Aluvión en Santiago de Chile provoca inundaciones y daños en Las Condes

Aluvión en Santiago de Chile: Kast declara zona de catástrofe tras las graves inundaciones en Las Condes 2026

Las lluvias torrenciales que golpean la capital chilena provocaron un violento aluvión en Las Condes que arrastró automóviles y autobuses, inundó viviendas y obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia. El presidente José Antonio Kast declaró la comuna zona de catástrofe mientras las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de nuevos deslizamientos.

Un aluvión sorprende a Santiago y arrastra vehículos

Santiago de Chile afronta una grave emergencia después de que las intensas precipitaciones registradas durante las últimas horas provocaran inundaciones repentinas y un aluvión en el sector oriental de la capital. Las Condes ha sido una de las comunas más afectadas, con calles convertidas en corrientes de agua y barro capaces de desplazar vehículos.

Imágenes registradas durante la emergencia muestran automóviles parcialmente sumergidos y vías cubiertas por grandes cantidades de sedimentos. Reuters documentó este 8 de octubre las consecuencias del deslizamiento en las calles de Santiago, mientras que Associated Press informó de al menos seis personas heridas.

Entre los afectados se encuentra un niño de un año que sufrió fracturas, según AP. Los bomberos habían rescatado o evacuado a más de un millar de personas mientras continuaban las operaciones en las zonas afectadas.

El episodio más grave se produjo en Las Condes. El Gobierno chileno confirmó daños en viviendas, vehículos, establecimientos educativos y centros sanitarios, una situación que llevó al Ejecutivo a reforzar inmediatamente el dispositivo de emergencia.

Recreación editorial de los servicios de emergencia trabajan en las áreas de Las Condes afectadas por el agua y el barro tras las intensas precipitaciones.

Kast declara Las Condes zona de catástrofe

El presidente de Chile, José Antonio Kast, ordenó declarar zona de catástrofe a la comuna de Las Condes después de evaluar la magnitud de los daños.

La decisión fue adoptada tras una reunión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) regional, en la que participaron responsables de Interior, Obras Públicas, Defensa, Salud y Energía.

La declaración permite movilizar con mayor rapidez recursos y mejorar la coordinación entre las instituciones implicadas en las tareas de emergencia. El Ejecutivo confirmó que las inundaciones afectaron también a instalaciones educativas y asistenciales.

EFE señala que el torrente de agua recorrió las empinadas calles del sector oriental de Santiago y llegó a arrastrar vehículos y autobuses. Bomberos tuvo que intervenir para auxiliar tanto a personas atrapadas dentro de automóviles como a vecinos cuyas viviendas habían sido alcanzadas por el barro.

El Gobierno pidió además a la población que no se aproxime a los lugares afectados para evitar obstaculizar el desplazamiento de los equipos de rescate. El Ministerio de Salud mantiene bajo vigilancia hospitales y clínicas del sector después de que algunas instalaciones resultaran afectadas.

Alerta roja en diez comunas de la Región Metropolitana

La emergencia no se limita a Las Condes. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró alerta roja en diez comunas de la cordillera y precordillera de la Región Metropolitana ante el riesgo de nuevos movimientos de tierra.

La medida afecta a San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina.

Las autoridades mantienen especial vigilancia sobre los sectores próximos a cauces y zonas de pendiente, donde la acumulación de agua puede desencadenar nuevos deslizamientos.

Las precipitaciones han resultado excepcionalmente intensas para esta época del año. Associated Press cifra en unos 144 milímetros la lluvia acumulada en las áreas más castigadas, aproximadamente nueve veces el promedio habitual de octubre, y señala que el terreno se encuentra fuertemente saturado.

La situación obligó además a suspender las clases este viernes 9 de octubre en todos los establecimientos educativos de Las Condes. La decisión busca proteger a alumnos y trabajadores y, al mismo tiempo, dejar libres las vías necesarias para los servicios de emergencia.

Más de 3.000 personas afectadas en Las Condes

Las primeras evaluaciones recogidas por EFE apuntan a al menos 3.000 personas afectadas por la emergencia en Las Condes. El agua y el barro entraron en viviendas y otros inmuebles, mientras los equipos de rescate trabajaban para alcanzar lugares cuyo acceso quedó dificultado por las inundaciones.

El fenómeno también ha alterado la movilidad de la capital. Vehículos quedaron atrapados o fueron desplazados por la fuerza del agua y varias calles tuvieron que ser intervenidas para retirar barro, ramas y otros restos acumulados.

El impacto llega además en vísperas de un fin de semana largo en el que el Ministerio de Obras Públicas había previsto la salida de 442.000 vehículos desde la Región Metropolitana entre el viernes 9 y el lunes 12 de octubre.

Las condiciones meteorológicas obligan ahora a extremar las precauciones, especialmente en aquellas carreteras y accesos próximos a las zonas afectadas por las lluvias.

Recreación editorial del barro y los restos arrastrados por las inundaciones complican las labores de recuperación en los sectores afectados de Las Condes.

Un episodio de lluvias extraordinarias en plena primavera

La intensidad del temporal resulta especialmente significativa por producirse durante la primavera austral. Santiago ya venía registrando varios días de precipitaciones intensas, inundaciones y problemas en el suministro eléctrico.

El temporal había dejado previamente al menos una víctima mortal en la zona centro-sur del país y había obligado a mantener alertas en diferentes territorios, según informó EFE el 7 de octubre.

El nuevo episodio en Las Condes elevó el nivel de la emergencia por la violencia con la que descendieron el agua y los sedimentos desde los sectores de mayor altitud.

Las autoridades chilenas mantienen ahora la atención en la evolución meteorológica y en la estabilidad de las laderas. La saturación del terreno aumenta el riesgo de remociones en masa incluso después de que disminuya la intensidad de las precipitaciones.