Erupción Anak Krakatau en Indonesia con una gran nube de ceniza volcánica

El Anak Krakatau entra en erupción y afecta a 301 vuelos en Indonesia

La erupción del Anak Krakatau ha provocado una importante alteración del transporte aéreo en Indonesia después de que una enorme nube de ceniza alcanzara hasta 50.000 pies, unos 15 kilómetros de altura. Cientos de vuelos se han visto afectados mientras las autoridades mantienen una vigilancia permanente sobre uno de los volcanes más conocidos y activos del país.

La erupción del Anak Krakatau golpea al tráfico aéreo

La actividad eruptiva comenzó a intensificarse durante la noche del viernes 4 de septiembre en el estrecho de Sonda, situado entre las islas de Java y Sumatra. Desde entonces, las emisiones de material volcánico y ceniza han obligado a Indonesia a adoptar medidas de emergencia para garantizar la seguridad de la aviación.

Reuters informó este domingo de que cinco aeropuertos habían suspendido operaciones como consecuencia de la erupción. Solo en el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta de Yakarta, principal puerta aérea del país, la interrupción alcanzó a 301 vuelos, incluidos 58 internacionales, según los datos facilitados por el operador aeroportuario Angkasa Pura.

El impacto se ha dejado sentir tanto en conexiones nacionales como internacionales. La ceniza volcánica obligó a modificar, retrasar o cancelar rutas mientras cientos de pasajeros permanecían a la espera de nuevas instrucciones en las terminales.

Associated Press, en una actualización anterior de la jornada, contabilizaba 209 movimientos aéreos y alrededor de 22.800 pasajeros afectados en Soekarno-Hatta, lo que refleja la rapidez con la que la situación fue evolucionando conforme avanzaba el domingo. Entre los destinos internacionales afectados figuraban Singapur, Hong Kong, Sídney, Ámsterdam, Seúl, Doha y Kuala Lumpur.

Recreación editorial de la nube de ceniza del Anak Krakatau provocó importantes alteraciones en el aeropuerto internacional de Yakarta.

Una nube de ceniza alcanza los 15 kilómetros

Uno de los principales problemas de la erupción del Anak Krakatau es la extraordinaria extensión vertical y geográfica de la nube volcánica.

La agencia meteorológica indonesia BMKG identificó mediante imágenes de satélite dos grandes concentraciones de ceniza. Una de ellas alcanzó aproximadamente los 20.000 pies, unos 6.000 metros, y se desplazó sobre zonas de Yakarta, Banten, Java Occidental y aguas próximas. La segunda llegó hasta los 50.000 pies, más de 15.000 metros de altitud, extendiéndose hacia Banten, Lampung, Bengkulu, el sur del estrecho de Sonda y zonas del océano Índico.

La presencia de ceniza a esas alturas representa un riesgo especialmente serio para la navegación aérea. Las partículas volcánicas pueden reducir la visibilidad y resultar peligrosas para los motores y otros componentes de los aviones.

BMKG aseguró haber intensificado su vigilancia las 24 horas y señaló que había emitido 50 avisos SIGMET relacionados con las condiciones peligrosas para la aviación desde el comienzo de este episodio eruptivo.

Recreación editorial de las autoridades han recomendado mascarillas, protección ocular y reducir la actividad exterior en las zonas afectadas por la ceniza.

Cuatro aeropuertos confirmaron cierres temporales

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia, BNPB, confirmó inicialmente el cierre temporal de cuatro infraestructuras: Soekarno-Hatta, Halim Perdanakusuma, Radin Inten II y Budiarto Curug. Las restricciones se fueron modificando a medida que evolucionaban la dirección del viento y la dispersión de la ceniza.

Posteriormente, Reuters elevó a cinco el número de aeropuertos que habían suspendido operaciones durante la crisis.

Las autoridades han advertido de que los horarios pueden seguir cambiando en función de las condiciones atmosféricas. La recuperación de la normalidad tampoco es necesariamente inmediata una vez reabierto el espacio aéreo: las cancelaciones producen efectos en cadena sobre la posición de los aviones, las tripulaciones, las conexiones y la capacidad de las terminales.

La ceniza llega a poblaciones de Banten y Lampung

Los efectos del volcán no se limitan a los aeropuertos.

BNPB confirmó presencia de ceniza en siete distritos de la provincia de Banten, entre ellos Anyer y Cinangka, y mantiene bajo vigilancia diferentes áreas de Lampung. Algunas poblaciones han recibido mascarillas y las autoridades recomiendan proteger también los ojos, reducir las actividades al aire libre y cubrir el agua y los alimentos para evitar su contaminación.

Reuters informó además de la suspensión de algunas actividades escolares después de registrarse irritación ocular entre residentes y alumnos, mientras que varios pescadores decidieron no salir al mar.

El transporte marítimo a través del estrecho de Sonda, sin embargo, continuaba funcionando con relativa normalidad. Las embarcaciones han recibido instrucciones de mantener una distancia mínima de tres kilómetros respecto al cráter activo.

El Anak Krakatau permanece en nivel III de alerta

Indonesia mantiene al Anak Krakatau en nivel III o “Siaga”, el segundo más elevado dentro de una escala de cuatro niveles. El nivel de alerta fue elevado el pasado 2 de julio después de un aumento de su actividad y continúa vigente.

Las autoridades no han comunicado víctimas mortales ni daños estructurales significativos derivados del episodio actual. Tampoco se ha ordenado por ahora una evacuación general de las localidades próximas.

La propia geografía proporciona cierto margen de seguridad. Según AP, el asentamiento permanente más cercano se encuentra a más de 16 kilómetros del volcán, mientras que el área de exclusión establecida alrededor del cráter es de tres kilómetros.

¿Existe riesgo de tsunami?

Es una de las principales preguntas cada vez que aumenta la actividad del Anak Krakatau debido al antecedente de 2018, cuando el colapso de parte de la estructura volcánica generó un tsunami que provocó más de 400 muertes en las costas de Java y Sumatra.

Por ahora, las autoridades indonesias consideran que no existe un riesgo inminente de tsunami asociado a la erupción actual.

BMKG informó de que sus sensores situados alrededor del estrecho de Sonda no habían registrado anomalías significativas del nivel del mar y situó en un nivel bajo la probabilidad de tsunami durante sus últimas observaciones.

BNPB añade que la estructura actual del Anak Krakatau es considerablemente menor que antes del colapso de 2018 y que las condiciones observadas en este momento no apuntan a un derrumbe a gran escala capaz de generar un tsunami.

Indonesia intenta reducir el impacto de la ceniza

Además de mantener la vigilancia aérea y volcánica, el Gobierno indonesio prepara medidas para acelerar la retirada de ceniza acumulada.

Reuters informó de que BNPB planteaba realizar operaciones de modificación meteorológica, entre ellas técnicas destinadas a favorecer precipitaciones capaces de limpiar parte de la ceniza suspendida y depositada sobre las zonas afectadas.

Indonesia está situada en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. El país cuenta con decenas de volcanes activos y dispone de una extensa red de vigilancia para responder a este tipo de episodios.

El Anak Krakatau tiene además un extraordinario peso histórico. Su nombre significa literalmente “hijo de Krakatau” y surgió décadas después de la devastadora erupción del Krakatoa original en 1883, una catástrofe que desencadenó enormes tsunamis y causó más de 36.000 muertes.