Disney reestructura su negocio de televisión ante el crecimiento del streaming en 2026

Disney prepara una gran reestructuración de su televisión ante el avance del streaming

The Walt Disney Company prepara una nueva transformación de su negocio televisivo que podría modificar la estructura de algunas de sus divisiones más conocidas. El movimiento, todavía en desarrollo, afectaría a áreas como ABC Entertainment, Hulu Originals, 20th Television y Freeform y podría traducirse en cientos de puestos de trabajo afectados.

Disney afronta una nueva etapa de transformación interna mientras la industria audiovisual acelera su transición desde la televisión tradicional hacia las plataformas digitales. Según una información publicada por Reuters, que cita un informe previo de The Wall Street Journal, la compañía está preparando una reorganización de su negocio televisivo con el objetivo de adaptar su estructura a un mercado cada vez más dominado por el streaming.

El proyecto todavía no está cerrado y podría prolongarse hasta finales de 2026. Entre las áreas que se encontrarían dentro de la reorganización figuran ABC Entertainment, 20th Television, Hulu Originals y Freeform, cuatro divisiones con un peso importante en la producción y distribución de contenidos del grupo.

La operación podría implicar además cientos de despidos, aunque por el momento no existe una cifra definitiva anunciada oficialmente por Disney. Reuters señala que la compañía no había realizado comentarios sobre la información en el momento de su publicación.

Disney quiere organizar su televisión alrededor del streaming

El cambio que prepara la compañía va más allá de una reducción de plantilla. El objetivo sería reorganizar las operaciones televisivas pensando cada vez menos en las marcas tradicionales de canales y más en la forma en la que el público consume actualmente series, películas y otros contenidos.

La televisión lineal continúa perdiendo espectadores y suscriptores en Estados Unidos a medida que los hogares abandonan los paquetes tradicionales de cable. Paralelamente, servicios como Disney+, Hulu y otras plataformas se han convertido en una pieza central de la estrategia de los grandes estudios.

Los propios resultados financieros de Disney permiten observar esta transformación.

En su ejercicio fiscal 2025, los ingresos anuales de sus redes lineales descendieron un 12%, hasta 9.364 millones de dólares. En cambio, los ingresos del negocio directo al consumidor, donde se encuentran sus servicios de streaming, aumentaron un 8%, hasta 24.614 millones.

La diferencia también aparece en los resultados operativos. El beneficio operativo de las redes lineales cayó un 14% durante ese ejercicio, mientras que el negocio directo al consumidor pasó de registrar 143 millones de dólares de beneficio operativo en 2024 a aproximadamente 1.327 millones en 2025.

El streaming, por tanto, ha dejado de ser únicamente una apuesta de futuro para convertirse en uno de los pilares económicos del grupo.

ABC, Hulu Originals y 20th Television, entre las áreas afectadas

La reorganización adquiere especial relevancia por las divisiones que podrían quedar involucradas.

ABC Entertainment gestiona parte de la programación de una de las principales cadenas estadounidenses. 20th Television, por su parte, forma parte del enorme entramado de producción televisiva construido por Disney tras sus sucesivas adquisiciones.

Hulu Originals representa directamente el nuevo modelo de distribución digital, mientras que Freeform pertenece a una generación de canales tradicionales que ahora compite por la atención de espectadores acostumbrados a elegir contenidos bajo demanda.

La reorganización podría reducir las fronteras internas entre estas marcas y concentrar determinadas funciones.

Este planteamiento refleja una transformación que afecta a prácticamente toda la industria audiovisual. Los grandes grupos ya no producen necesariamente un programa pensando únicamente en un canal concreto. Una misma producción puede tener una estrategia que combine televisión convencional, streaming, distribución internacional y explotación posterior del catálogo.

Recreación editorial de ABC Entertainment, Hulu Originals, 20th Television y Freeform figuran entre las divisiones que podrían verse afectadas por la reorganización.

Los despidos se acumulan durante 2026

La posible reorganización llega después de otras reducciones de plantilla dentro de Disney.

Reuters informó esta semana de que la compañía estaba eliminando varios cientos de puestos, principalmente en sus departamentos de recursos humanos y tecnología.

No es un episodio aislado.

En abril, Disney anunció la eliminación de alrededor de 1.000 empleos en distintas áreas, entre ellas marketing, estudios, televisión, ESPN, productos, tecnología y funciones corporativas.

La empresa contaba con aproximadamente 231.000 trabajadores al cierre de su ejercicio fiscal 2025.

La reorganización actual se produce además durante los primeros meses de la etapa de Josh D’Amaro como consejero delegado, después de asumir el puesto en marzo de 2026. La compañía se encuentra simultáneamente ante varios desafíos: el cambio en los hábitos de consumo audiovisual, la competencia entre plataformas, la evolución de la taquilla cinematográfica y la creciente incorporación de nuevas tecnologías en los procesos empresariales.

La televisión tradicional pierde terreno

El problema al que se enfrenta Disney no es exclusivo de la compañía.

NBCUniversal anunció también esta semana recortes de empleo dentro de su organización tecnológica global dedicada al streaming, según Reuters.

En Reino Unido, cadenas históricas como BBC, ITV y Channel 4 también atraviesan procesos de transformación mientras compiten por la audiencia con plataformas internacionales y servicios digitales.

El fenómeno refleja una cuestión estructural: el dinero y la audiencia están desplazándose progresivamente desde la televisión lineal hacia internet.

Durante décadas, las grandes cadenas construyeron su negocio alrededor de una combinación de publicidad y pagos de distribuidores de televisión por cable. La pérdida de abonados reduce ahora esos ingresos y obliga a las compañías a buscar rentabilidad directamente a través de sus plataformas.

Disney ha avanzado especialmente en ese terreno.

Al finalizar el cuarto trimestre fiscal de 2025, Disney+ y Hulu acumulaban conjuntamente unos 196 millones de suscripciones, según los datos publicados por la propia compañía.

Ese volumen explica por qué la estructura empresarial está empezando a adaptarse al mismo modelo que previamente transformó la forma de consumir contenidos.

Recreación editorial del avance del consumo bajo demanda está obligando a los grandes grupos audiovisuales a reorganizar sus negocios tradicionales.

Una transformación que puede cambiar cómo Disney produce televisión

La consecuencia más importante de esta reorganización podría no estar únicamente en el número de trabajadores o departamentos afectados.

También puede modificar la manera en la que Disney decide qué contenidos producir y dónde estrenarlos.

En un sistema centrado en canales tradicionales, cada cadena necesitaba construir una identidad y una programación diferenciada. En el modelo digital, una plataforma puede reunir bajo una misma interfaz producciones procedentes de numerosos estudios y marcas.

La prioridad pasa entonces por encontrar contenidos capaces de atraer nuevos usuarios, mantener suscriptores y generar horas de consumo.

Esa transición explica por qué las fronteras entre estudios, cadenas y plataformas son cada vez menos rígidas dentro de los grandes conglomerados audiovisuales.