Alexander Zverev conquistó Roland Garros 2026 tras derrotar a Flavio Cobolli en una final intensa a cinco sets. El alemán logra así su primer Grand Slam en un torneo marcado por las ausencias de Carlos Alcaraz y las sorpresas en el cuadro masculino.
Zverev rompe su techo en París
Roland Garros 2026 ya tiene campeón masculino y su nombre pesa como una reparación deportiva: Alexander Zverev. El tenista alemán venció al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-1 en la final disputada en la pista Philippe Chatrier, un escenario que para él tenía una carga emocional especial. Allí sufrió en 2022 una grave lesión que frenó una de las mejores etapas de su carrera y allí había vivido también derrotas dolorosas en grandes citas.
Esta vez, sin embargo, Zverev no se quedó a las puertas. Tras años instalado entre los grandes aspirantes, con finales perdidas y oportunidades desaprovechadas, el alemán encontró por fin el partido que cambia una carrera. Su victoria en Roland Garros supone su primer título de Grand Slam y le convierte en el primer alemán en ganar un grande masculino desde Boris Becker en el Abierto de Australia de 1996, según recoge Reuters.
La final tuvo dos partidos dentro del mismo partido. Zverev arrancó con autoridad, dominando desde el fondo de la pista y castigando los nervios iniciales de Cobolli. El 6-1 del primer set parecía anunciar una resolución rápida, pero el italiano reaccionó con valentía. Cobolli igualó el encuentro, obligó al alemán a gestionar momentos incómodos y llevó la final hasta un quinto set después de imponerse en el desempate del cuarto parcial.
Ahí apareció la experiencia. Zverev recuperó orden, profundidad y agresividad. Cobolli, que disputaba su primera final de Grand Slam, acusó el desgaste físico y emocional. El alemán se escapó pronto en el quinto set y cerró el triunfo con una superioridad clara.

La final masculina de Roland Garros 2026 se resolvió en cinco sets.
Un torneo abierto por las grandes ausencias
El título de Zverev también se entiende por el contexto de un Roland Garros 2026 especialmente imprevisible. Carlos Alcaraz, campeón en París en 2024 y 2025, no defendió su corona por lesión. Su ausencia dejó el cuadro sin el gran dominador reciente de la tierra batida parisina. Reuters ya había señalado antes del torneo que la baja del murciano abría una oportunidad inesperada para el resto de favoritos.
Jannik Sinner, número uno mundial y gran candidato al título, tampoco pudo sostener su papel de favorito. Su eliminación temprana agitó por completo el cuadro masculino y permitió que varios aspirantes vieran una posibilidad real de conquistar un major. Reuters describió ese escenario como un cuadro “abierto” tras la ausencia de Alcaraz y la caída del italiano.
En ese panorama, Zverev era uno de los jugadores con más experiencia, más recorrido y más urgencia. Había ganado grandes títulos fuera de los Grand Slam, incluida la medalla de oro olímpica y las ATP Finals, pero le faltaba el trofeo que marca la frontera entre excelente jugador y campeón de época. París le ha dado esa respuesta.
Cobolli confirma el crecimiento italiano
La derrota de Flavio Cobolli no borra su torneo. El italiano llegó a la final como una de las grandes revelaciones de Roland Garros 2026 y puso contra las cuerdas a un jugador mucho más acostumbrado a disputar encuentros de máxima presión. Su capacidad para rehacerse después de un primer set muy desigual fue una señal de madurez competitiva.
Cobolli, antiguo integrante de la cantera futbolística de la Roma antes de centrarse en el tenis, rozó además un hito para Italia. El país lleva décadas buscando un campeón masculino en París y su presencia en la final confirma la profundidad actual del tenis italiano, que ya venía impulsado por la figura de Sinner.
Aunque el quinto set se le escapó con claridad, Cobolli sale de París con una nueva dimensión deportiva. No ganó el título, pero sí entró en el grupo de jugadores que pueden competir en escenarios grandes.
Andreeva completa el relato generacional
Roland Garros 2026 también dejó una campeona femenina de enorme impacto: Mirra Andreeva. La rusa, de 19 años, conquistó su primer Grand Slam al derrotar a Maja Chwalinska por 6-3 y 6-2 en la final femenina. La organización del torneo destacó que Andreeva se convirtió en la campeona más joven en París en 34 años.

Mirra Andreeva confirmó en París su salto definitivo a la élite del tenis mundial.
Su triunfo refuerza la sensación de cambio generacional en el tenis. Mientras el cuadro masculino coronó a un jugador que por fin rompe su techo después de muchos intentos, el femenino presentó a una campeona adolescente con margen para marcar una era.
La edición de 2026 deja así dos lecturas complementarias: la recompensa a la persistencia de Zverev y la irrupción definitiva de Andreeva.

