Terremotos en Granada durante la serie sísmica de agosto de 2026

Granada vuelve a temblar: un seísmo de 3,4 prolonga una serie de más de 600 terremotos

Los terremotos en Granada continúan. Un nuevo seísmo de magnitud 3,4 se ha registrado durante la madrugada de este jueves 20 de agosto en el área metropolitana, prolongando una serie sísmica que desde el pasado día 14 acumula ya más de 600 movimientos. La mayoría son de baja magnitud, pero la sucesión de temblores ha provocado desalojos, inspecciones en centenares de edificios y preocupación entre una población que lleva casi una semana pendiente de las réplicas.

Un nuevo terremoto de 3,4 vuelve a despertar Granada

La actividad sísmica no da tregua al área metropolitana de Granada.

El Instituto Geográfico Nacional registró a las 2:15 horas de este jueves 20 de agosto un nuevo terremoto de magnitud 3,4, localizado en el entorno de Dílar. El movimiento se suma a las numerosas réplicas registradas durante los últimos días después de los dos principales seísmos de magnitud 4,8 que han sacudido la zona.

La actual serie comenzó el 14 de agosto en el entorno de Alhendín, Gójar y La Zubia, entre aproximadamente dos y doce kilómetros al sur de la ciudad de Granada.

Según el último informe técnico del IGN, actualizado el 19 de agosto, hasta ese momento se habían contabilizado 621 terremotos desde el inicio de la secuencia. La inmensa mayoría eran inferiores a magnitud 2, aunque diez habían alcanzado o superado magnitud 3 y al menos 42 habían sido percibidos por la población.

La cifra continúa aumentando con los movimientos posteriores.

La secuencia está siendo seguida de forma permanente por la Red Sísmica Nacional y por los servicios de emergencia de Andalucía mientras técnicos y arquitectos revisan los inmuebles afectados.

Recreación editorial de La Alhambra ha sido sometida a revisiones preventivas después de los principales terremotos registrados en Granada.

Dos terremotos de 4,8 desencadenan la mayor preocupación

Aunque se han producido cientos de movimientos, dos destacan claramente sobre el resto.

El primero ocurrió el 14 de agosto a las 23:04 UTC, con magnitud momento 4,8. El segundo alcanzó exactamente la misma magnitud el 18 de agosto a las 08:37 UTC.

Ambos tuvieron epicentros situados en el entorno de Alhendín y fueron muy superficiales, una característica que ayuda a explicar por qué se percibieron con tanta intensidad pese a tratarse de terremotos de magnitud moderada.

Los dos alcanzaron una intensidad máxima de entre V y VI en la escala EMS-98 en algunas poblaciones de Granada.

El Instituto Geográfico Nacional ha recibido más de 17.000 cuestionarios de ciudadanos desde el inicio de la serie. Los dos terremotos principales llegaron a sentirse en más de 500 localidades, principalmente de Andalucía central y oriental, aunque también hubo testimonios procedentes de Murcia, Castilla-La Mancha e incluso de la Comunidad de Madrid.

Tras el segundo terremoto de 4,8 se produjeron además réplicas relevantes de magnitud 3,9, 4,2 y 4,0 en apenas dos horas.

Más de 600 terremotos en menos de una semana

El número de movimientos constituye uno de los elementos más llamativos de la secuencia.

El IGN contabilizaba ya 621 eventos sísmicos a las 11:00 UTC del miércoles. Todos se han producido a profundidades inferiores a diez kilómetros y la mayoría presentan magnitudes muy pequeñas, por lo que muchos no llegan a ser percibidos por la población.

Esta acumulación no significa necesariamente que todos los movimientos tengan la misma importancia.

Los especialistas distinguen entre los terremotos principales y las numerosas réplicas que se generan después de una liberación significativa de energía en la corteza terrestre.

La actividad registrada en Granada presenta precisamente las características de una serie sísmica, es decir, una concentración de terremotos relacionados espacial y temporalmente.

Los expertos consultados por El País consideran que los dos movimientos de magnitud 4,8 están estrechamente relacionados y forman parte de la misma secuencia.

El gran interrogante es cuánto durará.

No existe una fecha a partir de la cual pueda afirmarse que la actividad vaya a cesar. Otras series sísmicas registradas en Granada se han prolongado durante semanas o incluso meses.

¿Por qué está temblando Granada?

La explicación se encuentra en la geología del sur de la península ibérica.

Granada se encuentra en la cuenca de Granada, dentro del sector central de las cordilleras Béticas, una de las regiones con mayor actividad sísmica de España.

El área está atravesada por diversas fallas activas. Entre las más importantes próximas a la zona actual aparecen las de Granada, Dílar, Santa Fe y Belicena-Alhendín, con longitudes aproximadas de entre ocho y 17 kilómetros.

En términos más amplios, toda la región está condicionada por la interacción entre las placas tectónicas africana y euroasiática.

Ese movimiento es extremadamente lento, pero genera deformaciones y acumulaciones de tensión en la corteza terrestre que pueden liberarse mediante terremotos.

Los especialistas subrayan además que los movimientos actuales son muy superficiales. Un terremoto cercano a la superficie puede sentirse con mayor claridad que otro de magnitud similar cuyo foco esté situado a mucha más profundidad.

El IGN ha desplegado dos estaciones sísmicas portátiles adicionales en la zona epicentral para complementar la red permanente y mejorar la localización y caracterización de los movimientos.

Más de 580 edificios revisados y vecinos desalojados

La preocupación no se limita a los datos de los sismógrafos.

Los terremotos han provocado grietas, desprendimientos de elementos de fachadas, caída de objetos y otros daños principalmente no estructurales.

El propio IGN confirma la existencia de daños no estructurales relacionados con los dos terremotos principales.

Las autoridades han realizado inspecciones en más de 580 edificios de las zonas afectadas. Al menos 14 inmuebles requerían medidas urgentes de seguridad, mientras continúan las evaluaciones técnicas.

Uno de los municipios que más atención ha recibido es Las Gabias, donde alrededor de 600 vecinos fueron desalojados preventivamente de viviendas afectadas mientras se examinaba su estado.

La incertidumbre ha llevado además a parte de los residentes a pasar la noche en parques, vehículos o espacios abiertos por miedo a nuevas réplicas.

Los servicios de emergencia han insistido en que la existencia de réplicas forma parte del comportamiento esperado después de movimientos de estas características y recomiendan recurrir exclusivamente a información oficial.

La Alhambra y los edificios históricos, bajo vigilancia

La actividad sísmica ha tenido también consecuencias sobre uno de los mayores símbolos patrimoniales de España.

La Alhambra fue sometida a inspecciones después de los terremotos y llegó a cerrar parcialmente determinadas áreas por precaución.

Las revisiones detectaron daños localizados en elementos decorativos, pero no daños estructurales de importancia, según RTVE. El monumento ha ido recuperando progresivamente su actividad con modificaciones preventivas de algunos recorridos.

La atención sobre el patrimonio no es casual.

Granada tiene una larga historia de actividad sísmica. El IGN recuerda que en la región se produjeron algunos de los terremotos históricos más destructivos de la Península.

Entre ellos aparece el gran terremoto de Arenas del Rey de 1884, que alcanzó una intensidad estimada IX-X, además del terremoto ocurrido al sur de Granada en 1431, con intensidad VIII-IX.

Más recientemente, entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, otra serie sísmica en los alrededores de Santa Fe y Atarfe produjo más de 3.000 terremotos superficiales, seis de ellos con magnitudes situadas entre 4 y 5.

Recreación editorial del Instituto Geográfico Nacional ha reforzado la vigilancia de la actividad sísmica mediante nuevas estaciones portátiles instaladas en la zona epicentral.

¿Puede producirse un terremoto más fuerte?

Es probablemente la pregunta que más preocupa actualmente a los habitantes de Granada.

La ciencia puede determinar qué regiones presentan mayor peligrosidad sísmica y estudiar el comportamiento de las fallas, pero no puede predecir con precisión cuándo ocurrirá un terremoto ni qué magnitud tendrá.

Por ello, la aparición de cientos de réplicas no permite concluir por sí sola que vaya a producirse un terremoto mayor.

Tampoco permite garantizar que no ocurrirá.

Los científicos trabajan con probabilidades y patrones estadísticos, no con predicciones exactas.

El IGN considera la cuenca de Granada una zona de elevada actividad y peligrosidad sísmica dentro de la península y mantiene una vigilancia reforzada del episodio. En un radio aproximado de 50 kilómetros de la zona epicentral dispone de 52 sensores sísmicos permanentes, a los que se han incorporado las estaciones móviles desplegadas durante esta crisis.

Qué hacer si se produce otro terremoto

Las recomendaciones básicas buscan evitar sobre todo lesiones provocadas por objetos que caen, cristales o desplazamientos precipitados.

Durante un terremoto, los especialistas recomiendan protegerse debajo o junto a elementos resistentes, alejarse de ventanas y evitar utilizar ascensores.

Si una persona se encuentra en la calle, debe mantenerse alejada de fachadas, cornisas, postes eléctricos y otros elementos que puedan desprenderse.

Después del movimiento, resulta fundamental seguir las instrucciones de Protección Civil y Emergencias y no regresar a un edificio desalojado hasta que los técnicos hayan confirmado que es seguro.

También conviene desconfiar de mensajes virales que aseguren conocer cuándo se producirá el próximo terremoto.

Los expertos han advertido estos días contra teorías sin fundamento que atribuyen la serie sísmica al eclipse solar, al cambio climático o a otros fenómenos sin relación científica con los movimientos tectónicos.