El último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sitúa a la Junta de Andalucía con una valoración notablemente superior a la del Gobierno de España en plena antesala electoral. El presidente andaluz, Juanma Moreno, se consolida como el único líder que aprueba entre los principales referentes políticos, en un contexto marcado por la gestión de las recientes inundaciones y la cercanía de las elecciones autonómicas del 17 de mayo.
El más reciente informe del CIS, dirigido por José Félix Tezanos, dibuja un escenario político relevante en Andalucía a poco más de un mes de las elecciones autonómicas. Bajo el título “Actitudes y demandas de los andaluces tras las inundaciones”, el estudio se basa en más de 6.000 entrevistas realizadas entre el 12 y el 26 de marzo y refleja una clara diferencia en la percepción ciudadana entre administraciones.
Uno de los datos más destacados es que la gestión de la Junta de Andalucía obtiene una valoración positiva del 40,2% de los encuestados, prácticamente el doble que la registrada por el Gobierno de España. En contraste, cerca del 49,6% califica la actuación del Ejecutivo central como mala o muy mala, lo que evidencia una brecha significativa en la percepción pública.
Este diferencial se acentúa especialmente tras la gestión de las inundaciones que afectaron a la comunidad a principios de año. Un 59% de los ciudadanos valora positivamente la respuesta del Gobierno andaluz ante estos episodios, frente al 33,6% que opina lo mismo del Ejecutivo central. Sin embargo, también se refleja una cierta división en la percepción de la coordinación institucional, con opiniones prácticamente equilibradas entre quienes la consideran adecuada y quienes la ven insuficiente.
En el plano del liderazgo político, el presidente andaluz, Juanma Moreno, se posiciona como el único dirigente que supera el aprobado, con una puntuación media de 5,79 puntos. Este dato contrasta con el resto de líderes evaluados, entre ellos María Jesús Montero, que obtiene un 3,93; Antonio Maíllo (4,73); José Ignacio García (4,82); y Manuel Gavira (3,32).
El CIS también recoge percepciones sobre los partidos políticos. Un 48,6% de los encuestados considera que el Partido Popular cuenta con el mejor líder en Andalucía, mientras que un 43,5% lo ve como la formación más capacitada para gobernar la comunidad. En ambos casos, el PSOE se sitúa en segundo lugar, aunque con diferencias significativas.
En cuanto a las prioridades del electorado, el estudio revela que el 65% de los andaluces dará más importancia a los asuntos propios de la comunidad en las próximas elecciones, frente a un 27,5% que priorizará temas de ámbito nacional. Este dato apunta a una campaña donde la gestión autonómica y los problemas locales podrían tener un peso determinante.
Entre estos problemas, la sanidad emerge como la principal preocupación, señalada por un 24,8% de los encuestados. Le siguen el desempleo (13,7%) y la vivienda (11,7%), configurando un mapa de inquietudes que condicionará el debate político en las próximas semanas.
El informe también incluye percepciones sobre el impacto de los temporales. Un 26,6% de los ciudadanos afirma haberse visto afectado directa o indirectamente por las inundaciones, mientras que un 66,3% vincula el aumento de estos fenómenos con el cambio climático. Además, casi la mitad de los encuestados considera que Andalucía no está suficientemente preparada para afrontar este tipo de situaciones.
No obstante, el CIS vuelve a situarse en el centro del debate político. En los últimos años, el organismo ha sido objeto de críticas por parte de diferentes partidos, especialmente del Partido Popular, que ha cuestionado la neutralidad de sus encuestas. A pesar de ello, en esta ocasión los resultados reflejan una valoración más favorable hacia el Ejecutivo autonómico del PP que hacia el Gobierno central.
Con una participación prevista elevada —el 75,7% de los encuestados asegura que acudirá a votar—, el estudio ofrece una fotografía relevante del clima político en Andalucía. A medida que se acercan los comicios del 17 de mayo, estos datos podrían influir tanto en la estrategia de los partidos como en la percepción de los votantes.

