Las autoridades sanitarias internacionales han desplegado un operativo de vigilancia global después de que decenas de pasajeros abandonaran el crucero MV Hondius antes de detectarse oficialmente el brote de hantavirus. La OMS busca ahora a viajeros repartidos en distintos países y monitoriza posibles contagios secundarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha intensificado el rastreo internacional relacionado con el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius. El operativo sanitario se centra especialmente en los pasajeros que abandonaron el barco antes de que se activaran los protocolos de emergencia y en los contactos estrechos identificados durante los desplazamientos posteriores.
La principal preocupación de las autoridades sanitarias es que parte de los viajeros ya se encontraba distribuida en distintos países cuando se confirmó la presencia de la cepa Andes del hantavirus, considerada la única variante con capacidad documentada de transmisión entre personas en determinadas circunstancias.
Según la información conocida hasta el momento, una treintena de pasajeros desembarcó en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril, días antes de que se confirmara oficialmente el brote. Desde entonces, organismos internacionales trabajan para reconstruir los movimientos de todos los viajeros y tripulantes que estuvieron a bordo del crucero.
El vuelo que activó la alerta sanitaria mundial
Uno de los puntos clave de la investigación sanitaria se sitúa en el vuelo comercial que conectó Santa Elena con Johannesburgo, en Sudáfrica. En esa aeronave viajaba una mujer neerlandesa de 69 años que había desembarcado del crucero tras presentar síntomas de malestar.
Las autoridades sanitarias confirmaron posteriormente que la pasajera había dado positivo por hantavirus después de fallecer en un hospital sudafricano. A raíz de este caso, la OMS inició la localización urgente de los 82 pasajeros y seis miembros de tripulación que compartieron el trayecto aéreo.
El rastreo internacional del hantavirus se ha extendido rápidamente a varios continentes debido a la dispersión de viajeros en vuelos comerciales posteriores y desplazamientos privados realizados antes de activarse la alerta epidemiológica.
Nuevos países refuerzan la vigilancia epidemiológica
La investigación sanitaria ya afecta a numerosos países que han comenzado a monitorizar posibles contactos estrechos relacionados con el crucero MV Hondius.
En Suiza, las autoridades confirmaron un nuevo caso asociado al barco. El paciente permanece hospitalizado en Zúrich bajo vigilancia médica mientras se rastrean sus contactos recientes para evitar posibles contagios secundarios.
En Reino Unido, dos pasajeros británicos que regresaron desde Santa Elena permanecen en autoaislamiento preventivo, aunque hasta ahora no presentan síntomas compatibles con la infección.
También Estados Unidos, Singapur, Canadá y Francia han activado mecanismos de seguimiento sanitario para pasajeros o personas que compartieron vuelos internacionales con casos confirmados.
Las autoridades sanitarias europeas consideran especialmente importante localizar a los viajeros que abandonaron el crucero antes de que se aplicaran las medidas de cuarentena a bordo.
El operativo busca evitar contagios fuera del crucero
La dispersión geográfica de los pasajeros ha obligado a coordinar un operativo internacional entre distintos organismos sanitarios y gobiernos nacionales.
La OMS trabaja junto al Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y diferentes autoridades nacionales para identificar posibles cadenas de transmisión fuera del barco.
Aunque los expertos insisten en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia debido al largo periodo de incubación del virus, que puede prolongarse durante varias semanas.
Los equipos de rastreo buscan especialmente contactos estrechos mantenidos durante vuelos, traslados y convivencias posteriores al desembarco de los pasajeros en Santa Elena.
El crucero permanece bajo control sanitario
Mientras continúa el rastreo internacional del hantavirus, el MV Hondius sigue bajo estrictas medidas de control sanitario durante su trayecto hacia Canarias.
Los pasajeros que permanecen a bordo continúan confinados en sus camarotes y sometidos a seguimiento médico constante mientras se prepara el dispositivo de desembarco coordinado por las autoridades europeas.
Las investigaciones epidemiológicas intentan ahora determinar con precisión cuándo se produjo la exposición inicial al virus y qué contactos pudieron facilitar la propagación entre algunos pasajeros y miembros de la tripulación.
Por el momento, los organismos internacionales consideran prioritario contener cualquier posible transmisión secundaria derivada de la dispersión internacional de viajeros antes de la declaración oficial del brote.

