Perú en la guerra de Ucrania tras confirmarse 459 ciudadanos alistados en Rusia

Perú confirma 459 ciudadanos alistados en Rusia: 11 muertos y 114 desaparecidos

Una guerra iniciada a más de 10.000 kilómetros de Lima ha terminado afectando directamente a cientos de familias peruanas. El Gobierno de Perú ha confirmado que 459 ciudadanos del país se han alistado en Rusia, con un balance oficial de 11 fallecidos, 114 desaparecidos y tres capturados por el ejército ucraniano. Paralelamente, las autoridades investigan posibles redes de trata y falsas ofertas laborales después de repatriar a jóvenes que aseguran haber escapado de un reclutamiento forzado.

Cómo empezó la guerra entre Rusia y Ucrania

Para entender cómo ciudadanos peruanos han terminado vinculados al ejército ruso es necesario retroceder hasta 2014, cuando Rusia tomó el control de Crimea y posteriormente incorporó la península a su territorio mediante una anexión no reconocida por Ucrania y gran parte de la comunidad internacional. Paralelamente comenzó un conflicto armado en el este ucraniano entre las fuerzas de Kyiv y separatistas prorrusos en la región del Donbás.

Durante los siguientes años, los acuerdos de Minsk consiguieron contener parcialmente el conflicto, pero no resolvieron las disputas territoriales ni pusieron fin completamente a los enfrentamientos.

La situación cambió radicalmente en los meses finales de 2021, cuando Rusia concentró un elevado número de tropas alrededor de Ucrania. Después de semanas de tensión y negociaciones diplomáticas, el 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una invasión a gran escala de Ucrania desde varios frentes.

Las fuerzas rusas intentaron inicialmente avanzar hacia Kyiv, pero la resistencia ucraniana frustró la ofensiva sobre la capital. Rusia retiró posteriormente sus tropas del norte y concentró gran parte de sus operaciones en el este y sur del país. Ucrania recuperó durante 2022 importantes territorios en las regiones de Járkiv y Jersón, mientras la guerra evolucionaba progresivamente hacia un prolongado conflicto de desgaste.

Ese desgaste es fundamental para entender lo ocurrido después.

Tras años de enfrentamientos, Rusia necesita mantener un flujo constante de efectivos. Moscú ha utilizado campañas de contratación, importantes incentivos económicos y diferentes fórmulas para incorporar nuevos soldados, incluyendo ciudadanos extranjeros.

Rusia amplía su búsqueda de soldados extranjeros

La incorporación de extranjeros al ejército ruso no comenzó con los casos peruanos. Desde los primeros años de la invasión han aparecido ciudadanos de diferentes regiones del mundo entre las fuerzas que combaten del lado ruso.

Rusia ha aprobado medidas destinadas a facilitar la obtención de la ciudadanía a extranjeros que firmen contratos militares. En septiembre de 2022, pocos meses después del comienzo de la invasión a gran escala, Moscú ya había abierto una vía acelerada de nacionalización para quienes se incorporaran a sus fuerzas armadas.

El incentivo económico también tiene un peso importante. Las autoridades rusas y diferentes administraciones regionales han ofrecido salarios y bonificaciones elevadas para conseguir nuevos soldados, mientras Rusia intenta evitar depender exclusivamente de una nueva movilización general de reservistas.

Recreación editorial del conflicto iniciado a miles de kilómetros de Latinoamérica ha terminado afectando directamente a cientos de ciudadanos y familias peruanas.

El fenómeno ha adquirido una dimensión internacional.

Reuters informó en marzo de 2026 de que más de 1.700 ciudadanos africanos podían estar combatiendo para Rusia y que países como Kenia, Ghana y Sudáfrica habían comenzado a afrontar casos de nacionales incorporados a las fuerzas rusas, algunos de ellos después de recibir ofertas de trabajo presuntamente engañosas.

Kenia reconoció más de un millar de casos y llegó posteriormente a un acuerdo con Moscú para que sus ciudadanos dejaran de ser elegibles para incorporarse a las fuerzas rusas.

Associated Press también documentó el caso de trabajadores de Bangladesh que aseguraron haber viajado a Rusia pensando que realizarían trabajos civiles y que terminaron firmando documentos en ruso que resultaron ser contratos militares antes de ser trasladados hacia zonas vinculadas al frente.

Ese patrón de falsas oportunidades laborales es precisamente uno de los elementos que las autoridades peruanas investigan ahora.

Las primeras denuncias aparecen en Perú

Meses antes de conocerse la cifra de 459 alistados, el Gobierno peruano ya había detectado un problema.

El 6 de mayo de 2026, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos informó de que la Defensa Pública estaba proporcionando asesoramiento jurídico a 37 familias peruanas cuyos familiares supuestamente habían sido captados mediante engaños para viajar al extranjero con falsas ofertas laborales.

Los casos presentaban, según el Ministerio, indicios de posible trata de personas con fines de explotación laboral en Rusia.

El patrón descrito por las autoridades resultaba especialmente preocupante. Las posibles víctimas habrían recibido promesas de elevados ingresos económicos, salarios mensuales atractivos y bonos de miles de dólares. Una vez en Rusia, algunas habrían sido privadas de sus documentos y obligadas a firmar contratos escritos en un idioma que no comprendían.

El Gobierno peruano comenzó entonces a coordinar actuaciones entre los ministerios de Justicia, Relaciones Exteriores, Interior y Mujer para atender a las familias y estudiar cada caso.

Pero la magnitud real del fenómeno todavía no era pública.

Perú confirma que 459 ciudadanos se han alistado en Rusia

La dimensión del problema quedó al descubierto el 9 de agosto de 2026.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú comunicó oficialmente que 459 ciudadanos peruanos se habían enlistado en Rusia en el contexto de la guerra contra Ucrania.

Dentro de ese grupo, 11 habían fallecido, 114 figuraban como desaparecidos y tres habían sido capturados por el ejército ucraniano, según la información oficial disponible. EFE confirmó igualmente los datos divulgados por la Cancillería peruana.

La cifra de desaparecidos convierte el asunto en un grave problema consular para Lima. Detrás de cada caso existen familias que intentan conocer si sus familiares continúan combatiendo, han resultado heridos, están detenidos o han muerto.

La Cancillería informó además de que había conseguido evacuar a 31 compatriotas. De ellos, 28 regresaron a Perú y tres decidieron permanecer en Europa.

Existe, sin embargo, una diferencia esencial.

Las autoridades peruanas no han afirmado que los 459 ciudadanos fueran reclutados mediante engaño o coacción. El dato oficial indica que se alistaron en Rusia. Los indicios de trata, engaño o reclutamiento forzado corresponden a determinados casos concretos que están siendo investigados.

Infografía sobre los ciudadanos peruanos alistados en Rusia durante la guerra de Ucrania, con las cifras oficiales de fallecidos, desaparecidos, capturados y evacuados, además del contexto sobre las investigaciones por posibles redes de captación y falsas ofertas laborales.

Cuatro jóvenes lograron regresar a Perú

El comunicado de la Cancillería se produjo después de una operación para ayudar a cuatro jóvenes que se encontraban en Rusia en una situación especialmente vulnerable.

La sección consular de la Embajada de Perú en Moscú asistió inicialmente a dos jóvenes que, según la versión oficial peruana, habían conseguido escapar de un reclutamiento forzado para prestar servicios en la guerra contra Ucrania.

A ellos se sumaron otros dos compatriotas atendidos a finales de julio.

Los cuatro regresaron finalmente a Perú y pudieron reunirse con sus familias. En su atención participaron también el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables y el Ministerio de Salud.

Estos casos son especialmente relevantes porque aportan una prueba oficial de que, al menos en determinadas situaciones, ciudadanos peruanos han denunciado haber terminado vinculados al conflicto sin que esa fuera aparentemente la finalidad que conocían originalmente.

La investigación deberá establecer ahora quién organizó esos viajes, qué intermediarios participaron y si existen redes estructuradas de captación operando dentro o fuera de Perú.

Falsas ofertas laborales, uno de los principales riesgos

El Gobierno peruano ha pedido expresamente a la población que desconfíe de ofertas laborales demasiado atractivas relacionadas con viajes a Rusia.

La advertencia tiene un fundamento concreto. El Ministerio de Justicia ha documentado denuncias en las que las supuestas oportunidades de empleo incluían salarios muy superiores a los habituales y bonificaciones económicas elevadas.

El procedimiento puede resultar especialmente efectivo entre personas que atraviesan dificultades económicas o que consideran trabajar temporalmente en el extranjero.

Una propuesta que inicialmente parece destinada a realizar trabajos civiles puede transformarse en una situación completamente diferente una vez que el trabajador se encuentra a miles de kilómetros de su país, desconoce el idioma y carece de capacidad inmediata para regresar.

Casos similares documentados en otras partes del mundo demuestran que Perú no afronta un fenómeno aislado. Reuters ha investigado situaciones relacionadas con ciudadanos de Bangladesh, Kenia, Ghana y Sudáfrica que terminaron vinculados a las fuerzas rusas en circunstancias muy distintas, incluyendo tanto incorporaciones voluntarias como acusaciones de engaño.

Recreación editorial del Ministerio de Justicia peruano presta asistencia a familias que denuncian que sus parientes fueron captados mediante supuestas ofertas laborales para viajar a Rusia.

Perú advierte también de las consecuencias legales

La Cancillería peruana recordó que prestar servicio militar para un Estado extranjero requiere autorización previa del Gobierno peruano, conforme al marco constitucional señalado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El Ejecutivo ha instado además a denunciar ante el Ministerio Público y la Policía Nacional cualquier actividad sospechosa de personas que estén captando ciudadanos para viajar a Rusia.

Esta advertencia permite separar nuevamente dos situaciones diferentes.

Por una parte están quienes pueden haber decidido voluntariamente firmar un contrato con las fuerzas rusas atraídos por incentivos económicos u otras condiciones.

Por otra están aquellos ciudadanos que aseguran haber sido engañados mediante falsas ofertas laborales y que pueden ser víctimas de delitos de trata o explotación.

Determinar cuántos casos pertenecen a cada categoría será uno de los elementos centrales de las investigaciones.

114 desaparecidos: el dato que más preocupa a las familias

Entre todas las cifras conocidas, la de los 114 peruanos desaparecidos representa probablemente la mayor preocupación humanitaria.

La Cancillería no ha especificado públicamente en su comunicado las circunstancias individuales de cada desaparición. Por ello, no puede asumirse que todos se encuentren en la misma situación.

Localizar a una persona en un escenario bélico plantea además enormes dificultades. Puede haber soldados trasladados entre unidades, heridos hospitalizados, personas capturadas o ciudadanos cuya comunicación con sus familiares se haya interrumpido.

Los tres peruanos que Perú considera capturados por el ejército ucraniano añaden además una dimensión diplomática al caso.

Lima tendrá que mantener contactos y gestiones consulares tanto para intentar conocer el destino de los desaparecidos como para asistir a aquellos ciudadanos cuya situación pueda confirmarse.