Canarias afronta un nuevo repunte de llegadas de migrantes tras registrar más de 3.200 personas en 39 embarcaciones durante los primeros cinco días de noviembre. El Hierro se ha convertido en el principal punto de desembarco, mientras las autoridades aceleran los traslados para evitar la saturación de los centros de primera acogida y los equipos de emergencia reclaman más recursos.
Más de 3.200 llegadas en apenas cinco días
La ruta migratoria hacia las islas Canarias ha experimentado un fuerte incremento de actividad durante los primeros días de noviembre de 2026. Según un recuento provisional de los servicios de emergencia publicado por la agencia EFE el jueves 5 de noviembre, más de 3.200 personas han alcanzado el archipiélago a bordo de 39 cayucos y pateras.
La cifra se aproxima al volumen de llegadas registrado durante los seis primeros meses del año y refleja un cambio significativo respecto a la tendencia de descenso que había caracterizado buena parte de 2025 y los primeros meses de 2026.
El incremento comenzó a hacerse especialmente visible durante octubre, cuando se contabilizaron más de 6.100 personas rescatadas. La actividad de las últimas jornadas apunta a una nueva intensificación de las salidas desde distintos puntos de la costa occidental africana.
Aunque los datos disponibles son provisionales y pueden aumentar con nuevos rescates, la rapidez de las llegadas ha obligado a reforzar la coordinación entre los equipos de salvamento, las autoridades estatales y los servicios de acogida.
El Hierro, principal punto de llegada de los cayucos
La pequeña isla de El Hierro soporta la mayor parte de este nuevo repunte migratorio. Entre el 1 y el 5 de noviembre recibió aproximadamente 2.300 personas en 26 cayucos, según los datos de los equipos de emergencia recopilados por EFE.
Entre los recién llegados se contabilizaron 307 menores de edad, incluidos once bebés, una circunstancia que añade necesidades específicas de protección, atención sanitaria y alojamiento.
La dimensión del fenómeno resulta especialmente importante en una isla con alrededor de 11.000 habitantes. Las instalaciones de primera acogida tienen una capacidad limitada y deben atender desembarcos que, en ocasiones, reúnen a varios centenares de personas durante una misma jornada.
RTVE informó de que El Hierro recibió 702 migrantes en un periodo de 24 horas, a bordo de ocho embarcaciones. Las operaciones se concentraron principalmente en el puerto de La Restinga, uno de los puntos habituales de llegada y rescate en esta ruta atlántica.
La atención inmediata incluye la identificación inicial, la asistencia médica cuando resulta necesaria y la distribución de las personas rescatadas hacia instalaciones habilitadas para su acogida temporal.

Recreación editorial de la asistencia sanitaria y humanitaria proporcionada a las personas migrantes después de su llegada a Canarias
El Gobierno reactiva los traslados para evitar la saturación
Ante el aumento de desembarcos, la Delegación del Gobierno en Canarias ha reforzado los mecanismos de traslado hacia otras islas y recursos situados en la Península.
El delegado del Gobierno, Anselmo Pestana, reconoció el 5 de noviembre que las nuevas llegadas estaban generando tensiones en determinados servicios de El Hierro, aunque defendió que el dispositivo continuaba funcionando gracias a las derivaciones.
Durante esa jornada se programaron traslados de personas alojadas en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros de San Andrés, en Valverde, hacia Tenerife. También se recurrió a embarcaciones de transporte para facilitar la rotación de plazas disponibles.
La estrategia pretende reducir el tiempo de permanencia en los puntos de primera atención y evitar que nuevas operaciones de rescate coincidan con instalaciones completamente ocupadas.
Sin embargo, los sindicatos policiales Jupol, SUP y UFP han advertido del desgaste acumulado entre los agentes destinados en la isla y han solicitado refuerzos.
Representantes sindicales de Salvamento Marítimo también han señalado que el problema no reside únicamente en la disponibilidad de embarcaciones, sino en el cansancio de las tripulaciones, sometidas a sucesivas intervenciones y periodos de descanso limitados.

Recreación ilustrativa de la asistencia de los equipos de salvamento a una embarcación en la ruta atlántica hacia Canarias.
Lanzarote y otras islas también registran llegadas
Aunque El Hierro concentra la mayor parte de los desembarcos, el aumento de la actividad migratoria afecta a diferentes zonas del archipiélago.
En los cinco primeros días de noviembre, Lanzarote recibió alrededor de 435 personas, entre ellas al menos 76 menores. Gran Canaria contabilizó 224 llegadas; Tenerife, 175; y La Gomera, 80, de acuerdo con el balance provisional publicado por EFE.
Las rutas utilizadas presentan diferencias geográficas y operativas. Una parte importante de los cayucos que llegan a El Hierro procede de Senegal, mientras que las embarcaciones que alcanzan Lanzarote suelen partir de zonas del sur de Marruecos.
Los equipos de emergencia han observado además un aumento de la ocupación de algunas lanchas neumáticas, una circunstancia que incrementa los riesgos durante las travesías.
El 2 de noviembre, una embarcación con 134 ocupantes fue rescatada en aguas próximas a Lanzarote después de varios días de navegación. Dos personas habían fallecido antes del rescate y varios supervivientes relataron la muerte de otros compañeros durante el trayecto.
Este episodio pone de manifiesto el peligro de unas travesías realizadas frecuentemente en embarcaciones precarias, expuestas al oleaje, a los cambios meteorológicos y a la falta de medios de seguridad suficientes.
Canarias reclama una respuesta coordinada de España y Europa
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha vuelto a reclamar al Ejecutivo central una reunión urgente de coordinación ante el repunte de llegadas.
Desde Guadalupe, territorio francés en el Caribe donde participaba en una reunión de las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea, Clavijo expresó su preocupación por el incremento de los flujos migratorios.
El dirigente canario comparó el ritmo de determinadas jornadas con el registrado en 2024, año en el que la ruta canaria alcanzó un máximo histórico de 46.843 llegadas.
No obstante, esa comparación se refiere a la intensidad de los desembarcos en periodos concretos y no significa que el volumen anual de 2026 haya alcanzado las cifras de 2024.
El Gobierno canario también ha planteado sus reivindicaciones ante instituciones europeas, entre ellas la necesidad de contar con financiación, medios operativos y mecanismos de solidaridad para los territorios que actúan como frontera exterior de la Unión Europea.
Las discrepancias entre administraciones se centran, principalmente, en la suficiencia de los recursos, la rapidez de los traslados y la distribución de las responsabilidades de acogida.
La protección de los menores, uno de los principales desafíos
La presencia de cientos de menores entre las personas recién llegadas obliga a reforzar los dispositivos especializados de atención y protección.
Según datos de la Consejería de Bienestar Social de Canarias recogidos por Radio Nacional de España el 5 de noviembre, el archipiélago acogía entonces a unos 2.700 menores migrantes.
La consejera Candelaria Delgado advirtió de las dificultades que estaban ralentizando determinados traslados hacia otras comunidades autónomas, en un contexto de aplicación de los procedimientos europeos de migración y asilo. Escuchar ahora
Las autoridades deben distinguir entre las necesidades de las personas adultas y las de los menores, especialmente cuando estos llegan sin acompañamiento familiar.
La identificación, la evaluación de posibles situaciones de vulnerabilidad y la asignación de recursos especializados requieren personal formado y coordinación administrativa.
Por ello, el repunte de noviembre representa no solo un desafío de gestión fronteriza, sino también una prueba para los sistemas de protección social y los dispositivos humanitarios.
¿Qué puede ocurrir durante las próximas semanas?
La evolución de las llegadas dependerá de diferentes factores, entre ellos las condiciones de navegación, la actividad de las redes de tráfico de personas y la situación en los países de salida.
Las autoridades canarias temen que el ritmo actual pueda mantenerse, aunque todavía no existen datos suficientes para asegurar una tendencia prolongada durante el resto del año.
Las prioridades inmediatas pasan por mantener la capacidad de rescate, garantizar una atención adecuada a las personas desembarcadas y evitar que los recursos disponibles en las islas más pequeñas queden desbordados.
También será determinante la coordinación entre el Gobierno central, el Ejecutivo autonómico y las instituciones europeas.

