La guerra en Irán se intensifica con la muerte del ministro de Inteligencia iraní en un ataque israelí. El conflicto Irán-Israel provoca bombardeos en Beirut, misiles balísticos y creciente tensión en Oriente Medio, con impacto en la economía y los mercados de petróleo.
Teherán / Beirut / Jerusalén, 18 de marzo de 2026 — La confrontación militar que enfrenta a Irán, Israel y Estados Unidos continúa escalando con rapidez. En las últimas horas, Israel confirmó que ha matado al ministro de Inteligencia iraní, Esmaeil Khatib, en un ataque aéreo nocturno, en medio de una serie de operaciones que incluyen la muerte de Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Las autoridades iraníes condenaron los ataques y prometieron represalias.
Irán ha respondido lanzando misiles balísticos y drones contra objetivos en Israel y países del Golfo Pérsico, provocando víctimas entre la población civil cerca de Tel Aviv y aumentando el riesgo de un conflicto regional más amplio. Las sirenas antiaéreas suenan repetidamente en varias ciudades israelíes, reflejando la gravedad de los ataques.
La guerra se ha extendido a Líbano, donde la aviación israelí bombardearon sectores del sur de Beirut, causando al menos 10 muertos y decenas de heridos, además de destruir edificios residenciales y provocar desplazamientos masivos. Grupos armados aliados con Irán, como Hezbolá, continúan respondiendo con cohetes y drones contra territorio israelí.
A nivel internacional, la escalada ha generado un aumento en los precios del petróleo debido a la amenaza sobre el suministro en el Estrecho de Ormuz, mientras la comunidad global pide calma y diplomacia, aunque no se vislumbra un alto el fuego inmediato.

