Panel de precios de carburantes en una gasolinera con el gasóleo a 1,679 euros por litro petróleo

El precio del petróleo baja con fuerza ante la expectativa de reapertura del estrecho de Ormuz

El barril de Brent ha caído por debajo de los 100 dólares después de que Estados Unidos apuntara a una posible reapertura del estrecho de Ormuz. Los mercados reaccionan con optimismo ante los avances diplomáticos entre Washington e Irán.

El precio del petróleo cae por Ormuz

El precio del petróleo ha registrado una fuerte bajada este lunes 25 de mayo de 2026 ante la expectativa de que el estrecho de Ormuz pueda reabrirse próximamente. El barril de Brent, referencia en Europa, ha pasado de los 104 dólares del viernes a situarse por debajo de los 98 dólares durante la mañana, según los datos aportados por distintos medios económicos.

La caída se produce en un contexto de optimismo por las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Washington ha trasladado que existe una propuesta sólida sobre la mesa para avanzar hacia la reapertura de una vía estratégica para el comercio energético mundial.

El estrecho de Ormuz es una ruta clave para el transporte de crudo y gas. Según las informaciones disponibles, antes del bloqueo pasaba por esta zona entre el 20% y una cuarta parte del petróleo y el gas mundial, lo que explica la sensibilidad de los mercados ante cualquier avance diplomático.

Brent por debajo de los 100 dólares

El precio del petróleo no había caído por debajo de la barrera de los 100 dólares durante todo el mes de mayo. La bajada de más de 6 dólares en una sola sesión refleja la importancia que los inversores conceden a la posibilidad de un acuerdo que permita aliviar las tensiones de suministro.

El Brent se situaba en torno a los 98 dólares, con un descenso superior al 5% respecto al cierre europeo del viernes. Por su parte, el West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, también caía con fuerza hasta situarse cerca de los 91 dólares por barril.

Pese a esta corrección, los precios siguen siendo elevados en comparación con los niveles previos al conflicto. A finales de febrero, el barril rondaba entre 70 y 72 dólares, por lo que el precio del petróleo continúa aproximadamente un 40% por encima de aquel nivel.

Las bolsas suben por el posible acuerdo

La expectativa de una reapertura del estrecho de Ormuz también ha impulsado a las bolsas internacionales. En Asia, el Nikkei japonés ha registrado una subida cercana al 3%, en un movimiento vinculado al alivio de los precios energéticos y al optimismo sobre una posible solución diplomática.

En Europa, los futuros apuntaban igualmente a una apertura positiva. El Dax alemán avanzaba alrededor de un 1%, mientras que el Ibex 35 español subía en torno al 1,6%. Los futuros de Wall Street también reflejaban avances, con subidas previstas para el Nasdaq y el S&P 500.

Captura de la evolución del IBEX 35 en la web oficial de la Bolsa de Madrid durante una jornada marcada por la subida de los mercados y la caída del precio del petróleo. Fuente: BME Exchange / Bolsa de Madrid.

Este movimiento muestra la relación directa entre el precio del petróleo, la estabilidad geopolítica y la evolución de los mercados. Una caída del crudo puede aliviar costes para empresas, consumidores y economías dependientes de la importación energética.

EEUU mantiene cautela sobre Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que las conversaciones con Irán progresan de forma adecuada hacia un posible acuerdo “de principios”. Sin embargo, también ha advertido de que no se firmará un pacto precipitado.

Según los datos aportados, el bloqueo estadounidense sobre el estrecho de Ormuz seguirá vigente hasta que el acuerdo esté alcanzado, certificado y firmado. Esta cautela mantiene el escenario abierto, pese al optimismo de los mercados.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha afirmado que la última propuesta enviada por Washington a Irán cuenta con apoyo en países del golfo Pérsico y a nivel internacional. Rubio ha señalado que podrían producirse novedades pronto, aunque también ha dejado abierta la posibilidad de que la respuesta se demore.

La energía sigue bajo presión

Aunque el precio del petróleo ha bajado con fuerza, el mercado energético sigue condicionado por los efectos de la guerra. Desde el inicio del conflicto, la oferta de crudo se ha reducido de forma notable y actualmente circula aproximadamente un 15% menos de petróleo en el mercado.

También se han reducido las reservas de algunos países, que han liberado barriles para compensar la falta de suministro. Esta situación limita el margen de reacción si las tensiones se prolongan o si la demanda aumenta durante los próximos meses.

El director de la Agencia Internacional de la Energía había advertido de que el mercado podía entrar en una “zona roja” si el conflicto no se resolvía pronto, especialmente ante el incremento de la demanda previsto para el verano.

Carburantes más caros que en febrero

El descenso del precio del petróleo no ha devuelto los carburantes a los niveles anteriores al conflicto. La gasolina se sitúa estos días en una media de 1,58 euros por litro, unos 9 céntimos más que en febrero, aunque lejos de los 1,80 euros alcanzados durante los primeros días de la crisis.

En el caso del gasóleo, el litro se sitúa en torno a 1,69 euros. La cifra está por debajo de los casi 2 euros registrados en marzo, pero sigue claramente por encima de los 1,44 euros de febrero.

La bajada de los carburantes se ha visto favorecida por la reducción del IVA y otros impuestos, medidas que se mantienen hasta finales de junio. Aun así, los consumidores siguen pagando más que antes de la guerra.

Ormuz condiciona el futuro del mercado

La posible reapertura del estrecho de Ormuz es el elemento central que explica la caída del precio del petróleo. Sin embargo, incluso si el conflicto terminara de inmediato, la vuelta a la situación previa no sería rápida ni completa.

Las informaciones disponibles apuntan a infraestructuras destruidas que deberán recuperarse y a una pérdida de confianza en Ormuz como vía segura de salida del petróleo. Esa incertidumbre puede seguir pesando sobre los precios y sobre las decisiones de los operadores energéticos.

En este contexto, los mercados se mueven entre la ilusión de un acuerdo y el riesgo de que las negociaciones no lleguen a concretarse. La evolución del precio del petróleo dependerá de si las partes avanzan hacia una reapertura efectiva y verificable del paso estratégico.