La gaditana Judeline se ha convertido en la primera mujer española en alcanzar el número uno mundial de Spotify, gracias a BbY WOW, su colaboración con Karol G y Rusowsky. El logro confirma la rápida expansión internacional de una artista que en apenas unos años ha pasado de la escena alternativa española a competir en las principales listas globales.
Judeline, número uno en Spotify: un récord para la música española
La carrera internacional de Judeline acaba de cruzar una nueva frontera. La cantante gaditana ha alcanzado el primer puesto mundial de Spotify con BbY WOW, canción en la que participa junto a la colombiana Karol G y el también español Rusowsky. Con este resultado, se convierte en la primera mujer española que llega a lo más alto de la clasificación global de la plataforma.
El dato adquiere especial relevancia porque hasta ahora solo un reducido grupo de artistas españoles había conseguido situarse en la cima mundial de Spotify. Según El País, Quevedo e Íñigo Quintero habían alcanzado anteriormente esa posición, pero ninguna intérprete española lo había logrado. Judeline entra así en una lista especialmente corta y lo hace con solo 23 años.
El éxito no llega con una canción concebida como un proyecto exclusivamente propio. BbY WOW forma parte de No me arrepiento de sentir tanto, el sexto álbum de estudio de Karol G, publicado en agosto y compuesto por 14 canciones. En ese trabajo, la estrella colombiana incorporó colaboradores de perfiles muy diferentes, entre ellos Bruno Mars, Drake, Judeline y Rusowsky.
La combinación ha terminado convirtiéndose en uno de los principales éxitos del disco. BbY WOW mezcla una base próxima al reguetón suave con las distorsiones y texturas electrónicas asociadas al universo de Judeline y Rusowsky, dos de los nombres que han impulsado una nueva generación de pop alternativo español. EFE ya señalaba esa particular mezcla sonora cuando se publicó el álbum de Karol G.
BbY WOW conecta a Karol G con la nueva generación española
La participación de Judeline en el proyecto va más allá de aparecer como artista invitada. El País destaca que la gaditana también intervino en la composición de varios temas del álbum de Karol G, entre ellos Te Llevas To, Final Feliz, Matadora y la propia BbY WOW.
Ese papel ayuda a explicar por qué la colaboración resulta especialmente significativa para su trayectoria. No se trata únicamente de que una cantante española aparezca junto a una de las mayores estrellas de la música latina, sino de una incorporación creativa a uno de los lanzamientos internacionales más importantes de este verano.
El tema había superado ya los 51 millones de reproducciones cuando alcanzó el primer puesto mundial y también había entrado en el Billboard Hot 100, de acuerdo con los datos recogidos por El País.
Para Karol G, el éxito amplía la dimensión global de un álbum en el que decidió rodearse de nombres procedentes de escenas y estilos muy diferentes. Para Judeline y Rusowsky, en cambio, supone una exposición internacional difícil de conseguir desde el circuito alternativo en el que ambos construyeron inicialmente sus carreras.
RTVE ha incluido BbY WOW de manera recurrente entre las novedades musicales de finales de agosto y comienzos de septiembre, reflejando la rápida penetración de la canción en la programación musical española.

Recreación editorial de BbY WOW reúne a Karol G con los españoles Judeline y Rusowsky y combina música urbana con texturas electrónicas y alternativas.
De Los Caños de Meca a los grandes escenarios internacionales
El récord no aparece de manera aislada. La evolución de Judeline durante los últimos años permite observar cómo una propuesta inicialmente minoritaria ha ganado cada vez mayor espacio dentro y fuera de España.
Su nombre real es Lara Fernández, nació en 2003 y creció vinculada a Los Caños de Meca, en Cádiz. Comenzó a ganar notoriedad con el EP De la luz, publicado en 2022, antes de desarrollar un sonido propio en el que conviven elementos electrónicos, flamencos y referencias musicales procedentes de diferentes culturas.
El punto de inflexión llegó con Bodhiria, su primer álbum de larga duración. Publicado en 2024, el disco construyó un universo conceptual alrededor del personaje de Angel-a y mezcló sonidos tan diferentes como flamenco, joropo venezolano, electrónica o percusión inspirada en la Semana Santa.
Ese trabajo recibió además reconocimiento institucional. Radio Nacional concedió a Judeline el Premio El Ojo Crítico de Música Moderna de 2024 destacando tanto el impacto internacional conseguido con un solo álbum como su combinación de pop de vanguardia y referencias a la música tradicional andaluza.
A partir de ahí, su crecimiento se aceleró. En 2025 se convirtió en la única artista española presente en Coachella, uno de los festivales musicales con mayor repercusión internacional. También desarrolló conciertos y giras fuera de España, con actuaciones en Estados Unidos y Latinoamérica.
Ya en febrero de 2026, su concierto número 100 reunió a unas 4.600 personas en el Sant Jordi Club de Barcelona, otra señal de que su proyecto había dejado de funcionar únicamente como fenómeno emergente.

Recreación editorial de la carrera internacional de Judeline había comenzado a acelerarse antes de BbY WOW, con actuaciones fuera de España y su participación en Coachella.
Un escaparate internacional para una nueva ola de artistas españoles
El número uno mundial de BbY WOW puede tener consecuencias que trasciendan a la propia Judeline. La música española atraviesa desde hace años una fase de mayor internacionalización en la que artistas procedentes de escenas muy distintas han encontrado audiencias fuera del mercado nacional.
El caso de Judeline aporta además un elemento diferente. Su crecimiento no se basa exclusivamente en los géneros urbanos que han impulsado buena parte de la expansión de la música española en Latinoamérica. Su propuesta combina pop, electrónica, elementos flamencos y estructuras más experimentales, una mezcla que ha terminado encontrando espacio dentro de un lanzamiento destinado a una audiencia mundial.
Karol G funciona en este proceso como un enorme amplificador. La colombiana ha incorporado a dos artistas españoles procedentes de una escena creativa mucho más pequeña y el resultado ha terminado encabezando una de las listas musicales de mayor visibilidad internacional.
Para Judeline, el desafío comienza ahora: convertir la repercusión de BbY WOW en una audiencia que también se acerque a su catálogo propio.
El reto después del número uno
Los éxitos obtenidos mediante una gran colaboración pueden impulsar una carrera, pero también plantean el reto de conseguir que esa exposición permanezca cuando desaparece el efecto inicial de la canción.
Judeline llega a ese momento con una ventaja importante: ya tenía una identidad artística definida antes de BbY WOW. Bodhiria, su expansión internacional, sus conciertos y su presencia en festivales como Coachella habían construido una trayectoria independiente de Karol G.
La diferencia es la escala.
El número uno mundial coloca ahora su nombre ante una audiencia mucho mayor y puede acelerar una internacionalización que ya estaba en marcha.

