Tarjeta europea de Seguridad Social digital ESSPASS utilizada desde un teléfono móvil

La UE prepara una tarjeta europea de Seguridad Social digital para usarla desde el móvil

Bruselas quiere reducir uno de los grandes obstáculos para quienes trabajan, viven o viajan dentro de la Unión Europea: demostrar sus derechos sociales fuera de su país. La Comisión Europea ha propuesto crear el Pase Europeo de Seguridad Social, conocido como ESSPASS, que permitirá llevar en el teléfono documentos como la Tarjeta Sanitaria Europea y acreditar determinados derechos laborales y de Seguridad Social en otro Estado miembro. La iniciativa todavía debe superar la tramitación del Parlamento Europeo y del Consejo antes de entrar en vigor.

¿Que es la Tarjeta Europea de Seguridad Social?

La Tarjeta Europea de Seguridad Social, conocida como ESSPASS, es un sistema digital impulsado por la Unión Europea para que los ciudadanos puedan acreditar de forma más sencilla determinados derechos de Seguridad Social cuando trabajen, residan o se desplacen temporalmente a otro país miembro. Permitirá guardar en el móvil documentos oficiales como el certificado A1 para trabajadores desplazados y, progresivamente, la Tarjeta Sanitaria Europea. No sustituirá a los sistemas nacionales de Seguridad Social, ya que cada país seguirá gestionando sus propias cotizaciones, prestaciones y pensiones, sino que servirá para facilitar la verificación de documentos entre administraciones europeas y reducir trámites burocráticos.

Una tarjeta europea de Seguridad Social dentro del teléfono

Cambiar de país para trabajar dentro de la Unión Europea sigue implicando numerosos trámites administrativos pese a la libertad de movimiento existente en el mercado único. Bruselas quiere que buena parte de esa documentación pueda trasladarse también al entorno digital.

El Pase Europeo de Seguridad Social (ESSPASS) es una de las principales medidas incluidas en el nuevo Paquete de Movilidad Laboral Justa presentado por la Comisión Europea el 15 de septiembre.

El objetivo es que una persona pueda solicitar, recibir, almacenar y presentar determinados documentos de Seguridad Social de manera electrónica cuando se encuentre en otro país de la UE. Los documentos se integrarían en la futura Cartera Europea de Identidad Digital, que permitirá guardar credenciales oficiales en un teléfono móvil.

La propuesta no supone crear un sistema único europeo de pensiones, prestaciones o cotizaciones. Cada Estado miembro seguirá gestionando su propio modelo de Seguridad Social. Lo que se pretende unificar es la forma de acreditar y verificar determinados derechos cuando una persona se desplaza de un país a otro.

Esta diferencia es importante: el ESSPASS no sustituirá a la Seguridad Social española ni transferirá automáticamente las competencias nacionales a Bruselas.

Recreación editorial de la propuesta permitirá almacenar y presentar digitalmente la Tarjeta Sanitaria Europea y verificar su validez de forma electrónica.

La Tarjeta Sanitaria Europea también será digital

Uno de los cambios con mayor impacto para el ciudadano será la digitalización de la Tarjeta Sanitaria Europea.

Actualmente, este documento permite acreditar el derecho a recibir asistencia sanitaria necesaria durante una estancia temporal en otro país del Espacio Económico Europeo y Suiza, de acuerdo con las condiciones correspondientes.

Con el sistema propuesto por Bruselas, la tarjeta podrá almacenarse en la cartera digital europea y presentarse directamente desde un teléfono móvil. Los centros sanitarios y administraciones podrán verificar electrónicamente su autenticidad y validez.

La propuesta contempla también mantener alternativas en papel. Por tanto, la digitalización no implica que todos los ciudadanos tengan que abandonar inmediatamente los documentos físicos.

Según el calendario presentado por la Comisión, la transformación se realizará gradualmente. El documento A1 para trabajadores desplazados sería uno de los primeros en digitalizarse, aproximadamente un año después de la entrada en vigor del reglamento, mientras que la Tarjeta Sanitaria Europea y otros documentos quedarían incorporados al sistema dentro de los tres años siguientes.

Es importante subrayar que estos plazos empiezan a contar después de que la legislación sea definitivamente aprobada, por lo que la nueva tarjeta europea todavía no está disponible.

Trabajar temporalmente en otro país será más sencillo

El proyecto también busca solucionar problemas especialmente habituales entre empresas y trabajadores desplazados.

Uno de los documentos fundamentales en este ámbito es el certificado A1, que acredita qué legislación nacional de Seguridad Social se aplica cuando una persona trabaja temporalmente en otro Estado miembro.

Con ESSPASS, este documento podrá solicitarse y recibirse de manera digital, guardarse en el teléfono y ser comprobado por autoridades e inspectores mediante sistemas electrónicos de verificación.

La Comisión considera que esto reducirá tanto la burocracia empresarial como los tiempos necesarios para comprobar si un trabajador está correctamente cubierto por el sistema de Seguridad Social que le corresponde.

Pero Bruselas también plantea el proyecto como una herramienta contra el fraude. La verificación prácticamente inmediata de los documentos debería facilitar que las autoridades detecten certificados falsos, situaciones irregulares y posibles abusos laborales transfronterizos.

El alcance potencial es considerable. La Comisión calcula que alrededor de 14 millones de ciudadanos europeos viven o trabajan en otro país de la UE, mientras que unos 3,64 millones trabajan temporalmente en otro Estado como empleados desplazados.

Europa también quiere acelerar el reconocimiento de títulos

La tarjeta de Seguridad Social es solamente una parte de un paquete mucho más amplio.

Bruselas también quiere reducir el tiempo necesario para que determinados profesionales puedan utilizar sus titulaciones cuando se trasladan a otro país europeo.

La iniciativa propone que las cualificaciones profesionales puedan emitirse en un formato digital estandarizado y almacenarse igualmente en la cartera de identidad europea.

Para profesiones reguladas como médicos, enfermeros, ingenieros o profesores, la Comisión plantea reducir el procedimiento de reconocimiento transfronterizo de aproximadamente tres meses a unas cinco semanas.

También se pretende acelerar el reconocimiento de títulos obtenidos fuera de la Unión Europea. Actualmente algunos procedimientos pueden prolongarse más de un año. La propuesta establece como referencia que estos procesos puedan completarse en aproximadamente cuatro meses.

La medida responde, entre otros factores, a la falta de trabajadores especializados existente en diferentes sectores europeos. Sanidad, construcción, transporte, tecnología y actividades vinculadas a la transición energética figuran entre las áreas que sufren dificultades para cubrir determinadas vacantes.

La Comisión ya ha desarrollado además un marco común para facilitar el reconocimiento de fisioterapeutas, una de las profesiones con mayor movilidad dentro de la Unión.

Recreación editorial de Bruselas también propone acelerar el reconocimiento de titulaciones para facilitar que los profesionales trabajen en otros Estados miembros.

Más poderes para controlar abusos laborales

El paquete presentado por Bruselas incluye asimismo cambios en la Autoridad Laboral Europea (ELA).

La Comisión propone reforzar su capacidad para coordinar inspecciones, colaborar con las autoridades nacionales y resolver conflictos relacionados con trabajadores que desarrollan su actividad en más de un Estado miembro.

Entre las novedades figura también la posibilidad de intervenir con mayor capacidad frente a situaciones que afecten a trabajadores procedentes de terceros países empleados dentro de la UE y combatir el empleo ilegal y determinados abusos transfronterizos.

El Ejecutivo comunitario considera que combinar digitalización y mayor intercambio de información permitirá acelerar comprobaciones que actualmente pueden exigir comunicaciones entre diferentes administraciones nacionales.

Cuándo podría empezar a utilizarse

La gran incógnita para los ciudadanos es la fecha.

La Comisión Europea ha presentado las propuestas legislativas, pero el ESSPASS no entrará automáticamente en funcionamiento. Los textos deben ser negociados y aprobados por el Parlamento Europeo y por los gobiernos de los Estados miembros en el Consejo.

Después comenzará una implantación escalonada.

El documento A1 digital debería llegar primero. Posteriormente se incorporarán la Tarjeta Sanitaria Europea y otros certificados sociales. Las cualificaciones profesionales digitales también se introducirán de manera progresiva durante los años posteriores a la aprobación del paquete.

Bruselas estima que, una vez completamente implantadas las medidas, la reducción de trámites, el reconocimiento más rápido de cualificaciones y la prevención del fraude podrían generar beneficios económicos de alrededor de 6.000 millones de euros hasta 2040