La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha reconocido que mantuvo varios encuentros con Leire Díez, exmilitante socialista investigada en la Audiencia Nacional, aunque asegura que puso fin a cualquier relación cuando esta le pidió que intercediera en favor de un comandante relacionado con el caso Koldo.
El Gobierno cambia de versión sobre los encuentros
La polémica ha aumentado después de que el Gobierno reconociera por primera vez que Mercedes González mantuvo reuniones con Leire Díez fuera de dependencias oficiales de la Guardia Civil. Hasta ahora, Interior había rechazado la existencia de estos encuentros.
La admisión se produjo tras la publicación de informes de la Unidad Central Operativa (UCO) que sitúan a ambas mujeres en al menos tres reuniones y diversos contactos telefónicos durante los últimos meses.
Según fuentes gubernamentales, los encuentros tendrían un carácter personal derivado de la relación previa que ambas mantenían desde la etapa de González como delegada del Gobierno en Madrid.

Infografía que resume las principales claves de la polémica surgida tras las reuniones entre Leire Díez y la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, un caso que mantiene abiertas investigaciones policiales y un intenso debate político.
Mercedes González explica por qué rompió el contacto
La directora de la Guardia Civil ha defendido públicamente que nunca participó en ninguna maniobra contra la UCO ni intentó interferir en investigaciones judiciales.
González sostiene que la ruptura definitiva con Leire Díez se produjo durante una reunión celebrada en abril de 2025, cuando esta le solicitó que facilitara la reincorporación del comandante Rubén Villalba, uno de los investigados en el caso Koldo. La directora asegura que rechazó la petición de inmediato por encontrarse el asunto judicializado.
Según su versión, esa fue la última vez que mantuvo contacto con Díez.
Qué dice la UCO
Los informes incorporados al sumario judicial describen una relación más amplia entre ambas.
La UCO sostiene que existieron al menos tres reuniones y diversas comunicaciones. Los investigadores consideran que Leire Díez intentó trasladar a Mercedes González información y teorías relacionadas con una supuesta actuación irregular de determinados agentes de la Unidad Central Operativa.
Parte de la investigación analiza además varias actuaciones administrativas internas abiertas dentro de la Guardia Civil y la posible influencia ejercida por Díez sobre determinados procedimientos.
No obstante, Mercedes González niega haber actuado nunca siguiendo instrucciones de la exmilitante socialista.

Recreación editorial de especialistas analizando documentación y comunicaciones en el marco de una investigación de relevancia política y judicial.
La oposición exige explicaciones
El Partido Popular ha reclamado explicaciones políticas y ha solicitado la dimisión de la directora de la Guardia Civil.
Desde el Gobierno, tanto el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como el presidente Pedro Sánchez mantienen su respaldo a Mercedes González y defienden su actuación.
El Ejecutivo insiste en que no existe ninguna prueba de interferencia en investigaciones judiciales y subraya que la independencia de la UCO no se ha visto comprometida.
Un caso que sigue creciendo
La controversia se produce mientras la Audiencia Nacional continúa investigando las actividades atribuidas a Leire Díez.
La UCO ha solicitado nuevas diligencias relacionadas con movimientos económicos, comunicaciones y documentación vinculada al denominado caso Leire. Además, la investigación sigue analizando posibles conexiones con otros procedimientos judiciales abiertos durante los últimos años.
El levantamiento parcial del secreto de sumario ha provocado nuevas revelaciones prácticamente a diario, aumentando la presión política sobre el Gobierno y sobre distintos responsables institucionales.
5 claves para entender la polémica
La primera es que la directora de la Guardia Civil ya admite reuniones con Leire Díez.
La segunda es que el Gobierno también ha reconocido esos encuentros después de negarlos inicialmente.
La tercera es que Mercedes González asegura haber roto la relación cuando se le pidió favorecer a un investigado del caso Koldo.
La cuarta es que la UCO mantiene que existieron varios contactos y reuniones documentadas.
La quinta es que la investigación judicial continúa abierta y puede aportar nuevas revelaciones en las próximas semanas.
El impacto político de las revelaciones
La polémica ha trascendido el ámbito judicial para convertirse en un problema político de primer nivel para el Gobierno. La oposición considera que las reuniones entre Leire Díez y la directora de la Guardia Civil plantean interrogantes sobre la relación entre responsables institucionales y personas vinculadas a investigaciones sensibles. Por ello, varios partidos han solicitado comparecencias parlamentarias y explicaciones adicionales sobre el alcance real de los contactos mantenidos durante los últimos meses.
El caso también ha reavivado el debate sobre la independencia de los cuerpos encargados de las investigaciones policiales y judiciales. Mientras el Ejecutivo insiste en que no existió ninguna interferencia en el trabajo de la UCO ni en los procedimientos abiertos por la Audiencia Nacional, la sucesión de nuevas informaciones mantiene la presión mediática y política. A medida que se conozcan nuevos datos del sumario, la controversia podría seguir teniendo repercusiones tanto en el plano institucional como en el debate político nacional.

