
Los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS permitirán agrupar la demanda de los países participantes y utilizar mecanismos conjuntos de adquisición. Este sistema busca mejorar la capacidad negociadora y facilitar un suministro más eficiente, aunque la OPS no detalló en su anuncio un precio único que vaya a aplicarse en todos los mercados.
La iniciativa se suma, además, a los acuerdos de licencias voluntarias que ya abarcan otros 24 países de América Latina y el Caribe dentro de un programa internacional más amplio que cubre 120 países. De esta manera, las autoridades sanitarias pretenden ampliar progresivamente las vías disponibles para acceder al fármaco.
Brasil podría convertirse en un centro regional de producción
Uno de los elementos con mayor importancia estratégica del acuerdo se encuentra en Brasil. La compañía desarrolladora se ha comprometido a impulsar un proceso de transferencia de tecnología con el objetivo de facilitar en el futuro la producción local de lenacapavir en el país.
Por ahora no existe un calendario definitivo para esa eventual fabricación. La OPS señala que tanto los plazos como los mecanismos concretos todavía deben desarrollarse, por lo que no puede darse por hecho cuándo comenzaría una producción regional.
Sin embargo, una capacidad industrial propia podría tener consecuencias a más largo plazo. Fabricar tecnologías sanitarias en América Latina puede reducir la dependencia de determinadas cadenas internacionales de suministro, aumentar la disponibilidad regional y mejorar las condiciones de adquisición para los sistemas públicos de salud. La propia OPS enmarca la iniciativa dentro de una estrategia más amplia para fortalecer la capacidad regional de producción de tecnologías sanitarias.

Recreación editorial del acuerdo contempla desarrollar una transferencia tecnológica para facilitar una posible producción futura de lenacapavir en Brasil.
El objetivo regional mira hacia 2030
La expansión del lenacapavir coincide con los esfuerzos de la OPS para acelerar la eliminación del VIH como problema de salud pública. La organización lanzó a finales de 2025 una alianza regional destinada a mejorar la coordinación entre gobiernos, comunidades, instituciones internacionales, academia y sector privado.
El desafío continúa siendo considerable. Además de las nuevas infecciones, unas 38.000 personas mueren cada año en las Américas por causas relacionadas con el VIH, mientras que una parte de las personas que viven con el virus todavía desconoce su diagnóstico.
La disponibilidad de una inyección preventiva semestral no elimina por sí sola esas dificultades. Su impacto dependerá de su precio, de la velocidad de aprobación en cada país, de la capacidad de los sistemas sanitarios para distribuirla y, especialmente, de que pueda llegar a las personas con mayor riesgo.

