Petróleo supera los 100 dólares mientras petroleros atraviesan el estrecho de Ormuz

El petróleo vuelve a superar los 100 dólares: un shock que amenaza con reavivar la inflación

El barril de Brent se mantiene este jueves por encima de los 100 dólares, impulsado por una nueva escalada militar que amenaza el tráfico energético del golfo Pérsico. El encarecimiento del crudo llega en un momento especialmente delicado para Europa: la inflación de la eurozona ha vuelto al 3,3% y el Banco Central Europeo celebra este 10 de septiembre una reunión en la que los mercados esperan una nueva subida de los tipos de interés.

Qué es el petróleo Brent

El Brent es uno de los principales tipos de petróleo utilizados como referencia para fijar el precio del crudo en los mercados internacionales, especialmente en Europa. Su nombre procede de los yacimientos del mar del Norte y sirve como indicador para valorar millones de barriles que se comercializan cada día en todo el mundo. Cuando se habla de que “sube el precio del petróleo”, muchas veces se hace referencia precisamente a la cotización del Brent, cuyo valor influye posteriormente en el coste de los carburantes, el transporte y numerosos productos derivados del petróleo.

El petróleo supera los 100 dólares tras una nueva escalada

El mercado energético internacional ha comenzado este jueves con el petróleo por encima de los 100 dólares por barril, consolidando una subida que vuelve a situar el coste de la energía entre las principales amenazas para la economía mundial.

El Brent, referencia internacional, cotizaba alrededor de 101,10 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense rondaba los 96,24 dólares. El Brent ha acumulado una subida cercana al 30% desde comienzos de agosto, según Reuters.

La causa inmediata es el agravamiento de las hostilidades en el golfo Pérsico. Irán aseguró haber atacado diez embarcaciones después de que Estados Unidos hundiera cinco petroleros iraníes, en el mayor intercambio de ataques contra el transporte marítimo desde que comenzó el actual conflicto.

La preocupación de los inversores no se limita a los barcos afectados. El principal riesgo está en que una escalada prolongada reduzca todavía más las exportaciones de petróleo procedentes de una de las regiones energéticas más importantes del planeta.

Infografía de Actualidad Virtual sobre las claves que explican la subida del petróleo Brent por encima de los 100 dólares y su impacto en el estrecho de Ormuz, la inflación, los carburantes y la economía europea.

El estrecho de Ormuz vuelve a ser el punto crítico

Buena parte de la presión sobre los precios se explica por lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz, la estrecha vía marítima que comunica el golfo Pérsico con el mar Arábigo.

Antes de la actual crisis, por esta ruta circularon durante 2025 aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, equivalentes a cerca del 25% de todo el comercio marítimo mundial de petróleo, según la Agencia Internacional de la Energía.

El problema es que las alternativas son limitadas. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos cuentan con algunas infraestructuras que permiten desviar parte de sus exportaciones, pero productores como Irak, Kuwait, Catar, Baréin e Irán dependen en gran medida de Ormuz.

La interrupción ya está teniendo consecuencias medibles. Un análisis de Reuters señala que, pese al aumento de los cruces realizados por petroleros que apagan temporalmente sus sistemas de localización, aproximadamente un tercio del petróleo que normalmente exportaba el golfo continúa fuera del mercado.

La situación convierte cualquier ataque contra un buque, terminal o infraestructura energética en un acontecimiento capaz de provocar movimientos inmediatos en los precios.

Menos petróleo y unas reservas mundiales bajo presión

El segundo problema es que el mercado dispone de menos margen para absorber una interrupción prolongada.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos calcula que los inventarios mundiales de petróleo han disminuido en torno a 400 millones de barriles durante 2026 y prevé que continúen bajando hasta final de año.

El organismo estadounidense prevé actualmente que el Brent alcance una media próxima a los 90 dólares durante la segunda mitad de 2026, antes de bajar hacia una media de 74 dólares en 2027 si la producción de Oriente Próximo logra recuperarse y los inventarios comienzan a reconstruirse.

Pero ese escenario depende precisamente de que mejore la circulación por Ormuz.

La EIA considera que las restricciones sobre el estrecho podrían continuar durante el cuarto trimestre y calcula que alrededor de 5,7 millones de barriles diarios de capacidad de producción podrían permanecer temporalmente paralizados durante ese periodo.

Un nuevo deterioro de la situación militar podría, por tanto, alterar esas previsiones.

Europa teme una segunda oleada de inflación energética

El encarecimiento del petróleo llega además en un momento especialmente incómodo para Europa.

La inflación anual de la eurozona subió al 3,3% en agosto, frente al 2,9% registrado en julio. La energía fue precisamente el componente que más aumentó: sus precios avanzaron un 14,3% interanual, según la estimación preliminar publicada por Eurostat.

Un petróleo persistentemente por encima de los 100 dólares puede trasladarse progresivamente al transporte, la industria, la logística y numerosos productos de consumo.

El riesgo para los bancos centrales es que el impacto no quede limitado al carburante. Las empresas que pagan más por transportar mercancías o producir bienes pueden terminar trasladando parte de esos costes a los consumidores, prolongando una inflación que Europa todavía intenta controlar.

En España el efecto comienza a ser especialmente visible. Los precios de la gasolina y el gasóleo han aumentado más de un 25% desde el verano, en un contexto marcado tanto por el encarecimiento del crudo como por las tensiones en las refinerías y el mercado internacional de combustibles.

Recreación editorial del encarecimiento internacional del crudo vuelve a trasladar presión a los precios de los carburantes y a los costes de transporte.

El BCE decide este jueves con el petróleo como protagonista inesperado

La coincidencia con la reunión del Banco Central Europeo hace que la sesión de este jueves sea todavía más relevante.

El Consejo de Gobierno del BCE celebra en Berlín su reunión de política monetaria y tiene previsto publicar sus decisiones a las 14:15 horas, seguidas por la rueda de prensa a las 14:45.

Los mercados esperan una nueva subida de tipos, que sería la segunda de 2026. Antes de conocerse la decisión oficial, el escenario central contempla un aumento de 25 puntos básicos que llevaría la facilidad de depósito del 2,25% al 2,50%.

El nuevo repunte del petróleo refuerza el argumento de quienes dentro del BCE consideran que la inflación sigue representando un riesgo, aunque elevar el coste del dinero también supone endurecer las condiciones financieras para familias y empresas.

Recreación editorial del BCE decide este jueves su política monetaria mientras el nuevo shock energético aumenta la presión sobre la inflación europea.

Hipotecas, préstamos empresariales y financiación pública pueden encarecerse si los tipos permanecen elevados durante más tiempo.

El mercado se encuentra así ante una combinación particularmente difícil: petróleo caro, inflación por encima del objetivo y tipos de interés elevados, al mismo tiempo que persiste una fuerte incertidumbre geopolítica.