La historia de Rocky vuelve al cine, pero esta vez el protagonista no es exactamente Rocky Balboa. “I Play Rocky” reconstruye la etapa en la que un desconocido Sylvester Stallone se negó a renunciar a interpretar el personaje que había escrito, una decisión que terminaría cambiando su carrera y convirtiendo la película de 1976 en un fenómeno cinematográfico mundial.
I Play Rocky convierte la vida de Stallone en otra historia de superación
Cincuenta años después de la aparición de Rocky Balboa, Hollywood ha encontrado otra película dentro de aquella película.
Dirigida por Peter Farrelly, responsable de Green Book, “I Play Rocky” se centra en los años previos al gran salto profesional de Sylvester Stallone. El actor todavía era prácticamente desconocido cuando escribió el guion que terminaría dando origen a Rocky y comenzó a intentar convencer a la industria para llevarlo a la gran pantalla.
El elemento decisivo de aquella negociación fue su negativa a limitarse a vender el libreto. Stallone quería interpretar personalmente a Rocky Balboa y mantuvo esa exigencia aunque los responsables de la producción estudiaron otras posibilidades. Reuters recuerda que el futuro protagonista todavía era un actor poco conocido cuando defendió que nadie más interpretara al personaje.
Esa perseverancia constituye precisamente el centro del nuevo largometraje.
Farrelly ha explicado que considera que la trayectoria personal de Stallone refleja, en cierto modo, el mismo espíritu que posteriormente definió al boxeador ficticio: alguien inicialmente infravalorado que continúa avanzando pese a las dificultades.
El resultado de aquella apuesta es conocido. Rocky recibió 10 nominaciones a los Oscar y ganó tres estatuillas, incluida la de mejor película, transformando definitivamente la trayectoria profesional de Stallone.
Anthony Ippolito afronta el reto de convertirse en Sylvester Stallone
Uno de los aspectos que más atención está generando alrededor de I Play Rocky es la interpretación de Anthony Ippolito, encargado de dar vida al joven Stallone.

Recreación editorial de la presentación de I Play Rocky en Toronto situó la película entre los títulos de entretenimiento a seguir durante el final de 2026.
El actor, que anteriormente interpretó a Al Pacino en la serie The Offer, buscó el personaje antes incluso de que comenzara formalmente el proceso de casting. Según AP, Ippolito llegó a grabar pruebas interpretativas en el sótano de la casa de su abuela y las envió al equipo de producción. Farrelly decidió que había encontrado a su protagonista después de ver aquel material.
La transformación incluye la característica forma de hablar de Stallone, su presencia física y algunos de los momentos más reconocibles asociados a la creación de Rocky.
The Guardian ha destacado especialmente el parecido conseguido por Ippolito y la capacidad de la película para difuminar deliberadamente la frontera entre Sylvester Stallone y Rocky Balboa, dos figuras que comparten buena parte de la narrativa de superación que alimentó el fenómeno original.
El reparto incluye además a P.J. Byrne como Irwin Winkler, Toby Kebbell como Robert Chartoff y Tracy Letts como un ejecutivo de estudio, mientras que otros intérpretes representan a algunas de las figuras que participaron en la creación de la película original.
Toronto coloca a I Play Rocky entre las películas a seguir
La película celebró su estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) el 12 de septiembre y obtuvo una respuesta especialmente entusiasta del público del Princess of Wales Theatre. AP señala que la acogida situó inmediatamente al título entre los candidatos a llamar la atención durante la temporada cinematográfica de premios.
La comparación resulta inevitable para Peter Farrelly.
En 2018, su película Green Book consiguió precisamente en Toronto el People’s Choice Award, antes de avanzar durante la temporada de premios y terminar ganando el Oscar a mejor película.
Eso no significa que I Play Rocky vaya a repetir necesariamente el mismo recorrido. Sin embargo, la reacción obtenida durante sus primeras proyecciones proporciona al proyecto una importante plataforma mediática en un momento en el que los festivales de otoño comienzan a perfilar algunos de los títulos que dominarán la conversación cinematográfica durante los próximos meses.
Las primeras valoraciones tampoco han sido uniformemente entusiastas. The Guardian otorgó tres estrellas al largometraje y elogió especialmente a Ippolito, aunque consideró que la película se apoya demasiado en la nostalgia y profundiza menos de lo esperado en determinados elementos emocionales de la vida de Stallone.
Stallone ya ha visto la película sobre su propia historia
Había además una opinión particularmente importante para Peter Farrelly: la del propio Sylvester Stallone.
El director contó durante la presentación en Toronto que Stallone vio la película solo, una circunstancia que le generó cierta inquietud porque el largometraje había sido concebido en gran medida para funcionar acompañado de la reacción del público.
Según relató Farrelly a Reuters, la respuesta terminó siendo positiva y Stallone quedó satisfecho con la película.
El dato añade un componente especial al proyecto. Stallone, que actualmente tiene 80 años, contempla así una dramatización de uno de los momentos que definieron su carrera: cuando todavía no era una estrella y decidió arriesgar una oportunidad económica para defender que él debía ser Rocky Balboa.

Recreación editorial de I Play Rocky recupera el camino que llevó a Sylvester Stallone de actor prácticamente desconocido a protagonista de una de las películas más reconocibles de Hollywood.
5 claves antes del estreno de I Play Rocky
La película llega acompañada de varios factores capaces de ampliar su impacto: recupera una de las historias más conocidas de Hollywood, conmemora aproximadamente medio siglo del fenómeno Rocky, cuenta con la aprobación de Stallone y está dirigida por un cineasta que ya conoce el recorrido entre Toronto y los Oscar.
A ello se suma Anthony Ippolito, cuya interpretación se ha convertido en uno de los elementos más comentados de sus primeras proyecciones.
Finalmente está la fecha: “I Play Rocky” tiene previsto llegar a los cines el 6 de noviembre, distribuida por Amazon MGM en Estados Unidos. AP y The Guardian coinciden en señalar esa fecha para su lanzamiento.
No se trata, por tanto, de una nueva entrega protagonizada por Rocky Balboa, sino de la historia de cómo nació el fenómeno.

