Culturista japonés de 90 años Toshisuke Kanazawa compitiendo en España

Toshisuke Kanazawa, el culturista japonés de 90 años que desafía la edad en España

El japonés Toshisuke Kanazawa ha vuelto a desafiar las convenciones del deporte. A sus 90 años, el veterano culturista ha subido al escenario del Mundial de Fitness y Culturismo de la IFBB celebrado en Santa Susanna, Barcelona, donde se ha enfrentado a participantes varias décadas más jóvenes y ha dejado claro que todavía no piensa abandonar la competición.

Un culturista japonés de 90 años compitiendo en España

Toshisuke Kanazawa convirtió este viernes 30 de octubre uno de los escenarios del IFBB World Fitness & Bodybuilding Championships 2026 en una demostración poco habitual de longevidad deportiva. El japonés participó en Santa Susanna, en la Costa del Maresme, en la categoría máster para culturistas de 50 años o más, lo que significaba compartir escenario con rivales que podían ser hasta cuatro décadas más jóvenes que él.

El campeonato internacional se celebra en la localidad catalana entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre de 2026 y reúne a deportistas procedentes de federaciones afiliadas a la IFBB de numerosos países. La competición incluye diferentes modalidades de fitness y culturismo.

Kanazawa siguió prácticamente el mismo ritual que el resto de competidores. Reuters le fotografió calentando con su equipo, preparándose entre bastidores y aplicándose el habitual bronceado de competición antes de salir bajo los focos.

La diferencia estaba en el documento de identidad.

Tiene 90 años.

El culturista japonés no logró subir al podio en Santa Susanna, pero su participación terminó convirtiéndose en una de las historias más singulares del campeonato. AP también dedicó una galería fotográfica a su actuación, desde los momentos previos a la competición hasta su presencia sobre el escenario.

Una carrera que comenzó hace más de seis décadas

La actuación de Kanazawa en España no responde a una afición descubierta durante la jubilación. Su vinculación con el deporte comenzó hace más de seis décadas.

Nacido en Japón en 1936, destacó inicialmente como nadador y llegó a competir en los 1.500 metros estilo libre durante su etapa escolar. Un problema muscular frustró sus aspiraciones relacionadas con la natación y terminó llevándolo hacia el culturismo.

La decisión cambió su vida.

Después de varios años de entrenamiento extremadamente intenso, conquistó el título de Mister Japón a los 24 años y volvió a ganarlo tres años después. Su trayectoria incluso le llevó al Mister Universo de 1967, competición en la que coincidió con algunas de las figuras que marcarían la historia del culturismo internacional.

Décadas después, sus estadísticas continúan creciendo. Kanazawa alcanzó este verano su decimonoveno título nacional japonés, tras ganar en la categoría para mayores de 85 años. Además, ha conquistado varios campeonatos mundiales de veteranos desde que superó los 80.

Su carrera, sin embargo, tuvo una larga interrupción. Se retiró inicialmente cuando rondaba los treinta años y regresó a la competición a los 50. Según explicó anteriormente, una de las razones de aquel regreso fue intentar animar a su esposa, que atravesaba problemas de salud.

Lo que comenzó como un retorno personal terminó abriendo una segunda etapa deportiva que todavía continúa cuatro décadas después.

Entrena seis días a la semana incluso a los 90

La preparación de un deportista de 90 años necesariamente ha cambiado respecto a la que realizaba durante su juventud.

Kanazawa ha explicado que actualmente entrena alrededor de dos horas al día, seis días por semana, pero ha adaptado los ejercicios a las capacidades de su cuerpo. Ya no realiza algunas rutinas especialmente exigentes con pesos libres y utiliza con mayor frecuencia máquinas de musculación.

También concede mucha más importancia a los periodos de recuperación.

El propio deportista reconoce que su organismo necesita más tiempo para recuperarse después del entrenamiento que décadas atrás, una circunstancia que le ha obligado a ajustar tanto la intensidad como los descansos.

En Santa Susanna volvió a demostrar que esas adaptaciones no le han impedido continuar compitiendo internacionalmente.

Su filosofía deportiva tampoco parece haber cambiado demasiado. Kanazawa asegura que disfruta intentando hacer cosas que otros no han hecho y que su intención es continuar vinculado al culturismo mientras físicamente pueda hacerlo.

Recreación editorial del veterano deportista siguió una preparación similar a la de los participantes más jóvenes antes de subir al escenario en Santa Susanna.

Arroz integral, natto y sopa de miso

Otro de los aspectos que más atención ha generado alrededor del veterano culturista es su alimentación.

Kanazawa atribuye parte de su condición física a una dieta de inspiración tradicional japonesa que asegura seguir desde los 50 años. Entre los alimentos que menciona habitualmente aparecen el arroz integral, el natto —soja fermentada— y la sopa de miso.

En entrevistas anteriores también ha contado que nunca ha fumado ni consumido alcohol y que hace décadas dejó de comer carne y pescado. Su dieta y sus rutinas, sin embargo, son hábitos personales del deportista y no permiten establecer por sí solos una relación causal con su longevidad ni constituyen una recomendación médica general.

Kanazawa incluso asegura que nunca ha padecido una enfermedad importante, una afirmación personal con la que intenta explicar la importancia que concede a sus hábitos de vida.

Más allá de la alimentación, su trayectoria tiene otro elemento difícil de cuantificar: la constancia. Lleva buena parte de su vida entrenando, compitiendo y adaptando su actividad física a cada nueva etapa.

Recreación editorial de Kanazawa adapta sus entrenamientos a la edad y mantiene una rutina habitual de ejercicio seis días por semana.

Su próximo objetivo: competir con 93 años

La participación en España podría parecer el cierre perfecto para una carrera extraordinariamente larga.

Kanazawa no lo ve así.

Después de terminar su actuación en Santa Susanna sin alcanzar el podio, el japonés reveló que ya contempla una última competición cuando tenga 93 años.

Solo después de ese intento, señaló, podría plantearse definitivamente la retirada.

Su objetivo va además más allá de conseguir nuevas medallas. Kanazawa quiere utilizar su historia para animar a otras personas mayores a mantenerse activas y evitar asumir que cumplir años obliga necesariamente a abandonar objetivos personales.

La imagen del deportista japonés sobre el escenario catalán resume ese mensaje: un hombre de 90 años realizando las mismas poses y atravesando prácticamente la misma preparación competitiva que rivales nacidos varias décadas después.

No ganó el campeonato.

Pero difícilmente pasó desapercibido.