El tiroteo fue llevado a cabo por un adolescente de 14 años que mató primero a sus abuelos y después abrió fuego en la escuela secundaria Debsirin Nonthaburi, situada en las afueras de Bangkok. Cinco profesores y trabajadores del centro murieron y más de una veintena de personas resultaron heridas antes de que el atacante se disparara. Las autoridades investigan la planificación del ataque y han anunciado que quieren endurecer el control de las armas de fuego.
El ataque comenzó antes de que el adolescente llegara al colegio
Tailandia intenta esclarecer las circunstancias de uno de los episodios de violencia armada más graves ocurridos en el país durante los últimos años. El ataque se produjo durante la mañana del viernes 7 de agosto en Debsirin Nonthaburi School, una escuela secundaria situada en el distrito de Bang Kruai, en la provincia de Nonthaburi, unos 15 kilómetros al noroeste de Bangkok.
La reconstrucción preliminar de la Policía sitúa, sin embargo, el comienzo de los hechos lejos del centro educativo. Antes de acudir a la escuela, el adolescente habría disparado mortalmente contra sus dos abuelos, de 73 y 74 años, en la vivienda que compartían. Sus cadáveres fueron localizados posteriormente por los investigadores.
Después, el joven se desplazó hasta su colegio portando una pistola de nueve milímetros perteneciente a su abuelo, según la investigación policial. Reuters informa de que efectuó al menos 26 disparos y que todavía disponía de otras 34 balas.
Una vez dentro del recinto, abrió fuego en diferentes zonas de la escuela. Las autoridades tailandesas corrigieron las primeras informaciones que apuntaban a estudiantes entre los fallecidos y confirmaron posteriormente que las cinco víctimas mortales dentro del centro eran profesores y miembros del personal.
Al sumar a los dos abuelos y al propio atacante, que murió después de dispararse, el balance total asciende a ocho fallecidos.

Recreación editorial de estudiantes abandonando un centro educativo bajo la supervisión de profesores y servicios de emergencia tras el ataque registrado en Nonthaburi.
Más de 20 heridos y nueve personas en estado crítico
Reuters situó en 23 el número de heridos durante el ataque, mientras otras informaciones oficiales difundidas durante las primeras horas elevaron el número de personas atendidas a alrededor de una treintena al contabilizar también lesiones producidas durante la evacuación. El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, aseguró que nueve heridos se encontraban en estado crítico.
La confusión inicial refleja la magnitud de la evacuación. Debsirin Nonthaburi contaba el pasado curso con aproximadamente 3.100 estudiantes y 147 profesores, según los datos de las autoridades locales recogidos.
Alumnos y docentes abandonaron precipitadamente las instalaciones mientras llegaban ambulancias, equipos sanitarios y agentes de policía. En las horas posteriores podían verse mochilas y zapatos abandonados dentro del recinto, mientras los investigadores señalizaban casquillos y examinaban diferentes dependencias del edificio.
Un estudiante de 18 años relató a Reuters que inicialmente confundió los disparos con petardos o golpes. Los equipos de emergencia comenzaron a atender a los heridos incluso cuando la situación todavía no estaba completamente controlada.
La escuela quedó desalojada y bajo vigilancia policial. EFE señala que las autoridades decidieron mantener cerrado el centro hasta el 17 de agosto, mientras continúan las investigaciones y se presta asistencia a la comunidad educativa.
La Policía investiga por qué un menor pudo acceder al arma
Uno de los puntos centrales de la investigación será determinar cómo el adolescente pudo acceder a la pistola utilizada en la matanza. La Policía sostiene que el arma pertenecía legalmente a su abuelo, una circunstancia que vuelve a poner el foco no solamente en la concesión de licencias, sino también en las condiciones de almacenamiento y custodia de armas dentro de los hogares.
El primer ministro Anutin Charnvirakul afirmó, después de recibir información de los investigadores, que el menor podía estar sufriendo estrés relacionado con sus estudios. También aseguró que existen indicios de que el ataque había sido preparado. No obstante, la investigación continúa abierta y las autoridades todavía deben determinar el móvil completo, por lo que la presión académica se mantiene por ahora como una hipótesis y no como una explicación definitiva.
Personas relacionadas con el centro aseguraron que el adolescente no había mostrado comportamientos especialmente problemáticos antes del ataque. Las autoridades examinan ahora su entorno, sus comunicaciones y las circunstancias en las que obtuvo el arma.

Recreación editorial de la investigación sobre el ataque de Nonthaburi vuelve a situar en el centro del debate la custodia de armas y la seguridad de las escuelas tailandesas.
El segundo tiroteo en una escuela tailandesa durante 2026
La matanza de Nonthaburi es el segundo tiroteo registrado en una escuela de Tailandia este año. En febrero, un hombre armado irrumpió en otro centro educativo en Hat Yai, en el sur del país. La directora del colegio murió posteriormente a consecuencia de las heridas y una estudiante resultó herida.
El nuevo ataque también revive el recuerdo de la masacre de octubre de 2022 en Nong Bua Lam Phu. Un expolicía asesinó a 36 personas durante un ataque desarrollado en varios lugares, entre ellas 22 niños en una guardería, antes de acabar también con su familia y suicidarse. Fue la peor matanza cometida por un único atacante en la historia reciente de Tailandia.
En 2023, otro adolescente de 14 años mató a dos personas e hirió a cinco en el centro comercial Siam Paragon de Bangkok utilizando una pistola modificada, mientras que en julio de 2025 cinco personas fueron asesinadas por un hombre armado en un mercado de la capital.
El Gobierno promete endurecer el control de armas
El ataque ha vuelto a colocar la legislación sobre armas en el centro del debate político. Reuters señala, citando las estimaciones de Small Arms Survey, que Tailandia tiene el mayor número de armas en manos civiles del Sudeste Asiático y uno de los niveles más elevados por habitante del continente.
La legislación permite la posesión civil bajo determinadas condiciones, aunque las sucesivas matanzas han provocado restricciones adicionales. Tras el ataque de Siam Paragon de 2023, el Gobierno adoptó medidas como la suspensión temporal de nuevas licencias y nuevas limitaciones relacionadas con campos de tiro y determinadas importaciones.
Anutin Charnvirakul anunció ahora su intención de impulsar una nueva legislación para reforzar el control de las armas de fuego. El primer ministro expresó sus condolencias a las familias y afirmó que una tragedia de estas características no debería producirse en el país.

