Jonathan Andic imputado llegando a los juzgados por el caso Mango

Jonathan Andic, imputado: 5 claves del caso que sacude a Mango

La investigación sobre la muerte de Isak Andic ha dado un giro radical tras la imputación de su hijo Jonathan Andic. La justicia investiga si el fallecimiento del fundador de Mango en Montserrat fue realmente un accidente o una acción premeditada marcada por tensiones familiares y disputas económicas.

La muerte de Isak Andic, fundador de Mango y una de las figuras más influyentes del sector textil español, parecía inicialmente una tragedia ocurrida durante una excursión familiar en la montaña de Montserrat. Sin embargo, casi dos años después, el caso ha cambiado completamente de dimensión judicial y mediática. Jonathan Andic, hijo del empresario, ha sido detenido e imputado por homicidio tras una investigación que cuestiona la versión inicial del accidente.

La causa está siendo instruida por la justicia catalana con apoyo de los Mossos d’Esquadra, cuyos informes técnicos y forenses han provocado la reapertura de un procedimiento que inicialmente fue archivado. Según la magistrada encargada del caso, existen “indicios suficientes” para sospechar que la muerte del fundador de Mango pudo no haber sido accidental.

Jonathan Andic imputado tras nuevas pruebas

Los hechos ocurrieron el 14 de diciembre de 2024 durante una ruta cercana a las cuevas de Salnitre, en Collbató, dentro del macizo de Montserrat. Según declaró Jonathan Andic en un primer momento, caminaba unos metros por delante de su padre cuando escuchó un ruido y vio cómo Isak Andic caía por un barranco de cerca de cien metros.

La ausencia de testigos y el fuerte impacto emocional del momento hicieron que la causa se archivara provisionalmente apenas unos días después. No obstante, los investigadores mantuvieron abiertas varias líneas de trabajo y solicitaron reabrir el caso en enero de 2025 bajo secreto de sumario.

Uno de los elementos más relevantes para la investigación es una huella localizada junto al punto de caída. Los especialistas de montaña realizaron múltiples simulaciones y concluyeron que dicha marca no podía producirse mediante un resbalón accidental. Según el informe técnico, la señal hallada en el terreno requería movimientos deliberados de fricción con presión continuada.

La autopsia alimenta las sospechas judiciales

El informe forense también reforzó las dudas de los investigadores. Los especialistas determinaron que la caída presentaba características poco compatibles con un accidente convencional. El documento describe un desplazamiento “como si se hubiera lanzado por un tobogán”, con lesiones concentradas en un único lado del cuerpo y ausencia de heridas defensivas en las manos.

Para los investigadores, este detalle resulta especialmente relevante, ya que en una caída accidental es habitual que la víctima intente protegerse utilizando las manos o los brazos. La jueza instructora llegó incluso a resumir la conclusión con una frase contundente: “Se descarta el resbalón”.

La imputación de Jonathan Andic ha provocado un enorme impacto mediático por tratarse del heredero de una de las mayores fortunas empresariales de España y uno de los principales ejecutivos vinculados históricamente a Mango.

Ilustración editorial de Jonathan Andic e Isak Andic durante la excursión en Montserrat donde se produjeron los hechos que investiga la justicia catalana en el caso Mango.

WhatsApp, herencias y tensiones familiares

La investigación judicial también se centra en el deterioro de la relación familiar entre padre e hijo. Los Mossos recuperaron mensajes eliminados, búsquedas y conversaciones de WhatsApp mediante técnicas de análisis forense. Según el auto judicial, dichos mensajes reflejarían tensiones económicas y discusiones relacionadas con la herencia familiar.

La magistrada sostiene que Jonathan Andic habría presionado a su padre para recibir parte de la herencia en vida y que el conflicto aumentó cuando Isak Andic estudió modificar el testamento para impulsar una fundación benéfica.

Además, los investigadores detectaron un cambio de actitud del empresario durante los meses previos a la muerte de su padre. Según la resolución judicial, Jonathan Andic intentó recuperar la cercanía familiar y habría sido quien propuso la excursión a Montserrat donde ocurrió el fallecimiento.

La jueza también menciona escritos personales con referencias a sentimientos de “odio”, “rencor” e “ideas de muerte”, elementos que ahora forman parte de la investigación judicial.

El teléfono desaparecido y las contradicciones

Otro aspecto especialmente delicado para la investigación es la desaparición del antiguo teléfono móvil de Jonathan Andic. Según declaró el empresario, el dispositivo habría sido robado durante un viaje a Quito meses después de la muerte de su padre.

Sin embargo, la jueza considera sospechoso que el supuesto robo coincidiera con la reapertura judicial del caso y con la aparición de nuevas informaciones relacionadas con la investigación. A pesar de la desaparición del terminal, los especialistas consiguieron recuperar parte de la información eliminada mediante técnicas avanzadas de informática forense.

La policía también detectó contradicciones en algunas declaraciones del hijo del fundador de Mango, especialmente en cuestiones relacionadas con el uso de teléfonos móviles y visitas previas a la zona de Collbató. Los investigadores localizaron además el vehículo Mercedes G63 de Jonathan Andic cerca del lugar días antes de la excursión mortal.

La defensa rechaza por completo la hipótesis del homicidio y sostiene que toda la acusación se basa únicamente en indicios y especulaciones sin pruebas directas concluyentes.

El impacto de la crisis sobre Mango

La detención de Jonathan Andic y su llegada esposado a los juzgados de Martorell generaron un enorme revuelo mediático y empresarial. La Fiscalía solicitó prisión provisional bajo una fianza de un millón de euros, aunque finalmente la jueza acordó dejarlo en libertad provisional con medidas cautelares.

Más allá del proceso judicial, el caso amenaza con dañar seriamente la imagen de Mango, una compañía construida durante décadas por Isak Andic hasta convertirla en una de las marcas españolas más reconocidas internacionalmente.

La empresa siempre estuvo asociada a una gestión discreta, estabilidad financiera y control familiar. La investigación contra Jonathan Andic rompe por completo esa percepción pública y abre un escenario de incertidumbre tanto empresarial como reputacional.