Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci regresan al universo de Runway con una secuela que ha superado los 688 millones de dólares en los cines. El diablo viste de Prada 2 inicia ahora su desembarco en las plataformas digitales, veinte años después de la película original.
El diablo viste de Prada 2 da el salto al streaming
El diablo viste de Prada 2 afronta una nueva etapa comercial después de convertirse en uno de los grandes éxitos cinematográficos de 2026. La secuela está incluida entre los principales estrenos digitales de la semana del 27 de julio al 2 de agosto y llegará el miércoles 29 de julio a Hulu y Disney+, aunque la disponibilidad concreta puede variar según el territorio.
El lanzamiento permitirá que la película amplíe su audiencia después de una trayectoria especialmente sólida en las salas. La producción ha acumulado más de 688 millones de dólares en entradas vendidas en todo el mundo, una cifra que confirma el poder comercial de una historia estrenada originalmente en 2006.
En España, Disney+ muestra actualmente la primera película dentro de su catálogo. La ficha pública de la plataforma española no incluía todavía la secuela entre sus contenidos destacados el 28 de julio, por lo que los espectadores deberán comprobar la fecha exacta de incorporación en su región.

Infografía con las cinco claves de El diablo viste de Prada 2, su reparto principal, las cifras de taquilla y su llegada a las plataformas de streaming.
El regreso del reparto original veinte años después
Una de las principales razones del interés generado por la película es el regreso de sus cuatro protagonistas más recordados. Meryl Streep vuelve a interpretar a Miranda Priestly, la exigente directora de la revista ficticia Runway, mientras que Anne Hathaway recupera el papel de la periodista Andy Sachs.
Emily Blunt regresa como Emily, la antigua asistente de Miranda, y Stanley Tucci vuelve a encarnar a Nigel, director artístico y uno de los personajes más apreciados de la primera entrega. La secuela conserva también a David Frankel como director y a Aline Brosh McKenna como guionista.
El nuevo reparto incorpora a Kenneth Branagh, Simone Ashley, Justin Theroux, Lucy Liu, Patrick Brammall, Pauline Chalamet, B. J. Novak y Conrad Ricamora. Lady Gaga y la diseñadora Donatella Versace participan además mediante apariciones especiales relacionadas con el mundo de la moda.
La combinación de nostalgia y nuevas incorporaciones ha permitido que la película atraiga tanto a quienes conocieron la historia original como a una generación más joven familiarizada con sus escenas y frases gracias a las redes sociales.

Recreación editorial de Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci recuperan sus personajes dos décadas después de la película original.
Andy Sachs regresa a una revista en crisis
La secuela se desarrolla dos décadas después de la primera película. Andy Sachs ha construido una carrera en el periodismo de investigación, pero pierde su empleo y termina reencontrándose con Miranda Priestly.
La situación de Runway también ha cambiado. La revista se enfrenta al descenso de la publicidad impresa, la transformación digital de los medios y la pérdida de influencia de las publicaciones tradicionales. Andy regresa para colaborar en un intento de garantizar la supervivencia de la cabecera.
La nueva historia no adapta directamente una segunda novela de Lauren Weisberger. A diferencia de la cinta estrenada en 2006, el guion desarrolla un argumento original centrado en la transformación de los medios de comunicación y de la industria de la moda.
Meryl Streep explicó durante la presentación europea que la incertidumbre económica y la transformación del panorama mediático constituyen el punto de partida de la película. La moda y la comedia continúan ocupando un lugar central, pero ahora aparecen acompañadas por conflictos relacionados con la supervivencia empresarial y la precariedad periodística.
Una apertura mundial superior a los 230 millones
La película comenzó su recorrido comercial con uno de los mayores estrenos internacionales del año. Recaudó 77 millones de dólares durante su primer fin de semana en Estados Unidos y Canadá, además de 156,6 millones en los mercados internacionales.
El estreno mundial superó así los 233 millones de dólares. El resultado fue especialmente relevante porque la película no pertenece a una saga de superhéroes ni se apoya principalmente en escenas de acción o grandes efectos visuales.
La producción mantuvo el primer puesto de la taquilla durante sus dos primeros fines de semana y alcanzó cerca de 440 millones de dólares en menos de dos semanas. Posteriormente prolongó su recorrido hasta superar los 688 millones antes del estreno en plataformas.
El comportamiento comercial también confirmó la existencia de una audiencia interesada en comedias, historias adultas y películas protagonizadas por mujeres. La industria llevaba años debatiendo si este tipo de producciones todavía tenía capacidad para convertirse en un gran acontecimiento cinematográfico.

Recreación editorial de cómo la secuela inicia su recorrido digital después de superar los 688 millones de dólares de recaudación mundial.
Las mujeres impulsaron el fenómeno de taquilla
El público femenino desempeñó un papel decisivo durante el estreno. Las mujeres representaron aproximadamente el 76% de los espectadores que compraron entradas durante el primer fin de semana en Norteamérica.
El dato convirtió a la película en uno de los ejemplos más claros de la capacidad comercial de las producciones dirigidas a una audiencia femenina adulta, un segmento que no siempre ocupa los principales periodos de estreno de los estudios.
La campaña promocional reforzó esta identidad mediante estrenos internacionales, alfombras rojas, referencias a los vestuarios originales y productos especiales para los cines. Algunas salas ofrecieron recipientes para palomitas con forma de bolso, cócteles temáticos y espacios inspirados en el mundo de la moda.
La estrategia transformó el estreno en una experiencia compartida. Parte del público acudió a las salas con vestuario inspirado en Miranda, Andy o Emily, prolongando en las redes sociales el impacto visual de la producción.
Una alternativa a los superhéroes y al cine de acción
La elección de El diablo viste de Prada 2 para inaugurar la temporada cinematográfica de verano en Estados Unidos supuso una decisión poco habitual. Durante aproximadamente veinte años, el primer fin de semana de mayo había estado reservado principalmente para películas de superhéroes o grandes producciones de acción.
Disney había previsto inicialmente estrenar Avengers: Doomsday en ese periodo, pero el retraso de la película de Marvel abrió el espacio para la secuela protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway.
Los resultados respaldaron la decisión. La comedia demostró que una producción centrada en personajes, moda, periodismo y relaciones profesionales podía competir con las grandes franquicias de Hollywood.
Analistas y responsables de cadenas cinematográficas interpretaron el estreno como una oportunidad para recuperar una mayor diversidad de géneros. La industria necesita películas de acción, pero también comedias, dramas y producciones dirigidas a públicos diferentes para mantener la asistencia durante todo el año.
Una recepción crítica más dividida que la del público
El éxito comercial no estuvo acompañado por una unanimidad crítica. Algunas reseñas destacaron el carisma del reparto, el vestuario y el valor nostálgico de la reunión, pero cuestionaron la capacidad del nuevo argumento para alcanzar el impacto cultural de la película original.
La crítica de Associated Press consideró que los intérpretes recuperaban sus personajes con naturalidad, aunque señaló que la historia funcionaba de manera más irregular que la primera entrega.
La respuesta del público fue considerablemente más favorable. La combinación del reparto original, la actualización del universo de Runway y el regreso de Miranda Priestly permitió que la producción mantuviera una trayectoria comercial prolongada.
La distancia entre la valoración crítica y el comportamiento de la audiencia también muestra que la película funciona como un acontecimiento emocional. Para muchos espectadores, el principal atractivo no era descubrir una historia completamente nueva, sino reencontrarse con unos personajes que forman parte de la cultura popular de las últimas dos décadas.
Dónde ver El diablo viste de Prada 2
Associated Press sitúa el estreno digital el miércoles 29 de julio en Hulu y Disney+. La plataforma concreta dependerá del país, ya que Hulu está integrado dentro de Disney+ en numerosos mercados internacionales.
La primera película de 2006 ya se encuentra disponible en Disney+ España, lo que permite revisar la historia de Andy Sachs antes de ver la continuación.
La llegada al streaming puede impulsar nuevamente el interés por ambas producciones y ampliar el fenómeno entre espectadores que no acudieron a los cines.

