Francia y Arabia Saudí han dado un nuevo paso en su alianza económica con un proyecto de ocio de dimensiones excepcionales: hasta tres parques temáticos cerca de París, hoteles y otras instalaciones con una inversión estimada en 6.000 millones de euros. El complejo, promovido por la saudí Qiddiya Investment Company, se instalará en Cergy-Pontoise y podría generar alrededor de 22.000 empleos.
Tres parques temáticos cerca de París dentro de un complejo multimillonario
Francia quiere reforzar su posición como uno de los grandes destinos europeos de entretenimiento y turismo con un proyecto que ha sido presentado como uno de los mayores desarrollos de ocio anunciados en el país durante las últimas décadas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, abordaron el proyecto durante la visita oficial del dirigente saudí a Francia celebrada los días 23 y 24 de agosto.
La declaración conjunta franco-saudí sitúa la inversión en Cergy-Pontoise, en la región de Île-de-France, donde Qiddiya Investment Company pretende desarrollar un gran destino de uso mixto que combine entretenimiento, ocio, hoteles, cultura y deporte.
El documento oficial habla de hasta tres grandes instalaciones de entretenimiento, además de hoteles y actividades complementarias, con una inversión aproximada de 6.000 millones de euros a lo largo de todo el ciclo de desarrollo. La Presidencia francesa resumió posteriormente la iniciativa como un proyecto de tres futuros parques temáticos y unos 22.000 puestos de trabajo.
Aunque habitualmente se está presentando como un proyecto en París, el emplazamiento se encuentra realmente a las afueras de la capital francesa, en el área de Cergy-Pontoise, aproximadamente a 30 kilómetros al noroeste de París.

Recreación editorial del proyecto contempla hasta tres grandes áreas de entretenimiento, hoteles y otras instalaciones de ocio en Cergy-Pontoise.
Dragon Ball, una de las grandes apuestas del proyecto
Uno de los aspectos que ha convertido el anuncio en una noticia internacional es la presencia de Dragon Ball dentro de los planes.
Reuters informó de que uno de los desarrollos estará inspirado en el universo de Dragon Ball Z, la conocida franquicia japonesa creada a partir del manga de Akira Toriyama. La agencia señala además que el proyecto surgió después de que Macron y Bin Salmán descubrieran su interés compartido por la franquicia durante encuentros anteriores.
La documentación oficial franco-saudí es, sin embargo, más prudente: no identifica públicamente las temáticas concretas de las tres grandes instalaciones y describe el conjunto como una nueva “destinación integrada” de ocio, cultura, deporte y hostelería.
EFE también señala que uno de los parques podría estar centrado en el manga y tener a Dragon Ball como protagonista, mientras que el contenido de los otros desarrollos todavía no ha sido detallado.
Por tanto, el anuncio establece ya la dimensión económica y territorial del proyecto, pero todavía quedan por conocerse numerosos aspectos sobre las atracciones, diseños, operadores y características definitivas de cada parque.
Qiddiya lleva su estrategia de entretenimiento saudí a Francia
Detrás de la operación aparece Qiddiya Investment Company, uno de los grandes actores de la expansión saudí en la industria internacional del entretenimiento.
Según Reuters, el grupo saudí financiará el proyecto francés dentro de la estrategia de Arabia Saudí para diversificar su economía más allá del petróleo y aumentar su presencia internacional en industrias como el turismo, el deporte y el ocio.
La operación adquiere así una importancia que va más allá de la construcción de nuevos parques de atracciones. Representa también una inversión saudí de gran escala en territorio europeo y una nueva fase de la cooperación económica entre París y Riad.
Para Francia, la llegada de 6.000 millones supone además un argumento para reforzar su estrategia de captación de grandes inversiones extranjeras.
EFE sitúa el proyecto en Courdimanche, dentro de Cergy-Pontoise, en terrenos donde antiguamente se encontraba Mirapolis, un parque de atracciones que abrió en 1987 y cerró pocos años después.
La elección permite imaginar una transformación profunda del área si finalmente se ejecuta todo el desarrollo previsto: parques, hoteles y actividades de ocio capaces de generar un nuevo polo turístico en el entorno metropolitano parisino.
Un impacto estimado de 22.000 empleos
El empleo constituye otro de los argumentos centrales utilizados por Francia para defender el proyecto.
El Elíseo calcula que podrían crearse aproximadamente 22.000 puestos de trabajo, una cifra que sitúa la iniciativa entre las mayores inversiones recientes vinculadas al ocio anunciadas en Francia.
Macron ha llegado a presentar su escala como algo que Francia no había visto desde la llegada de Disneyland Paris, una comparación destinada a transmitir el impacto económico y turístico que París espera obtener.
El proyecto podría generar actividad no únicamente durante su futura explotación. Una inversión de estas dimensiones implicaría también construcción, infraestructuras, transporte, ingeniería, hostelería, restauración y numerosos servicios asociados.
Sin embargo, todavía no existe una fecha oficial de apertura.
Reuters señala que la construcción requerirá varios años y que numerosos detalles del desarrollo siguen pendientes de definir. EFE tampoco recoge por ahora una fecha concreta para el comienzo de las obras.
Macron y Bin Salmán amplían la alianza entre Francia y Arabia Saudí
Los parques forman parte de una agenda bilateral mucho más amplia.
Macron y Bin Salmán presidieron durante la visita la primera reunión del Consejo de Asociación Estratégica franco-saudí, creado para profundizar unas relaciones que ambos gobiernos consideran estratégicas.
Durante la visita se anunciaron más de 22 acuerdos y memorandos de entendimiento relacionados con ámbitos como defensa, sanidad, inteligencia artificial, tecnologías emergentes y entretenimiento.
Francia y Arabia Saudí también acordaron impulsar las inversiones cruzadas y crear un marco financiero específico para apoyar proyectos de compañías francesas dentro del reino.
Las relaciones económicas entre ambos países alcanzaron aproximadamente 11.800 millones de dólares de intercambio comercial durante 2025, según los datos recogidos por EFE a partir de la declaración bilateral.
La cooperación se extiende igualmente a sectores culturales y turísticos. París y Riad han acordado prolongar hasta 2035 su asociación sobre AlUla, uno de los principales proyectos saudíes relacionados con arqueología, patrimonio y turismo.

Recreación editorial de la inversión prevista para el complejo alcanza aproximadamente 6.000 millones de euros durante todo su ciclo de desarrollo.
El calendario será la siguiente gran incógnita
La dimensión del anuncio es considerable, pero el proyecto se encuentra todavía en una etapa en la que faltan decisiones fundamentales.
No se ha comunicado cuándo comenzarán las obras ni cuándo podrá recibir visitantes. Tampoco están definidos públicamente todos los conceptos de los tres parques ni la distribución definitiva de los 6.000 millones de euros.
Eso convierte el calendario de ejecución en el próximo elemento clave que habrá que vigilar.
Si el plan avanza en las dimensiones anunciadas, Cergy-Pontoise podría transformarse en uno de los mayores polos de ocio de Europa y reforzar todavía más el peso turístico de la región parisina.

