Huelgas en España 2026 antes de la huelga general del 11 de noviembre

España afronta un otoño de huelgas: educación y sanidad elevan la presión antes del paro general del 11-N

España atraviesa uno de los periodos de mayor conflictividad laboral de los últimos años. Las protestas de docentes y sanitarios coinciden con paros en otros servicios y anticipan una huelga general de 24 horas convocada para el 11 de noviembre, apenas 18 días antes de las elecciones generales del 29-N.

Las huelgas han vuelto a ocupar un lugar central en la actualidad social y económica española. El inicio de un paro indefinido de docentes en Madrid, las movilizaciones de distintos colectivos sanitarios y las convocatorias previstas para las próximas semanas se producen mientras CCOO y UGT preparan una huelga general de 24 horas para el próximo 11 de noviembre.

El escenario refleja un incremento de la conflictividad laboral durante 2026. Entre enero y agosto se contabilizaron alrededor de 1,37 millones de jornadas de trabajo perdidas y unos 579.000 participantes en huelgas, con especial protagonismo de la educación y la sanidad.

A las reivindicaciones sectoriales se han sumado cuestiones que afectan al conjunto de los trabajadores: salarios, inflación, acceso a la vivienda y pérdida de poder adquisitivo.

El resultado es un calendario de movilizaciones especialmente intenso que puede convertir el otoño de 2026 en uno de los periodos sindicales más relevantes de los últimos años.

La educación madrileña abre uno de los principales frentes de las huelgas

Uno de los conflictos de mayor dimensión se encuentra en la educación pública de la Comunidad de Madrid.

Alrededor de 65.000 docentes de las etapas educativas no universitarias están llamados a participar en las movilizaciones iniciadas el 14 de octubre. Los sindicatos reclaman mejoras salariales y laborales, una reducción de las ratios de alumnos por aula, menos burocracia y más recursos para los centros públicos.

La primera jornada estuvo acompañada por concentraciones y manifestaciones en distintos puntos de Madrid, además de protestas en Ciudad Universitaria. La Universidad Complutense se sumó mediante una jornada de paro en solidaridad con los docentes de las enseñanzas no universitarias.

Las cifras de seguimiento ofrecidas por sindicatos y administración fueron diferentes. El Gobierno regional situó la participación en torno al 44%, mientras las organizaciones convocantes elevaron significativamente ese porcentaje.

El conflicto educativo tiene además capacidad para prolongarse. Parte de las organizaciones han planteado una huelga indefinida, mientras otras han establecido jornadas completas y posteriores paros parciales.

Recreación editorial de miles de docentes están llamados a movilizarse en Madrid para reclamar mejoras laborales y más recursos para la educación pública.

La sanidad acumula nuevas convocatorias

La educación no es el único servicio público sometido a presión.

Los Técnicos Superiores y Técnicos Especialistas Sanitarios comenzaron el 13 de octubre una huelga de carácter indefinido que afecta potencialmente a centros sanitarios de distintas comunidades autónomas.

En Andalucía, por ejemplo, la Junta estableció servicios mínimos para garantizar la asistencia esencial ante una convocatoria que puede afectar a actividades desarrolladas por estos profesionales en el sistema sanitario público.

El conflicto se produce mientras otros colectivos médicos preparan sus propias movilizaciones.

En Madrid, el Comité de Huelga Médica y Facultativa ha anunciado cuatro bloques de paros entre finales de octubre y diciembre después del bloqueo de las negociaciones con la Consejería de Sanidad.

El primer periodo está previsto entre las 08:00 horas del 28 de octubre y las 08:00 del día 31. Posteriormente habrá nuevas convocatorias del 4 al 7 y del 18 al 21 de noviembre, además de un último bloque entre el 9 y el 12 de diciembre.

Los profesionales reclaman, entre otras cuestiones, mejoras salariales y laborales, cambios en la carrera profesional y medidas específicas para Atención Primaria, hospitales y servicios extrahospitalarios.

Recreación editorial de los conflictos abiertos entre diferentes colectivos sanitarios se suman al calendario de movilizaciones previsto para este otoño.

El transporte también mantiene conflictos abiertos

La conflictividad se extiende a otros sectores.

Los maquinistas de Ouigo tienen convocadas seis jornadas de huelga coincidiendo con periodos de elevada movilidad durante los puentes de noviembre y diciembre. El sindicato Semaf atribuye la convocatoria a lo que considera una vulneración reiterada de derechos laborales.

También se han producido movilizaciones en servicios urbanos.

Barcelona ha afrontado jornadas de huelga parcial en los autobuses de TMB con servicios mínimos diferenciados según las franjas horarias, mientras en Murcia los conductores de autobuses urbanos e interurbanos, tranvía y servicios de Cartagena mantienen un conflicto laboral después de varias jornadas de huelga durante 2026.

Aunque se trata de reivindicaciones diferentes, su coincidencia temporal refuerza la percepción de un aumento generalizado de las tensiones laborales.

La huelga general del 11 de noviembre será el gran termómetro

El punto culminante llegará previsiblemente el miércoles 11 de noviembre.

CCOO y UGT han convocado una huelga general de 24 horas bajo tres grandes conceptos: salarios, vivienda y precios.

La convocatoria será especialmente significativa porque supone el regreso de los dos grandes sindicatos españoles a una huelga general de estas características después de las movilizaciones de 2012.

Además, se celebrará apenas dos días antes del comienzo oficial de la campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, lo que añade una dimensión política al contexto en el que tendrá lugar, aunque los sindicatos defienden el carácter laboral y social de sus reivindicaciones.

CCOO y UGT reclaman aumentos salariales, una vivienda accesible, reducción de la jornada laboral, mejoras en la salud laboral y medidas contra la precariedad.

Uno de los asuntos que ha ganado peso en los últimos días es el salario mínimo.

UGT y CCOO plantean una subida del 7% del salario mínimo interprofesional para 2027. La propuesta situaría el SMI alrededor de los 1.307 euros mensuales en 14 pagas.

La inflación también se ha convertido en uno de los argumentos centrales. Los sindicatos señalan el encarecimiento de productos básicos, la energía y la vivienda como factores que están deteriorando la capacidad adquisitiva de los hogares.

La vivienda convierte el conflicto laboral en una protesta social

Una de las principales particularidades de la huelga general del 11-N es precisamente el peso de la vivienda.

Las organizaciones sindicales consideran que las condiciones laborales ya no pueden analizarse únicamente a través del salario nominal. Argumentan que el incremento del alquiler y del coste de adquisición de una vivienda reduce de manera directa la capacidad económica de los trabajadores.

Las movilizaciones por la vivienda celebradas durante las últimas semanas y las acampadas desarrolladas en distintas ciudades han contribuido a situar el problema en el centro de la agenda política y sindical.

CCOO y UGT sostienen que la combinación de vivienda cara, inflación y salarios insuficientes justifica una respuesta conjunta.

La patronal mantiene una posición muy diferente. CEOE y CEPYME han cuestionado la justificación de la convocatoria y los servicios jurídicos de la patronal estudian sus implicaciones.

El choque entre organizaciones empresariales y sindicatos anticipa así varias semanas de elevada tensión antes del 11 de noviembre.