Patrick Stewart, el actor británico que convirtió al capitán Jean-Luc Picard de Star Trek y al profesor Charles Xavier de X-Men en dos personajes reconocibles para varias generaciones, ha muerto a los 86 años. Su fallecimiento deja atrás una carrera de más de seis décadas que comenzó sobre los escenarios de Shakespeare y terminó situándolo entre los rostros más reconocidos de la ciencia ficción contemporánea.
Patrick Stewart murió en su casa de Los Ángeles
Sir Patrick Stewart murió el miércoles 28 de octubre de 2026 en su domicilio de Los Ángeles, según confirmó su familia en un comunicado difundido posteriormente a través de sus redes sociales.
El actor tenía 86 años. El comunicado explicó que falleció bajo el cuidado de su esposa, la cantante y compositora Sunny Ozell, después de un periodo de enfermedad relacionado con Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy.
La noticia fue anunciada públicamente el 29 de octubre y rápidamente provocó numerosos mensajes de despedida procedentes tanto del mundo del cine como del teatro y la televisión. Reuters y Associated Press confirmaron posteriormente el fallecimiento y los principales detalles ofrecidos por la familia.
El intérprete británico deja dos hijos y una trayectoria que atravesó géneros y generaciones muy diferentes, desde las grandes producciones de Shakespeare hasta algunas de las franquicias cinematográficas más rentables de las últimas décadas.
Jean-Luc Picard convirtió a Patrick Stewart en una estrella mundial
Aunque Stewart ya contaba con una extensa carrera teatral, su salto definitivo a la fama internacional llegó en 1987, cuando fue seleccionado para interpretar al capitán Jean-Luc Picard en Star Trek: The Next Generation.
Tenía 47 años cuando asumió el mando de la nave Enterprise.
El personaje terminó convirtiéndose en uno de los comandantes más reconocibles de toda la franquicia. Frente a modelos más impulsivos de héroe televisivo, Picard destacaba por su capacidad diplomática, su autoridad tranquila y su confianza en la razón.
Stewart interpretó al personaje durante las siete temporadas de la serie y posteriormente regresó en varias películas, entre ellas Star Trek Generations, Star Trek: First Contact, Star Trek: Insurrection y Star Trek: Nemesis.
Décadas después volvería nuevamente al personaje en la serie Star Trek: Picard, emitida entre 2020 y 2023.
Su trabajo ayudó a que una nueva generación de espectadores descubriera el universo creado originalmente por Gene Roddenberry.

Recreación editorial de Jean-Luc Picard convirtió a Patrick Stewart en una estrella internacional a partir de finales de los años ochenta.
Profesor Xavier abrió una segunda gran etapa en X-Men
Stewart consiguió algo poco habitual: asociar su carrera no a una, sino a dos grandes franquicias internacionales.
En el año 2000 apareció como el profesor Charles Xavier en la primera película de X-Men. Su interpretación del líder de los mutantes se prolongó durante más de dos décadas a través de distintas entregas.
El actor aportó al personaje muchas de las características que ya habían definido algunos de sus trabajos anteriores: serenidad, autoridad y una manera de hablar inmediatamente reconocible.
Su asociación con Xavier también le permitió trabajar estrechamente con Ian McKellen, que interpretaba a Magneto y que acabaría convirtiéndose en uno de sus amigos más cercanos fuera de la pantalla.
Stewart había grabado además una participación en Avengers: Doomsday, cuyo estreno está previsto para diciembre de 2026, según Reuters y otros medios internacionales.

Recreación editorial del papel de Charles Xavier permitió a Patrick Stewart protagonizar una segunda gran franquicia internacional después de Star Trek.
Antes de Hollywood estuvo Shakespeare
Limitar la carrera de Patrick Stewart a Star Trek y X-Men dejaría fuera una parte fundamental de su trayectoria.
Nacido el 13 de julio de 1940 en Mirfield, Yorkshire, creció en una familia de clase trabajadora. Descubrió la interpretación siendo joven y encontró en el teatro un espacio de refugio y expresión.
Tras formarse profesionalmente, se incorporó en 1966 a la Royal Shakespeare Company, donde construyó una sólida reputación como actor clásico.
Interpretó obras como Macbeth, Hamlet, Otelo, Antonio y Cleopatra o El mercader de Venecia, entre muchas otras.
Su formación shakespeariana fue también una de las características que posteriormente diferenciarían su interpretación de Jean-Luc Picard.
Incluso después de alcanzar fama mundial gracias a Hollywood, Stewart nunca abandonó completamente los escenarios.
Una voz que se convirtió en parte de su identidad
Una de las características más reconocibles de Patrick Stewart era su voz.
Profunda, precisa y con una dicción moldeada por décadas de teatro clásico, terminó convirtiéndose casi en una marca personal.
Esa característica hizo que trabajara también extensamente como actor de voz.
Participó en series, producciones animadas y películas y prestó su voz a proyectos como Family Guy, American Dad! o Ted.
En 1996 ganó además un Grammy por su trabajo como narrador en una grabación de Pedro y el lobo, de Serguéi Prokófiev.
Su capacidad para pasar de Shakespeare a la comedia, de la ciencia ficción al cine independiente y de ahí a la animación explica buena parte de la longevidad de su carrera.
Ian McKellen y Hugh Jackman encabezan los homenajes
Las reacciones comenzaron a multiplicarse pocas horas después de conocerse su muerte.
Ian McKellen recordó públicamente a quien había sido compañero de reparto y amigo durante décadas. Ambos compartieron no solo las películas de X-Men, sino también escenarios teatrales.
Hugh Jackman, que interpretó a Lobezno junto a Stewart en diferentes películas, lo describió como uno de los grandes intérpretes del teatro y del cine y destacó lo mucho que había aprendido trabajando con él.
William Shatner también rindió homenaje al actor, recordando la inteligencia y humanidad que aportó al personaje de Picard.
Marvel Studios destacó igualmente su trabajo como Charles Xavier y su aportación al personaje durante diferentes generaciones cinematográficas.
Fue nombrado caballero por Isabel II
El reconocimiento a Stewart trascendió las franquicias cinematográficas.
En 2010 fue nombrado caballero por la reina Isabel II por sus servicios al teatro y a la interpretación.
El nombramiento consolidó institucionalmente una carrera que ya estaba estrechamente vinculada a la tradición teatral británica.
También desarrolló durante años actividad pública relacionada con diferentes causas sociales, especialmente la lucha contra la violencia doméstica, un asunto sobre el que habló en distintas ocasiones al recordar experiencias vividas durante su infancia.
Un actor capaz de unir generaciones
Uno de los rasgos más singulares del legado de Patrick Stewart es la variedad de públicos que llegaron a conocerlo.
Para los aficionados al teatro británico era un veterano intérprete shakespeariano.
Para millones de espectadores se convirtió en el capitán Picard.
Para generaciones posteriores fue Charles Xavier.
Y para audiencias más jóvenes también era una voz recurrente en comedias y producciones de animación.
Esa capacidad para mantenerse relevante durante décadas explica la dimensión internacional que ha alcanzado la noticia de su muerte.

