Diez años después de aparecer en el vídeo infantil que acabaría convirtiéndose en el más visto de la historia de YouTube, Park Geonroung inicia una nueva etapa como cantante de K-pop. El joven surcoreano, ahora de 17 años, debuta bajo el nombre artístico de Baby Shark Boy con WAVE, un sencillo que conecta deliberadamente su pasado viral con una nueva identidad musical.
Durante años, millones de personas han reconocido su rostro sin conocer necesariamente su nombre. Park Geonroung tenía siete años cuando apareció realizando la conocida coreografía de “Baby Shark Dance”, el vídeo infantil publicado por la compañía surcoreana Pinkfong que terminó transformándose en uno de los mayores fenómenos digitales de todos los tiempos.
Una década después, Geonroung vuelve al centro de la industria del entretenimiento, aunque en esta ocasión pretende hacerlo con una voz artística propia.
El adolescente ha iniciado su carrera como cantante bajo el nombre de Baby Shark Boy y acaba de presentar WAVE, su primer sencillo digital de K-pop. El lanzamiento cuenta con el respaldo de The Pinkfong Company, la empresa responsable de convertir la canción infantil en un fenómeno internacional.
La operación combina dos elementos difíciles de separar: la enorme notoriedad de la que Geonroung disfruta desde niño y su intención de construir una carrera que pueda ir más allá de aquella aparición.
De un vídeo infantil a más de 17.200 millones de visualizaciones
La dimensión del punto de partida resulta excepcional.
El vídeo “Baby Shark Dance” fue publicado en 2016 y ha superado los 17.200 millones de reproducciones en YouTube, según los datos recogidos recientemente por The Guardian. Continúa siendo el vídeo individual más visto de la plataforma.
La cifra permite entender por qué la reaparición de Park Geonroung tiene un componente que va mucho más allá de un debut musical convencional. Una generación de espectadores conoció al joven antes incluso de que tuviera edad suficiente para plantearse una carrera profesional.
The Guardian recuerda además que Geonroung no interpretaba la voz principal de la grabación original. Su presencia estaba ligada fundamentalmente a la coreografía y a las imágenes del vídeo que terminarían circulando por todo el planeta.
La canción, además, no nació originalmente con Pinkfong. Sus antecedentes se remontan a una melodía infantil popularizada durante décadas en campamentos y actividades infantiles de Norteamérica. La compañía surcoreana convirtió posteriormente aquella estructura extremadamente sencilla en una producción audiovisual concebida para internet.
El éxito llegó a una escala extraordinaria. El vídeo superó a Despacito como el más visto de YouTube en 2020 y años después se convirtió también en el primero de la plataforma en alcanzar los 10.000 millones de reproducciones.

Recreación editorial de “Baby Shark Dance” supera los 17.200 millones de reproducciones y continúa como el vídeo más visto de YouTube.
‘WAVE’ utiliza el pasado de Baby Shark para presentar una nueva etapa
Geonroung no ha intentado borrar la asociación con el fenómeno que lo hizo conocido. Al contrario: su sencillo WAVE comienza utilizando elementos reconocibles de la melodía de “Baby Shark” antes de transformarse hacia un sonido electropop más cercano al K-pop contemporáneo.
El propio artista participó en la escritura de la canción. El proyecto cuenta además con la colaboración de Joohoney, integrante del grupo surcoreano Monsta X, uno de los nombres consolidados de la industria.
El País adelantó que el lanzamiento forma parte de una estrategia destinada a mostrar la transición entre el niño conocido mundialmente por un contenido infantil y el adolescente que ahora pretende desarrollar su propia trayectoria musical. La publicación también informó de un documental titulado WAVE: A Boy’s Record, centrado precisamente en esa evolución.
La decisión de utilizar Baby Shark Boy como nombre artístico refuerza esa conexión.
En lugar de intentar comenzar desde cero, Geonroung convierte la notoriedad acumulada durante su infancia en la carta de presentación de un proyecto distinto. Será el mercado musical, sin embargo, el que determine si esa identificación puede transformarse en una carrera independiente y duradera.
Park Geonroung creció después de convertirse en un fenómeno de internet
La historia también muestra una particularidad de la primera generación de grandes fenómenos virales infantiles: muchos de sus protagonistas están alcanzando ahora la edad adulta o entrando en industrias creativas diferentes.
Geonroung continuó participando durante estos años en otros proyectos vinculados a Pinkfong, pero mantuvo una vida relativamente alejada del nivel de exposición que podrían sugerir las cifras del vídeo.
The Guardian señala que el joven describe su infancia como relativamente normal pese a haber participado en uno de los contenidos audiovisuales más reproducidos de la historia. Ahora intenta utilizar esa experiencia como parte de su identidad en lugar de presentarla únicamente como una etapa pasada.
La magnitud comercial de Baby Shark también ha cambiado durante esa década.
El fenómeno dejó de ser únicamente una canción viral y se convirtió en una propiedad intelectual internacional con series, espectáculos, productos y contenidos destinados al público infantil.
El Financial Times ya analizó en 2025 cómo Pinkfong estaba intentando diversificar su negocio más allá de su gran éxito original, desarrollando nuevas franquicias y formatos audiovisuales para reducir su dependencia del tiburón más famoso de internet.
Una canción con una larga historia también en los tribunales
El éxito de “Baby Shark” llegó incluso a los tribunales surcoreanos.
En agosto de 2025, el Tribunal Supremo de Corea del Sur rechazó una demanda de copyright presentada por el compositor estadounidense Jonathan Wright, conocido profesionalmente como Johnny Only, que sostenía que Pinkfong había utilizado elementos de una versión que él había publicado en 2011.
La justicia surcoreana concluyó que la versión de Wright no introducía suficientes elementos originales sobre una canción tradicional como para sustentar la reclamación. La resolución puso fin a varios años de litigio, según informó Associated Press.
Ese episodio reforzó además una de las particularidades de la historia: detrás del vídeo más reproducido de YouTube existe una melodía mucho más antigua que la propia plataforma.

Recreación editorial del joven artista ha participado en la escritura de WAVE, el sencillo con el que inicia su nueva carrera musical.
El K-pop, el siguiente desafío para Baby Shark Boy
El estreno de Park Geonroung llega en un momento en el que la música surcoreana mantiene una audiencia verdaderamente internacional.
Entrar profesionalmente en ese mercado supone, no obstante, competir en una industria extraordinariamente exigente y saturada de nuevos artistas. La popularidad heredada de “Baby Shark” puede proporcionar una visibilidad inicial difícil de conseguir para cualquier debutante, pero no garantiza por sí misma continuidad dentro del K-pop.
Por eso, el verdadero indicador será lo que ocurra después de WAVE.
Geonroung ha presentado el single como el comienzo de un recorrido más amplio y ha expresado su intención de mostrar diferentes facetas mediante nuevas canciones y otros formatos de contenido. El joven considera este lanzamiento un nuevo comienzo más que un proyecto aislado.

