España y Argentina disputan este domingo la final del Mundial 2026 en Nueva Jersey. La selección de Luis de la Fuente busca recuperar el trono 16 años después ante la vigente campeona y el liderazgo de Lionel Messi.
España-Argentina: horario y dónde ver la final del Mundial 2026
La final entre España y Argentina comenzará este domingo 19 de julio a las 21:00 horas en la Península y Baleares y a las 20:00 en Canarias. El encuentro se celebrará en el Estadio Nueva York-Nueva Jersey, conocido habitualmente como MetLife Stadium, situado en East Rutherford y preparado para recibir a más de 80.000 espectadores. El árbitro designado por la FIFA es el esloveno Slavko Vincic.
El partido podrá verse gratuitamente en España a través de La 1 y RTVE Play. RTVE también ofrecerá cobertura mediante RNE y sus canales deportivos, mientras que DAZN figura entre las plataformas con derechos de emisión. En caso de empate tras los 90 minutos se jugará una prórroga de dos partes de 15 minutos y, si continuara la igualdad, el campeón se decidiría en una tanda de penaltis.

La final del Mundial 2026 entre España y Argentina se disputa este domingo 19 de julio a las 21:00 horas en la Península y Baleares, con emisión en La 1 y RTVE Play.
Dos caminos diferentes hacia la final
España llega al partido decisivo después de haber ido aumentando su rendimiento durante el torneo. Comenzó la fase de grupos con un empate sin goles ante Cabo Verde, derrotó por 4-0 a Arabia Saudí y cerró la primera ronda con un triunfo por 1-0 frente a Uruguay. En las eliminatorias superó a Austria, Portugal y Bélgica antes de firmar una de sus mejores actuaciones contra Francia, a la que venció por 2-0 en las semifinales.
Argentina ha recorrido un camino más accidentado. La campeona defensora lideró invicta su grupo, pero tuvo que superar situaciones de máxima exigencia frente a Cabo Verde, Egipto y Suiza. En las semifinales eliminó a Inglaterra por 2-1 gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, que decidió el encuentro en los últimos minutos.
La experiencia constituye una de las grandes fortalezas del conjunto dirigido por Lionel Scaloni. Diecisiete de los 26 integrantes de la convocatoria argentina ya formaron parte del equipo que conquistó el Mundial de Qatar 2022. España, por el contrario, combina futbolistas experimentados con una generación joven que ha crecido bajo la dirección de Luis de la Fuente.
El control de España frente a la resistencia argentina

Recreación editorial del dominio del centro del campo será una de las principales claves del España-Argentina.
España afronta la final después de encadenar 37 encuentros sin perder. Su fútbol se apoya en la posesión, la circulación rápida y la presión inmediata tras cada pérdida. Esa capacidad para dominar los espacios permitió a la Roja reducir al mínimo las oportunidades de Francia y controlar durante largos periodos una semifinal que parecía especialmente peligrosa.
El equipo español solamente ha recibido un gol en sus siete partidos anteriores del Mundial. El tanto lo marcó Charles De Ketelaere para Bélgica en los cuartos de final. La solidez defensiva ha estado acompañada por una producción ofensiva repartida, aunque Mikel Oyarzabal lidera la clasificación interna con cinco goles.
Argentina plantea un desafío diferente. El conjunto de Scaloni sabe competir sin necesitar el dominio permanente del balón, puede replegarse durante determinados periodos y dispone de futbolistas capaces de acelerar el encuentro con pocos pases. Su capacidad para sobrevivir a situaciones adversas ha sido una constante durante las eliminatorias.
Lionel Messi y Lamine Yamal, dos generaciones frente a frente
La final concentrará buena parte de su atención en el enfrentamiento simbólico entre Lionel Messi y Lamine Yamal. Ambos se formaron en La Masia y representan dos momentos completamente distintos: el argentino disputa el torneo con 39 años, mientras que el extremo español continúa construyendo una carrera marcada por su extraordinaria precocidad.
Messi llega al partido con ocho goles y cuatro asistencias en el Mundial. Luis de la Fuente ha reconocido que España deberá prestarle una atención especial, aunque descartó asignarle un marcaje individual durante todo el encuentro. La intención española será limitar sus zonas de influencia mediante la organización colectiva y evitar que pueda recibir con tiempo cerca del área.
Yamal será una de las principales armas para atacar a la defensa argentina. El joven extremo se ejercitó inicialmente al margen por precaución después del desgaste sufrido ante Francia, pero posteriormente regresó al trabajo con el grupo. Pedro Porro también completó la preparación tras superar unas molestias musculares, por lo que ambos están disponibles para la final salvo un contratiempo de última hora.
Rodri y Enzo Fernández, el pulso por el centro del campo
El control del centro del campo puede determinar el desarrollo de la final. España intentará imponer la pausa de Rodri, la movilidad de Fabián Ruiz y la capacidad de sus jugadores ofensivos para ocupar los espacios interiores. Cuando consigue superar la primera presión, el equipo de De la Fuente obliga al contrario a retroceder y genera situaciones de uno contra uno para sus extremos.
Argentina dispone de centrocampistas preparados para interrumpir ese circuito. Enzo Fernández aporta intensidad, llegada y capacidad para realizar pases verticales, mientras que Rodrigo de Paul puede aumentar la presión sobre el organizador español. El reto de Scaloni será incomodar la salida de España sin dejar demasiado espacio detrás de su primera línea defensiva.
La Roja tendrá que vigilar especialmente las transiciones. Una pérdida en una zona comprometida podría permitir que Messi, Lautaro Martínez o los centrocampistas argentinos encuentren una defensa desorganizada. Argentina, a su vez, deberá evitar que España instale el partido de manera permanente cerca de su área.
El último entrenamiento estuvo condicionado por las tormentas

Recreación editorial de como la selección española completó su preparación en Nueva Jersey antes de disputar la segunda final mundialista de su historia.
La preparación final de ambas selecciones quedó alterada el sábado por las tormentas registradas en Nueva York y Nueva Jersey. España tuvo que cancelar el entrenamiento previsto sobre el césped por el protocolo estadounidense de seguridad y trasladó el trabajo de activación a una zona interior. Argentina comenzó su sesión en Morristown con 45 minutos de retraso.
La interrupción afectó especialmente a España, que había planificado una última sesión para ajustar movimientos tácticos y adaptarse a las condiciones del estadio. No obstante, la Federación Española confirmó posteriormente que la selección estaba preparada para disputar la final y que el grupo había completado su planificación.
El calor, la humedad y el terreno de juego pueden introducir un componente físico importante. España necesitará mantener la precisión en la circulación para no convertir el encuentro en un intercambio de ataques, un escenario que podría beneficiar la competitividad y la experiencia argentina.
Una final histórica para las dos selecciones
España disputa la segunda final mundialista de su historia. La primera terminó con el título conquistado en Sudáfrica en 2010 gracias al gol de Andrés Iniesta frente a Países Bajos. Una victoria en Nueva Jersey colocaría una segunda estrella sobre el escudo y prolongaría el ciclo iniciado con la Eurocopa de 2024 y continuado con la Liga de Naciones de 2025.
Argentina busca su cuarta Copa del Mundo después de las obtenidas en 1978, 1986 y 2022. También aspira a convertirse en la primera selección desde Brasil en 1962 que consigue defender con éxito el título mundial. Para Messi, el encuentro podría representar la última oportunidad de levantar el trofeo con la camiseta albiceleste.
El historial entre ambas selecciones refleja una igualdad casi absoluta: seis victorias para España, seis para Argentina y dos empates. El único precedente mundialista se produjo en 1966 y terminó con triunfo argentino por 2-1. El enfrentamiento más reciente, disputado en 2018, concluyó con una goleada española por 6-1, aunque aquel amistoso ofrece pocas referencias para una final de esta dimensión.

