La elección municipal de Lima ha entrado en una fase mucho más incierta de lo previsto inicialmente. Rafael López Aliaga partió como favorito tras el sondeo a pie de urna, pero el avance del recuento oficial redujo considerablemente la distancia con Francis Allison y mantiene abierta una batalla política y jurídica por el gobierno de la capital peruana.
Un resultado mucho más ajustado de lo esperado
Las elecciones en Lima 2026 han dejado uno de los escenarios políticos más interesantes de los comicios regionales y municipales celebrados en Perú el domingo 4 de octubre.
Las primeras estimaciones parecían dibujar una victoria relativamente cómoda para la lista de Renovación Popular, encabezada por Rafael López Aliaga. El sondeo a pie de urna elaborado por Datum y difundido al cierre de los colegios electorales le otorgaba un 31,2% de los votos.
Francis Allison, de Avanza País, aparecía segundo con un 25,2%, mientras Carlos Bruce, de Somos Perú, obtenía un 15,9% y Daniel Urresti, de Podemos Perú, quedaba en el 8,7%.
Sin embargo, esos porcentajes correspondían a una encuesta y no al escrutinio oficial.
A medida que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) comenzó a procesar las actas, la diferencia entre las dos principales fuerzas se redujo considerablemente.
La ONPE ha recordado precisamente que los resultados electorales oficiales se actualizan progresivamente conforme las actas llegan y son contabilizadas en sus centros de cómputo. El organismo habilitó su plataforma oficial de resultados desde las 17:00 horas del domingo para permitir el seguimiento del proceso.
La situación obliga, por tanto, a diferenciar entre las estimaciones iniciales y el resultado oficial que terminará determinando quién controla la Municipalidad Metropolitana de Lima.
López Aliaga vuelve al centro de la política peruana
Rafael López Aliaga es una de las figuras más reconocibles de la derecha peruana y ya conoce el despacho de la Alcaldía de Lima.
El líder de Renovación Popular había abandonado anteriormente el cargo municipal para competir en las elecciones presidenciales peruanas de 2026. Su candidatura terminó en tercera posición, pero pocos meses después volvió a situarse en el centro de la política de la capital.
Su presencia en las elecciones municipales ha abierto, además, una cuestión jurídica que va más allá del recuento de votos.
Perú prohíbe la reelección inmediata de determinadas autoridades municipales, y la interpretación sobre la situación de López Aliaga ha provocado un intenso debate político y jurídico durante la campaña.
El problema está relacionado con la fórmula electoral presentada por Renovación Popular y con la posibilidad efectiva de que López Aliaga pueda volver a asumir la Alcaldía.
Por ello, incluso una victoria electoral de su lista no cerraría automáticamente todas las incógnitas.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máxima autoridad electoral peruana, tendrá un papel fundamental en la resolución de las controversias que puedan plantearse antes de la proclamación definitiva de las autoridades.

Recreación editorial de las autoridades electorales peruanas tendrán un papel decisivo antes de la proclamación definitiva de las nuevas autoridades municipales.
Francis Allison amenaza una victoria que parecía clara
La gran sorpresa del escrutinio ha sido la capacidad de Francis Allison para acercarse a Renovación Popular.
El candidato de Avanza País aparecía claramente por detrás en el sondeo difundido al cierre de las urnas, pero el procesamiento de las actas estrechó posteriormente la diferencia.
Eso convierte el tramo final del escrutinio en una batalla especialmente relevante.
Lima no es una alcaldía más.
La capital concentra alrededor de un tercio de la población peruana y constituye el principal centro político, empresarial y económico del país. Gobernarla proporciona una enorme plataforma pública y convierte a su alcalde en una figura con proyección nacional.
Las competencias municipales afectan además directamente a cuestiones especialmente sensibles para millones de ciudadanos: transporte, seguridad, limpieza, planificación urbana, infraestructuras y gestión del espacio público.
Por ese motivo, el resultado trasciende ampliamente la política municipal.
3 claves que decidirán la Alcaldía de Lima
La primera será el escrutinio definitivo.
Los resultados a pie de urna son únicamente estimaciones. La referencia válida es el procesamiento oficial de las actas electorales, que continúa evolucionando hasta completar el procedimiento correspondiente.
La segunda será la diferencia final entre Renovación Popular y Avanza País.
Una ventaja reducida aumenta la importancia de cada acta pendiente y puede provocar impugnaciones, solicitudes de revisión o controversias electorales antes de que exista una proclamación definitiva.
La tercera será el factor jurídico relacionado con López Aliaga.
El resultado político de las urnas y la posibilidad legal de asumir el cargo son cuestiones diferentes. El JNE tendrá que resolver las controversias que lleguen a su jurisdicción y garantizar que la proclamación final se ajuste a la legislación electoral peruana.
Esta combinación explica por qué Lima todavía puede afrontar varios días —o incluso semanas— de incertidumbre política.
Unas elecciones de enorme dimensión en Perú
Las elecciones del 4 de octubre no se limitaron a la capital.
Perú celebró simultáneamente sus Elecciones Regionales y Municipales de 2026 para renovar miles de cargos públicos en todo el territorio.
El proceso incluye gobernadores y vicegobernadores regionales, consejeros regionales, alcaldes provinciales y distritales y miles de regidores.
La magnitud logística obliga a procesar un enorme volumen de documentación electoral.
El propio Jurado Nacional de Elecciones realizó un balance positivo de la jornada y aseguró que las incidencias detectadas durante las votaciones fueron atendidas con medidas destinadas a reducir su impacto.
El organismo también mantiene desplegados jurados electorales especiales y equipos de fiscalización encargados de supervisar el desarrollo del proceso.

Recreación editorial del procesamiento de las actas electorales determinará el resultado definitivo de las elecciones municipales de Lima.
Lima vuelve a convertirse en un termómetro político
El resultado también permitirá medir la reorganización del mapa político peruano después de las elecciones presidenciales celebradas este mismo año.
La capacidad de Renovación Popular para mantener una posición dominante en Lima mostraría la fortaleza territorial de López Aliaga pese a no haber alcanzado la Presidencia.
Una victoria de Avanza País, por el contrario, supondría un vuelco respecto a las expectativas iniciales y convertiría a Allison en uno de los principales referentes municipales del país.
La fragmentación observada entre las diferentes candidaturas refleja, además, un escenario político en el que ninguna fuerza consigue monopolizar el voto de la capital.
El próximo gobierno municipal tendrá que gestionar una ciudad que continúa afrontando importantes problemas de seguridad, movilidad, transporte público e infraestructuras.
Todo ello convierte la elección en algo más que una disputa entre candidatos.

