EEUU hunde barcos ante la ofensiva de Ecuador durante una operación antidroga contra Los Choneros en el Pacífico

EEUU intensifica su ofensiva en el Pacífico y hunde al menos 6 barcos vinculados a Ecuador en operaciones contra Los Choneros

Estados Unidos ha ampliado sus operaciones marítimas contra las redes del narcotráfico en el Pacífico oriental con una sucesión de abordajes y hundimientos de embarcaciones relacionadas con Ecuador. Washington y Quito sostienen que los barcos servían como plataformas logísticas para Los Choneros, mientras familiares de algunos tripulantes cuestionan esa versión y denuncian que eran pescadores.

Estados Unidos y Ecuador han elevado un nuevo escalón su cooperación contra las organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína en el Pacífico oriental. Durante los últimos días, fuerzas estadounidenses han interceptado, registrado y posteriormente hundido varias embarcaciones que Washington asegura que formaban parte de la infraestructura marítima utilizada por Los Choneros, una de las principales organizaciones criminales ecuatorianas.

La ofensiva no se ha limitado a un solo episodio. El Comando Sur de Estados Unidos, SOUTHCOM, anunció operaciones los días 28 de agosto, 2 de septiembre, 3 de septiembre y 5 de septiembre, todas ellas dirigidas contra embarcaciones que, según la versión oficial estadounidense, actuaban como estaciones flotantes de abastecimiento para lanchas rápidas empleadas en el transporte de drogas hacia el norte del continente.

Recreación editorial del sistema de abastecimiento marítimo que, según Estados Unidos, permite ampliar el recorrido de las lanchas utilizadas para transportar droga.

La última operación conocida fue comunicada el 5 de septiembre. SOUTHCOM afirmó haber interceptado una instalación flotante compuesta por varias embarcaciones en el Pacífico oriental. Los ocupantes de la nave principal fueron entregados posteriormente a las autoridades ecuatorianas antes de que las fuerzas estadounidenses hundieran tanto el barco principal como las embarcaciones auxiliares.

Ecuador defiende la cooperación con Estados Unidos ante su ofensiva

El Gobierno ecuatoriano ha respaldado públicamente las operaciones.

El ministro del Interior, John Reimberg, explicó que los movimientos formaban parte de investigaciones desarrolladas conjuntamente con Estados Unidos para desarticular la logística marítima del narcotráfico. Según su versión, determinadas embarcaciones aparentemente relacionadas con actividades pesqueras eran utilizadas como puntos de abastecimiento de combustible en alta mar.

El mecanismo resulta especialmente útil para las organizaciones criminales porque permite que pequeñas lanchas rápidas recorran distancias mucho mayores sin regresar a tierra. Una embarcación de mayor tamaño puede permanecer en el océano transportando combustible y suministros mientras las denominadas go-fast continúan hacia Centroamérica y México.

Reuters informó el 4 de septiembre de que Estados Unidos había interceptado y hundido durante esa semana tres embarcaciones ecuatorianas, mientras el Gobierno de Quito defendía que la actuación era consecuencia de investigaciones conjuntas.

La Marina de Ecuador confirmó además el regreso a Manta de 28 tripulantes procedentes de dos barcos, nueve de la embarcación Conquista II y 19 de la OM2. Otros ocho miembros de la tripulación de la Conquista II se encontraban entonces regresando a puerto en otro barco.

Recreación editorial del regreso al puerto ecuatoriano de Manta de tripulantes procedentes de embarcaciones interceptadas en el Pacífico.

EEUU señala directamente a Los Choneros

Washington sostiene que detrás de esa infraestructura marítima se encuentra Los Choneros, organización que durante años ha ocupado una posición central dentro del crimen organizado ecuatoriano.

El Departamento del Tesoro estadounidense ya había reforzado en agosto la presión sobre las redes marítimas relacionadas con grupos criminales de Ecuador. El organismo sancionó a 15 objetivos radicados en el país e identificó diez embarcaciones que, según sus investigaciones, participaban de manera encubierta en el transporte de miles de kilos de cocaína desde Sudamérica hacia México.

Las autoridades estadounidenses describieron un sistema en el que empresas y barcos aparentemente vinculados al sector pesquero funcionarían como cobertura para operaciones de narcotráfico.

Según el Tesoro, determinadas embarcaciones próximas a la costa ecuatoriana suministraban combustible a lanchas cargadas de cocaína que después continuaban su recorrido por el Pacífico oriental. Algunos operadores investigados habrían coordinado envíos de varias toneladas hacia Centroamérica y México.

Estados Unidos considera a Los Choneros una organización vinculada históricamente a importantes carteles mexicanos y la incluyó, junto con Los Lobos, entre las organizaciones terroristas extranjeras designadas por Washington en septiembre de 2025.

Las familias cuestionan la versión oficial

Pero las operaciones también han abierto una controversia que va más allá de la lucha contra el narcotráfico.

Familiares de algunos tripulantes han asegurado que los hombres se encontraban realizando tareas pesqueras y han cuestionado las acusaciones estadounidenses.

Una mujer identificada por Reuters como Rosalba, esposa de uno de los tripulantes, afirmó que la embarcación transportaba pescado y que no se habían encontrado drogas. También aseguró que el barco estaba en aguas ecuatorianas y no internacionales cuando se produjo la actuación.

Reuters señaló que no pudo verificar de manera independiente esas afirmaciones.

El Comando Sur estadounidense sostiene, por el contrario, que las intervenciones se realizaron en aguas internacionales y que su inteligencia había determinado que las embarcaciones participaban en la infraestructura de Los Choneros. En los comunicados correspondientes a los días 2 y 3 de septiembre, Washington indicó que los barcos fueron abordados, registrados y desalojados antes de ser hundidos.

La diferencia entre ambas versiones añade una dimensión delicada al caso: determinar dónde termina una actividad pesquera legítima y dónde comienza la infraestructura marítima controlada o utilizada por organizaciones criminales.

Una estrategia antidroga cada vez más militarizada

La actuación frente a Ecuador se produce dentro de una campaña estadounidense mucho más amplia contra el tráfico marítimo de drogas.

EFE cifró en más de 220 los muertos durante el primer año de ataques estadounidenses contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico latinoamericano, una estrategia iniciada en septiembre de 2025 y que ha supuesto una creciente utilización de capacidades militares en operaciones contra el narcotráfico.

El caso ecuatoriano presenta, sin embargo, una diferencia importante respecto a otras intervenciones: las autoridades de Quito afirman que existe cooperación directa entre ambos países.

Washington también ha tratado de consolidar esa relación mediante la llamada Americas Counter Cartel Coalition, mientras Ecuador busca contener el poder de organizaciones que han convertido sus puertos y su extensa fachada del Pacífico en una pieza estratégica de las rutas internacionales de cocaína.

El Departamento del Tesoro sostiene que Los Choneros mantiene vínculos con redes mexicanas y participa en corredores que conectan Sudamérica con México y posteriormente con Estados Unidos.

La geografía explica parte de esa importancia. Ecuador se encuentra entre Colombia y Perú, dos de los principales territorios productores de cocaína del mundo, y posee puertos comerciales y una extensa costa sobre el Pacífico que durante los últimos años han sido explotados por organizaciones criminales para sacar droga hacia mercados internacionales.

La visita de Marco Rubio añade presión política

La cuestión adquiere todavía más relevancia porque el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, tiene previsto visitar Ecuador dentro de una gira por Colombia, Ecuador y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre.

Washington ha adelantado que la cooperación contra el narcotráfico será precisamente uno de los asuntos principales del viaje. Rubio se reunirá con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, dentro de una agenda en la que también figuran las relaciones comerciales y la seguridad regional.

El momento convierte las operaciones marítimas en algo más que una sucesión de intervenciones antidroga. La estrategia de Estados Unidos frente a las organizaciones criminales latinoamericanas está aumentando su componente militar al mismo tiempo que Washington busca que determinados gobiernos de la región participen directamente en sus mecanismos de cooperación.

Para Ecuador, esa asociación ofrece mayores recursos de inteligencia y capacidad operativa. Al mismo tiempo, los interrogantes planteados por familiares de los tripulantes y organizaciones críticas con el uso de fuerza militar mantienen abierto el debate sobre los límites de este tipo de intervenciones.