La ceremonia celebrada en Los Ángeles reunió a algunas de las artistas más influyentes del momento y reforzó la apuesta de la FIFA por convertir el inicio del Mundial 2026 en un gran evento cultural internacional.
Los Ángeles abre el Mundial con música, espectáculo y estrellas globales
El Mundial 2026 arrancó en Estados Unidos con una inauguración diseñada para ir mucho más allá del fútbol. El Los Angeles Stadium acogió una ceremonia de alto impacto visual antes del partido entre Estados Unidos y Paraguay, con un cartel musical encabezado por Katy Perry, LISA, Anitta, Future, Rema y Tyla, según la programación difundida por FIFA y medios internacionales.
La presencia de Katy Perry, LISA y Anitta convirtió el espectáculo en uno de los momentos más comentados del inicio del torneo. La elección no fue casual: la FIFA buscó proyectar una imagen de diversidad cultural, grandes audiencias digitales y conexión directa con públicos muy distintos, desde el pop estadounidense hasta el K-pop y la música latina.
Katy Perry lidera el momento más mediático
Katy Perry fue una de las protagonistas principales de la ceremonia. La artista interpretó “Wonder” en una actuación pensada para televisión global y redes sociales, reforzando el perfil más pop y familiar de la inauguración. La FIFA publicó la actuación oficial en sus canales digitales, lo que amplificó rápidamente el alcance del show más allá del estadio.

Recreación editorial de Katy Perry durante el show inaugural del Mundial 2026.
Su participación tuvo un claro componente simbólico: Perry representa una marca musical reconocible en Estados Unidos y en buena parte del mundo, ideal para una ceremonia que quería conectar con audiencias masivas. En un Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá, la gala de Los Ángeles apostó por el lenguaje de Hollywood, la música comercial y la cultura del entretenimiento.
El resultado fue una apertura pensada para convertirse en contenido viral: luces, coreografías, grandes pantallas, estética cinematográfica y una puesta en escena adaptada al consumo rápido de redes sociales.
LISA y Anitta refuerzan el alcance internacional
Junto a Katy Perry, la presencia de LISA, integrante de BLACKPINK y una de las figuras más potentes del K-pop global, aportó una dimensión asiática y juvenil al evento. Su participación junto a Anitta y Rema en el número musical “Goals” fue uno de los momentos más compartidos de la ceremonia.
Anitta, por su parte, representó el peso creciente de la música latina y brasileña en los grandes eventos internacionales. Su presencia conectó especialmente con América Latina, una región clave para el Mundial tanto por audiencia como por tradición futbolística.

Recreación editorial de LISA y Anitta durante la ceremonia musical del Mundial 2026.
La combinación de LISA, Anitta y Rema permitió a la FIFA construir un mensaje muy claro: el Mundial 2026 quiere ser un torneo global también desde la música. No se trató solo de acompañar el fútbol con artistas populares, sino de utilizar el escenario inaugural como escaparate cultural.
Una ceremonia con sello estadounidense
La gala de Los Ángeles apostó por una estética muy vinculada a la identidad visual de la ciudad: referencias a Hollywood, cultura urbana, grandes pantallas, baile y una narrativa de espectáculo televisivo. The Guardian describió una ceremonia con presencia de celebridades y artistas actuando alrededor de una gran representación del trofeo mundialista.
El evento también funcionó como carta de presentación de Estados Unidos como sede mundialista. Aunque el país ya acogió el Mundial de 1994, la edición de 2026 tiene una escala mayor: 48 selecciones, tres países anfitriones y una enorme apuesta comercial y audiovisual.
La inauguración estadounidense llegó después de las ceremonias vinculadas a México y Canadá, lo que permitió a cada país proyectar su propia identidad cultural dentro del arranque del torneo. En el caso de Los Ángeles, la apuesta fue clara: música global, celebridades, producción televisiva y una imagen de entretenimiento total.
Fútbol y cultura pop, una alianza cada vez más fuerte
La ceremonia confirma una tendencia creciente: los grandes torneos deportivos ya no compiten solo en el terreno deportivo, sino también en el cultural. La FIFA busca atraer a públicos que quizá no siguen todos los partidos, pero sí consumen actuaciones musicales, clips virales y contenido de artistas internacionales.

Recreación editorial de la apuesta de la FIFA por integrar música, entretenimiento y fútbol en la experiencia del Mundial 2026.
Katy Perry, LISA y Anitta encajan perfectamente en esa estrategia. Cada una aporta una comunidad global distinta: el público pop anglosajón, el fandom del K-pop y la audiencia latina. La suma multiplica el alcance digital del Mundial y convierte la inauguración en conversación mundial.
Para los patrocinadores, plataformas y cadenas de televisión, este tipo de espectáculos aumenta el valor del evento. Para la FIFA, refuerza la idea de que el Mundial es algo más que un torneo: es una celebración global de deporte, música, identidad y consumo cultural.
El impacto en redes sociales multiplica la audiencia del torneo
La apuesta por artistas de alcance mundial también respondió a una realidad cada vez más importante para las organizaciones deportivas: la batalla por la atención digital. En las horas posteriores a la ceremonia, miles de vídeos, fotografías y fragmentos de actuaciones comenzaron a circular por plataformas como TikTok, Instagram, X y YouTube, ampliando enormemente la audiencia potencial del evento.

Recreación editorial de aficionados compartiendo imágenes de la ceremonia inaugural del Mundial 2026 a través de redes sociales.
La presencia de figuras como Katy Perry, LISA y Anitta permitió que millones de seguidores que habitualmente consumen contenidos musicales interactuaran también con contenidos relacionados con el Mundial. Para la FIFA, este fenómeno supone una oportunidad estratégica para acercar el torneo a nuevas generaciones y reforzar su presencia en mercados donde el crecimiento digital es una prioridad.
La música se consolida como una herramienta clave para las grandes competiciones
Durante la última década, las principales organizaciones deportivas han incrementado su inversión en espectáculos musicales asociados a finales, inauguraciones y ceremonias especiales. El objetivo es transformar cada gran evento en una experiencia global capaz de atraer tanto a aficionados al deporte como a consumidores de entretenimiento.
El Mundial 2026 parece representar un nuevo paso en esa dirección. La combinación de artistas estadounidenses, asiáticos y latinoamericanos refleja una estrategia orientada a proyectar una imagen multicultural del torneo. La FIFA busca que cada ceremonia se convierta en un acontecimiento por sí mismo, capaz de generar titulares, conversación en redes y una enorme repercusión mediática incluso antes del inicio de los partidos.

