Claudia Sheinbaum durante una presentación sobre el presupuesto de México 2027 y las previsiones de crecimiento económico

México prevé crecer hasta un 2,5% en 2027 y reducir el déficit al 3,9%

El Gobierno de México ha presentado al Congreso su hoja de ruta económica para 2027 con una previsión de crecimiento de entre el 1,5% y el 2,5%, un déficit público equivalente al 3,9% del PIB y el objetivo de mantener el gasto social mientras continúa el proceso de consolidación de las cuentas públicas. El proyecto llega en un momento marcado por la incertidumbre comercial internacional y por una inflación que volvió a repuntar en agosto.

Qué son los presupuestos públicos y por qué son importantes

Los presupuestos públicos funcionan como la hoja de ruta económica de un Gobierno para cada ejercicio. En ellos se calcula cuánto dinero espera ingresar el Estado y cómo se distribuirán esos recursos entre áreas como sanidad, educación, infraestructuras, pensiones, seguridad o programas sociales. También permiten anticipar el nivel de déficit o deuda y establecer las prioridades económicas de la Administración. Su aprobación por el Parlamento es clave porque determina qué políticas podrán financiarse durante el año y obliga al Ejecutivo a justificar cómo pretende utilizar los fondos públicos.

México rebaja su previsión de crecimiento para 2027

El presupuesto de México para 2027 dibuja un escenario económico más prudente que el anticipado por el propio Gobierno hace apenas unos meses.

La Secretaría de Hacienda había estimado en abril que el producto interior bruto podría crecer entre un 1,9% y un 2,9% durante 2027. Sin embargo, el Paquete Económico entregado esta semana al Congreso rebaja ahora ese rango hasta situarlo entre el 1,5% y el 2,5%.

La revisión refleja un escenario internacional más exigente y la necesidad de mantener cierta cautela sobre la evolución de una economía estrechamente vinculada a Estados Unidos.

México continúa beneficiándose de su integración en las cadenas industriales norteamericanas y de una demanda interna que ha mostrado resistencia. Durante el segundo trimestre de 2026, el PIB mexicano aumentó un 1,5% respecto al trimestre anterior, el mayor avance trimestral desde finales de 2020, según la Secretaría de Hacienda.

El Ejecutivo confía en que consumo, empleo, manufacturas, construcción e inversión permitan mantener el crecimiento el próximo año, aunque las previsiones presentadas al Congreso reflejan una menor expansión que la calculada inicialmente.

Recreación editorial del presupuesto público de México para 2027 contempla recursos destinados a áreas como sanidad, educación, transporte e infraestructuras, partidas clave para la actividad económica y los servicios públicos.

El déficit deberá bajar al 3,9% del PIB

Uno de los principales objetivos del nuevo paquete económico es continuar reduciendo progresivamente el desequilibrio de las cuentas públicas.

Hacienda prevé que los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia del déficit mexicano, se sitúen en torno al 3,9% del PIB en 2027. Reuters confirmó esa previsión tras la presentación del proyecto presupuestario.

La estrategia forma parte del proceso de consolidación fiscal iniciado después del fuerte aumento del gasto registrado en ejercicios anteriores.

El Gobierno sostiene que esta reducción puede llevarse a cabo sin desmantelar sus principales programas sociales ni frenar la inversión pública estratégica.

La deuda pública se mantendría alrededor del 55% del PIB, un nivel que Hacienda considera sostenible en el medio plazo. En los documentos preparatorios publicados en abril, el Ejecutivo ya había situado ese porcentaje como referencia para 2027.

El equilibrio es especialmente importante para México porque mayores déficits pueden elevar las necesidades de financiación del Estado y el coste de los intereses en un contexto internacional en el que las principales economías vuelven a afrontar presiones inflacionistas.

Un presupuesto de 10,63 billones de pesos

El proyecto contempla aproximadamente 10,63 billones de pesos mexicanos de gasto público durante 2027, según la información difundida por fuentes gubernamentales tras la presentación del paquete.

La propuesta incorpora los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y diferentes modificaciones fiscales.

Una de las prioridades continuará siendo el gasto social.

El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, explicó ante el Congreso que alrededor del 2,6% del PIB se destinará a programas sociales, mientras que el sistema educativo público recibirá aproximadamente 1,3 billones de pesos.

El proyecto contempla también incrementos para educación y un aumento aproximado del 7% en los recursos destinados a infraestructura sanitaria.

El Ejecutivo pretende combinar así la reducción del déficit con la continuidad de las políticas sociales que han ocupado un lugar central en la estrategia económica de los últimos años.

nfografía con las principales cifras del Presupuesto de México 2027: crecimiento previsto de entre el 1,5% y el 2,5%, déficit del 3,9% del PIB y prioridades de gasto en programas sociales, educación y sanidad.

México prevé una inflación del 3% en 2027

Las previsiones macroeconómicas incorporadas al presupuesto sitúan la inflación mexicana en torno al 3% al cierre de 2027, precisamente el objetivo permanente establecido por el Banco de México.

El escenario parte, sin embargo, de un pequeño repunte de los precios registrado este verano.

La inflación anual pasó del 3,12% en julio al 3,26% en agosto de 2026, rompiendo varios meses de descensos. En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,20%.

Existe, no obstante, una señal favorable en la inflación subyacente, que excluye algunos de los productos cuyos precios presentan una mayor volatilidad. Este indicador descendió del 3,95% al 3,88% anual en agosto.

Ese comportamiento será fundamental para las futuras decisiones del Banco de México sobre los tipos de interés.

El presupuesto utiliza además como referencia un tipo de cambio de 18 pesos por dólar para finales de 2027.

La evolución del peso tendrá una importancia especial por el volumen de intercambios comerciales con Estados Unidos y por su incidencia sobre los precios de determinados productos importados.

El Congreso tiene ahora la última palabra

La presentación del Paquete Económico abre ahora un periodo de discusión parlamentaria.

El Congreso recibió formalmente la documentación el 8 de septiembre, dando comienzo al proceso que determinará la configuración definitiva de los ingresos y gastos públicos del próximo ejercicio.

El calendario legislativo fija el 20 de octubre como referencia para la aprobación de la Ley de Ingresos y establece el 15 de noviembre como fecha límite para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2027.

Durante las próximas semanas, por tanto, pueden producirse modificaciones en algunas partidas a medida que los grupos parlamentarios analicen la propuesta.

El debate tendrá además una fuerte dimensión política. El Gobierno deberá defender la posibilidad de continuar financiando sus prioridades sociales y de infraestructura mientras reduce simultáneamente el déficit y mantiene la deuda en niveles considerados manejables.

Recreación editorial de la Cámara de Diputados de México debate el Paquete Económico 2027, que incluye las previsiones de ingresos, gasto público y déficit para el próximo ejercicio.

La economía mexicana afronta un 2027 decisivo

El nuevo escenario presupuestario muestra una economía que mantiene capacidad de crecimiento, pero que debe hacer frente a riesgos externos importantes.

La enorme dependencia comercial de Estados Unidos, las tensiones sobre las cadenas internacionales de suministro, el coste de la energía y las decisiones de los bancos centrales pueden alterar unas previsiones que el propio Gobierno ya ha revisado a la baja respecto a abril.

Al mismo tiempo, México llega a esta etapa después de un segundo trimestre de 2026 especialmente dinámico. Hacienda destacó que el empleo aumentó en 353.000 personas respecto al año anterior y que la tasa de desempleo se mantuvo cercana a mínimos históricos, alrededor del 2,7%.

La cuestión será determinar si ese impulso puede trasladarse a 2027.