Vito Quiles y Bertrand Ndongo durante los incidentes en la protesta por la vivienda en Puerta del Sol

Vito Quiles y Bertrand Ndongo, en el centro de los incidentes: golpes y tensión en la protesta de Sol este septiembre de 2026

Vito Quiles y Beltran Ndongo en el centro de la protesta por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol de Madrid, que vivió este lunes varios momentos de fuerte tensión después de unas primeras jornadas desarrolladas mayoritariamente sin incidentes. La presencia de diferentes comunicadores y equipos audiovisuales derivó en discusiones, rodeos, empujones y enfrentamientos físicos con algunos participantes, mientras centenares de personas continuaban instaladas en la plaza. Los altercados fueron episodios concretos dentro de una movilización mucho más amplia, que volvió a reunir a miles de personas durante la noche y que mantiene como principal reivindicación nuevas medidas frente a los problemas de acceso a la vivienda.

La protesta por la vivienda vive su jornada de mayor tensión

La protesta por la vivienda en Madrid atravesó este lunes una de sus jornadas más agitadas desde que centenares de personas decidieron instalarse en la Puerta del Sol.

La acampada comenzó el sábado por la noche después de la manifestación convocada a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que había residido durante más de siete décadas en la misma vivienda de alquiler.

La marcha terminó regresando a Sol, donde el Sindicato de Inquilinas llamó a prolongar la protesta mediante una acampada. Según los datos recogidos por OKDIARIO, la Delegación del Gobierno cifró la asistencia a aquella manifestación en 25.000 personas, mientras que los convocantes elevaron la cifra hasta las 300.000. Ambas cantidades proceden, por tanto, de fuentes diferentes y reflejan una importante discrepancia sobre la participación.

La concentración fue creciendo durante el fin de semana.

EFE constató que aproximadamente 600 personas amanecieron el lunes en la Puerta del Sol, donde se habían instalado alrededor de 350 tiendas de campaña. La segunda noche había transcurrido sin incidentes y los participantes se habían organizado por turnos para mantener una presencia permanente en la plaza.

Ese ambiente cambió durante diferentes momentos del lunes.

De las discusiones a los empujones y enfrentamientos

La llegada de diferentes comunicadores a la zona provocó situaciones de tensión con algunos de los participantes.

Durante uno de esos episodios, un grupo numeroso de personas rodeó a uno de ellos y terminó desplazándolo desde la Puerta del Sol por la calle del Carmen hasta la cercana plaza del Callao.

Posteriormente se produjo otro altercado con un segundo equipo de comunicación.

En esta ocasión, la situación evolucionó desde los gritos hasta un enfrentamiento físico entre algunos manifestantes y miembros del equipo, según muestran las imágenes publicadas sobre lo ocurrido.

El incidente tuvo lugar en plena calle del Carmen y terminó con golpes y empujones. Durante el forcejeo, uno de los participantes tiró al suelo el material utilizado por el cámara que acompañaba al comunicador. Finalmente fue necesaria presencia policial para facilitar la salida de la zona.

Las imágenes de ambos episodios circularon rápidamente y convirtieron los altercados en uno de los asuntos más comentados de una jornada que hasta ese momento había estado fundamentalmente marcada por las reivindicaciones sobre vivienda.

Publicación de Vito Quiles en su cuenta oficial de X, en la que muestra su presencia en la Puerta del Sol durante la jornada de protestas y denuncia haber sufrido agresiones antes de ser evacuado de la zona por la Policía. Fuente: X / @vitoquiles.

Profesionales de medios, en medio de los momentos de mayor tensión

La presencia de cámaras y comunicadores se convirtió así en uno de los principales focos de fricción durante determinadas horas del lunes.

En las imágenes difundidas pueden observarse concentraciones de personas alrededor de los equipos mientras se producen discusiones y empujones.

No obstante, los incidentes deben diferenciarse del comportamiento general de quienes participaban en la acampada.

EFE había informado esa misma mañana de que la segunda noche había transcurrido sin incidentes, mientras centenares de personas permanecían instaladas en aproximadamente 350 tiendas.

Por tanto, los enfrentamientos posteriores corresponden a episodios protagonizados por determinados grupos y personas dentro de una concentración considerablemente más amplia.

Esta distinción resulta especialmente importante porque los vídeos de los momentos de mayor tensión han adquirido una repercusión muy superior a otras escenas de la protesta.

Publicación de Bertrand Ndongo en su cuenta oficial de X con un vídeo que recoge uno de los enfrentamientos registrados durante la protesta en los alrededores de la Puerta del Sol de Madrid. Fuente: X / @bertrandmyd.

Discusiones internas y controversia por la situación de la plaza

Los enfrentamientos con profesionales de medios no fueron las únicas situaciones conflictivas documentadas durante la acampada.

OKDIARIO, que realizó cobertura presencial durante la segunda jornada, aseguró haber presenciado varias discusiones entre los propios acampados relacionadas con diferencias de convivencia. El medio también documentó acumulación de residuos en determinadas zonas de la plaza y la distribución de material de limpieza por parte de la propia organización.

El mismo medio informó de la instalación de diferentes puestos y carpas, entre ellos un espacio destinado a ofrecer información relacionada con la ocupación de viviendas.

Estos elementos se sumaron a la controversia sobre el dispositivo de seguridad y sobre qué administración debía actuar ante una eventual necesidad de desalojar la plaza.

El Ayuntamiento de Madrid reclamó a la Delegación del Gobierno que restableciera la normalidad en Sol y acusó al organismo estatal de una “dejación de funciones”. Se trata de la posición expresada oficialmente por el consistorio madrileño, no de una conclusión independiente sobre la actuación de las administraciones.

Miles de personas vuelven a llenar Sol pese a la lluvia

Los incidentes no provocaron el final de la movilización.

Durante la tarde, la lluvia complicó las condiciones de quienes permanecían en la plaza. La organización pidió más lonas, agua y alimentos preparados mientras continuaban llegando nuevos grupos con tiendas de campaña.

EFE constató que, pese a las precipitaciones, la incorporación de nuevos participantes continuó durante toda la tarde.

La situación cambió nuevamente alrededor de las ocho de la tarde, cuando la lluvia dio una tregua.

Para entonces, miles de personas abarrotaban la Puerta del Sol y la plaza volvió a llenarse de participantes y nuevas tiendas de campaña. Los asistentes se prepararon para afrontar la tercera noche consecutiva de protesta mientras esperaban novedades sobre las medidas de vivienda que debía abordar el Gobierno.

La imagen nocturna de Sol fue, por tanto, muy diferente a las escenas de enfrentamiento que habían marcado determinados momentos del día.

Las protestas por la vivienda se extienden fuera de Madrid

La movilización tampoco quedó limitada a la capital.

EFE documentó protestas y concentraciones relacionadas con la vivienda en diferentes puntos de España.

En Barcelona, alrededor de 2.000 personas según la Guardia Urbana y 20.000 según los organizadores participaron en una movilización que llegó a cortar la avenida Diagonal. También se celebraron convocatorias en Palma, Málaga, Zamora, Córdoba, León y Santander.

La dimensión nacional de las protestas permite situar los incidentes de Sol dentro de un movimiento de mayor alcance relacionado con el acceso a la vivienda y los desahucios.

La vivienda continúa siendo el verdadero origen de la movilización

Más allá de los altercados, el motivo principal de la concentración sigue siendo la situación de la vivienda.

El Sindicato de Inquilinas reclama que el nuevo decreto incluya medidas como contratos indefinidos de alquiler y la suspensión de los desahucios cuando no exista una alternativa habitacional.

The Objective también ha seguido las negociaciones políticas relacionadas con estas reclamaciones. Entre las medidas defendidas desde distintos sectores del Gobierno aparecen la protección de población vulnerable frente a los desahucios, cambios en los alquileres de temporada y por habitaciones y mecanismos de renovación de contratos.

Estas propuestas forman parte de una negociación política y no deben confundirse con medidas definitivamente aprobadas.

La presión ejercida desde la Puerta del Sol coincide así con las conversaciones dentro del Ejecutivo sobre el contenido del nuevo decreto.

Una protesta que también genera un enfrentamiento político

La acampada ha abierto además un nuevo frente entre administraciones y partidos.

Mientras algunos miembros del Gobierno han mostrado públicamente su respaldo a varias de las reivindicaciones de los manifestantes, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han cuestionado tanto la permanencia de la acampada como la gestión del dispositivo de seguridad.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, manifestó públicamente su oposición a la acampada y criticó las propuestas planteadas en materia de vivienda.

Desde el Ayuntamiento de Madrid se reclamó, por su parte, que la Delegación del Gobierno actuara para recuperar la normalidad en la plaza.

The Objective también ha recogido las discrepancias existentes dentro del propio Gobierno sobre el contenido del decreto de vivienda, cuya negociación continuaba abierta este lunes.

La movilización se desarrolla así simultáneamente en tres escenarios: la calle, las administraciones madrileñas y las negociaciones dentro del Gobierno central.

Los incidentes no definen por sí solos una protesta multitudinaria

La repercusión de los vídeos puede transmitir una imagen de enfrentamiento generalizado que no coincide completamente con el desarrollo de toda la jornada.

Los hechos documentados muestran que sí hubo episodios de considerable tensión, incluidos empujones, enfrentamientos físicos y daños o derribo de material audiovisual.

También existen informaciones sobre discusiones entre los propios participantes y controversias relacionadas con la organización y el funcionamiento de la acampada.

Pero los datos disponibles muestran igualmente que centenares de personas habían pasado previamente la noche sin incidentes y que, horas después de los enfrentamientos, miles volvieron a llenar la plaza sin que se registrara una situación generalizada de violencia.

Diferenciar ambas realidades resulta esencial para describir con precisión lo ocurrido.