Estados Unidos mantiene abierta una importante investigación sanitaria por un brote de ciclosporiasis relacionado con lechuga iceberg procedente del centro de México. Los CDC y la FDA contabilizan 6.358 casos asociados específicamente a este foco, 278 hospitalizaciones y dos muertes, mientras continúa la retirada del producto y la búsqueda de posibles vías adicionales de contaminación.
El brote ya afecta a personas relacionadas con 15 estados
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han ampliado a 15 estados la investigación sobre un brote de Cyclospora relacionado con lechuga iceberg distribuida a restaurantes, establecimientos minoristas y empresas de alimentación.
Según la última actualización conjunta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), 6.358 personas han sido incluidas en este brote multestatal.
Al menos 278 pacientes han necesitado hospitalización y se han comunicado dos muertes en Michigan. Las autoridades han precisado que las dos personas fallecidas presentaban importantes problemas de salud previos que pudieron verse agravados por la ciclosporiasis y la deshidratación.
Los estados relacionados con la investigación son Arkansas, Iowa, Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Missouri, Nebraska, New Hampshire, Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental.
Los casos asociados a este foco comenzaron el 22 de junio y las fechas de inicio de síntomas conocidas llegan hasta el 31 de julio.
Los CDC advierten además de que el número real podría ser superior porque algunas personas se recuperan sin acudir a un centro sanitario y nunca son sometidas a pruebas específicas. También pueden transcurrir hasta seis semanas antes de determinar si una infección pertenece a este brote.
La investigación señala a lechuga procedente del centro de México
La investigación epidemiológica y de trazabilidad ha conducido a Taylor Farms de México, procesador situado en Guanajuato, y a lechuga iceberg obtenida de productores del centro de México.
La FDA determinó que el suministro de lechuga utilizado en distintos establecimientos donde habían comido pacientes antes de enfermar convergía en un mismo proveedor.
Taylor Farms de México anunció el 17 de julio la retirada voluntaria de toda la lechuga iceberg procedente del centro de México que estaba destinada al mercado estadounidense. La empresa suspendió además la distribución del producto afectado y comunicó la medida a sus clientes.
La lechuga retirada había sido distribuida entre el 29 de junio y el 16 de julio a numerosos estados y había llegado tanto al canal de restauración como al comercio minorista.
La FDA ha incrementado además los controles y el muestreo de productos en la frontera estadounidense para intentar impedir que nueva lechuga potencialmente contaminada entre en la cadena alimentaria.

Recreación editorial de cómo la lechuga procedente del centro de México fue retirada del mercado estadounidense tras avanzar la investigación epidemiológica y de trazabilidad.
Taco Bell fue una de las claves para localizar el origen
Una parte importante de la investigación comenzó entre personas que habían comido previamente en establecimientos de Taco Bell.
En las primeras fases del estudio, las autoridades analizaron los alimentos consumidos por 190 afectados que declararon haber comido en la cadena. Aproximadamente el 90 % había consumido lechuga iceberg.
El análisis posterior de la cadena de suministro permitió relacionar la lechuga utilizada en determinados restaurantes con Taylor Farms de México.
No todos los establecimientos de Taco Bell recibían producto del mismo proveedor. La compañía colaboró con las autoridades para dejar de utilizar la lechuga incluida en la investigación.
La retirada también incluyó productos de la marca Marketside vendidos en determinados establecimientos Walmart, según la información publicada por los CDC y la FDA. Los productos tenían diferentes presentaciones y fechas de consumo preferente.
A comienzos de agosto, las fechas de consumo preferente de los productos retirados ya habían pasado, por lo que las autoridades consideran que no deberían permanecer en supermercados o restaurantes. Sin embargo, recomiendan revisar posibles envases que todavía puedan conservarse en los hogares.
No todos los casos de Cyclospora en Estados Unidos proceden de esta lechuga
Las cifras nacionales requieren una distinción importante.
Desde el 1 de mayo hasta el 3 de agosto, los CDC habían recibido 10.468 casos confirmados en laboratorio de ciclosporiasis adquirida dentro de Estados Unidos, con 517 hospitalizaciones y casos notificados en 47 estados.
Sin embargo, esos 10.468 pacientes no pertenecen todos al brote de la lechuga iceberg.
Los CDC investigan simultáneamente varios grupos y posibles fuentes de contaminación. El brote relacionado específicamente con la lechuga representa 6.358 casos confirmados dentro de esa situación sanitaria mucho más amplia.
Además, el organismo conoce más de 12.255 posibles casos adicionales que todavía no han sido confirmados mediante laboratorio o requieren nuevas comprobaciones.
Las diferencias entre las cifras publicadas por algunos estados y los datos federales responden también a distintos criterios. Determinados departamentos estatales contabilizan casos probables junto a los confirmados, mientras que los CDC y la FDA utilizan únicamente casos confirmados para sus cifras nacionales.
Esta circunstancia explica por qué algunos recuentos estatales, especialmente los de Michigan, pueden ser mucho más elevados que los incluidos formalmente por las agencias federales en el brote específico vinculado a la lechuga.
Qué es la Cyclospora y cuáles son sus síntomas
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal provocada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis.
Las personas pueden infectarse al consumir alimentos o agua contaminados. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la diarrea acuosa, cansancio, pérdida de apetito, dolor o calambres abdominales, gases, náuseas y pérdida de peso. También pueden aparecer vómitos, dolor corporal, dolor de cabeza o fiebre.
Los síntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después de la infección, aunque el periodo puede variar desde dos días hasta dos semanas o más.
Sin tratamiento, las molestias pueden mantenerse durante semanas e incluso reaparecer después de una mejoría inicial.
Uno de los principales riesgos es la deshidratación, especialmente entre personas vulnerables o con enfermedades previas.
Los CDC recomiendan contactar con un profesional sanitario en caso de desarrollar síntomas compatibles y recordar expresamente la posibilidad de Cyclospora, ya que los análisis rutinarios de heces no siempre incluyen pruebas específicas para detectar este parásito.

Infografía sobre cómo Cyclospora cayetanensis puede llegar al organismo a través de alimentos o agua contaminados y afectar principalmente al intestino, provocando diarrea, dolor abdominal, náuseas, cansancio y riesgo de deshidratación.
La alerta continúa abierta pese a la retirada
La situación comienza a mostrar señales de estabilización en algunas zonas.
Michigan, el estado más golpeado por el aumento de casos, retiró el 6 de agosto su recomendación general de evitar ensaladas en bolsa después de observar una reducción de las nuevas infecciones y de las visitas a urgencias relacionadas con diarrea.
Sin embargo, las autoridades mantienen la recomendación de no consumir ningún producto incluido específicamente en la retirada.
Los CDC aconsejan tirar la lechuga afectada o devolverla al establecimiento donde fue comprada y limpiar con agua caliente y jabón los recipientes, utensilios y superficies que hayan estado en contacto con ella.
La investigación federal permanece oficialmente abierta porque todavía pueden aparecer nuevos pacientes debido al retraso entre la infección, el diagnóstico y su incorporación a las estadísticas.
Además, FDA y CDC continúan investigando otros posibles focos de ciclosporiasis que no tienen relación demostrada con la lechuga iceberg.

Recreación editorial de CDC y FDA continúan analizando nuevos casos y reconstruyendo la cadena de suministro para determinar el alcance definitivo del brote.
Un brote con impacto más allá de la salud pública
La crisis también ha comenzado a afectar al comportamiento de los consumidores y a la cadena estadounidense de distribución alimentaria.
Reuters ha informado de una reducción en el consumo de lechuga y de descensos de afluencia en determinadas cadenas de restauración desde el comienzo de la alerta.
Sysco, el mayor distribuidor alimentario de Estados Unidos, decidió dejar de comprar lechuga iceberg procedente de México mientras continúa la investigación y ha trasladado parte de su abastecimiento a producto cultivado en Estados Unidos.
La epidemia también ha obligado a reforzar la capacidad diagnóstica. Roche anunció el 6 de agosto el lanzamiento de dos nuevas pruebas PCR destinadas a detectar Cyclospora y otros parásitos gastrointestinales, en un momento en el que Estados Unidos registra niveles récord de ciclosporiasis.

