José Luis Rodríguez Zapatero ha defendido su “inocencia absoluta” en su primera entrevista desde que comenzó a ser investigado por el caso Plus Ultra. El expresidente negó haber hablado con el Gobierno o la SEPI sobre el rescate de la aerolínea, defendió el trabajo de sus hijas y aseguró que las joyas encontradas en su despacho fueron un regalo personal recibido hace años.
La entrevista a Zapatero en RTVE tras más de dos meses de silencio
José Luis Rodríguez Zapatero eligió el programa Mañaneros 360, de La 1, para ofrecer su primera entrevista desde el registro policial de su despacho y su posterior comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El expresidente respondió durante cerca de 41 minutos a las preguntas del periodista Javier Ruiz sobre el caso Plus Ultra, sus actividades profesionales, las empresas vinculadas a sus hijas y las joyas intervenidas por la Policía.
La aparición pública se produjo 65 días después del registro de su oficina. Zapatero justificó ese periodo de silencio por su intención de no interferir en la investigación y por la necesidad de preparar su defensa. También pidió respeto por la presunción de inocencia y denunció la existencia de un “juicio paralelo” construido antes de que haya una sentencia.
El expresidente está siendo investigado por la Audiencia Nacional en un procedimiento relacionado con el rescate público de Plus Ultra, aprobado en 2021 por un importe de 53 millones de euros. Zapatero niega los delitos que se le atribuyen y sostiene que toda su actividad profesional como consultor respetó la legalidad.
Zapatero niega cualquier intervención en el rescate de Plus Ultra
La principal afirmación de la entrevista fue la negativa absoluta de Zapatero a haber utilizado su influencia política para favorecer el rescate de la compañía aérea. El expresidente aseguró que no habló con ningún responsable del Gobierno ni con directivos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales sobre la concesión de la ayuda.
“No es que no influyera, es que no hablé con nadie”, afirmó durante la conversación. Zapatero sostuvo que no aparecerán llamadas, mensajes o conversaciones suyas con responsables públicos vinculadas a la decisión de conceder los fondos. También aseguró que su papel profesional se limitó a trabajos de consultoría y asesoramiento para Análisis Relevante.
Su versión deberá contrastarse dentro del procedimiento judicial con la documentación, los testimonios y las comunicaciones incorporadas a la causa. La investigación continúa abierta y no existe una sentencia que establezca su responsabilidad penal.
Rechaza haber organizado una estructura empresarial irregular
Zapatero negó igualmente haber ordenado la creación de una sociedad en el extranjero para recibir pagos o canalizar comisiones. El expresidente afirmó que nunca participó en una empresa de esas características, que no firmó contratos con los clientes de Análisis Relevante y que desconoce el funcionamiento de las denominadas sociedades offshore.
Durante la entrevista defendió que sus ingresos procedían de trabajos reales de consultoría y que se encuentran declarados. Según su relato, la documentación aportada al procedimiento permitirá demostrar qué servicios prestó, para quién trabajó y cómo se facturaron sus actividades.
Zapatero también respondió con ironía a Felipe González, quien había puesto en duda que el expresidente tuviera los conocimientos necesarios para organizar una estructura financiera compleja. El entrevistado contestó que el antiguo dirigente socialista “sabrá de eso” y reiteró que nunca había planteado crear una empresa offshore.

Recreación editorial de como la Audiencia Nacional investiga las gestiones y relaciones económicas vinculadas al rescate público de Plus Ultra.
Evita enfrentarse públicamente con Julio Martínez
La entrevista se celebró después de que el empresario Julio Martínez Martínez, antiguo amigo y colaborador del expresidente, lo señalara ante el juez como una figura relevante en las gestiones relacionadas con Plus Ultra.
Zapatero evitó desacreditarlo directamente y repitió que no entraría en su “estrategia de defensa”. Reconoció que ambos mantuvieron una amistad prolongada, de la que aseguró que no iba a renegar, pero rechazó la versión que le atribuye gestiones para conseguir el rescate público.
El expresidente sostuvo que quien formule una acusación deberá demostrarla. Esta diferencia entre los testimonios constituye uno de los elementos que tendrá que valorar el juez junto con las comunicaciones, los contratos y los movimientos económicos incorporados a la investigación.
Defiende los trabajos realizados por sus hijas
Zapatero negó que la empresa de sus hijas se utilizara como una pantalla para desviar fondos o justificar servicios inexistentes. Afirmó que ambas realizaron trabajos para Análisis Relevante y para otros clientes, y anunció que presentarán ante el juez sus contratos, encargos y materiales profesionales.
El expresidente rechazó expresamente que hubiera utilizado a sus hijas como testaferros. También pidió a Julio Martínez que revisara las cantidades mencionadas en sus declaraciones y sostuvo que la empresa deberá defender por sí misma la legalidad de sus operaciones.
La documentación será determinante para comprobar si los pagos respondieron a servicios realmente prestados y si las cantidades recibidas guardaban relación con los trabajos contratados.
Las joyas fueron un “regalo de cortesía personal”
El momento más delicado de la entrevista llegó cuando Javier Ruiz preguntó repetidamente por las joyas encontradas en la caja fuerte del despacho de Zapatero. Una tasación provisional situó su valor alrededor de 1,3 millones de euros, aunque el expresidente cuestiona esa valoración y anuncia que será discutida dentro del procedimiento.
Zapatero aseguró que las piezas fueron un “regalo de cortesía personal” recibido hace muchos años y que permanecían guardadas junto con otros objetos familiares. Negó que existiera intención de obtener un beneficio económico, ocultar patrimonio o defraudar a Hacienda. Sin embargo, evitó identificar a la persona o al país de procedencia del obsequio y afirmó que ofrecerá esa explicación ante el juez.
El expresidente admitió que, visto con perspectiva, probablemente habría tomado otra decisión y no habría aceptado el regalo. También afirmó que las joyas están intervenidas y que desconocía el valor que les atribuyó la tasación provisional.

Recreación editorial de la caja fuerte de Zapatero que aseguró que las joyas fueron un regalo personal recibido hace años y anunció que explicará su origen ante el juez.
Zapatero denuncia filtraciones y un juicio paralelo
Otra parte importante de la entrevista estuvo dedicada a la difusión de sus agendas y comunicaciones privadas. Zapatero lamentó que se hubieran conocido datos relativos a dos años de su vida, con información sobre reuniones, cuestiones de salud y terceras personas que no necesariamente guardaban relación con el objeto central de la investigación.
El expresidente defendió su derecho a la privacidad y pidió diferenciar entre los hechos relevantes para una causa penal y los datos de carácter personal. Al mismo tiempo, insistió en su voluntad de colaborar con la justicia y presentar la documentación necesaria para demostrar su versión.
Zapatero afirmó sentirse preocupado por el impacto personal y político del procedimiento. Reconoció especialmente su inquietud por el daño que el caso pueda provocar al PSOE, partido del que continúa siendo una figura influyente.
La entrevista divide al Gobierno, la oposición y los socios
El Gobierno y la dirección del PSOE mantuvieron su respaldo a Zapatero después de la entrevista. Moncloa reclamó respeto por su derecho a defenderse, mientras Ferraz reiteró su confianza en la presunción de inocencia y valoró que el expresidente hubiera comparecido públicamente.
El Partido Popular consideró insuficientes sus respuestas, especialmente las relacionadas con el origen de las joyas. Su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, calificó la entrevista como una “tomadura de pelo”, mientras Alberto Núñez Feijóo sostuvo que el expresidente no había despejado las dudas existentes. Vox expresó una valoración similar.
Las declaraciones tampoco convencieron plenamente a algunos socios parlamentarios del Ejecutivo. Representantes de Compromís, ERC y PNV reclamaron más información sobre la procedencia del regalo y señalaron que siguen abiertas varias incógnitas.
Qué queda por aclarar después de la entrevista
La aparición televisiva permitió conocer de manera detallada la versión de Zapatero, pero no resolvió todas las cuestiones que forman parte de la investigación. El expresidente mantuvo su negativa sobre cualquier intervención en Plus Ultra y ofreció presentar pruebas sobre sus trabajos y los de sus hijas.
El principal interrogante público continúa siendo la procedencia concreta de las joyas y las circunstancias en las que fueron recibidas. Zapatero ha decidido reservar esos datos para su declaración judicial, mientras cuestiona el valor provisional atribuido a las piezas.
También deberá determinarse el alcance de su relación profesional con Análisis Relevante, la naturaleza de los servicios prestados y si existió alguna intervención ante cargos públicos. Esas respuestas no dependerán únicamente de la entrevista, sino del análisis judicial de los documentos y testimonios incorporados a la causa.

