Taiwán simula una invasión de China durante las maniobras Han Kuang 2026

Taiwán ensaya cómo frenar una invasión china y reduce por 1ª vez el internet móvil

Taiwán ha llevado este lunes sus principales maniobras militares anuales a uno de los escenarios más sensibles del estrecho: las islas Penghu. Tanques, artillería y armas antiaéreas participaron en un ejercicio con fuego real diseñado para ensayar la respuesta ante un posible desembarco enemigo. Paralelamente, el Gobierno probará por primera vez qué ocurre si la velocidad de internet móvil se reduce deliberadamente, dentro de un programa de defensa civil pensado para situaciones que van desde una catástrofe natural hasta una eventual invasión china.

Taiwán simula un ataque contra las estratégicas islas Penghu

Taiwán ha comenzado la semana con una demostración muy concreta del tipo de escenario para el que quiere estar preparado.

Durante las horas previas al amanecer de este 10 de agosto, unidades del Primer Comando de Teatro taiwanés abrieron fuego en una playa de las islas Penghu como parte de los ejercicios militares Han Kuang. En las maniobras participaron carros de combate M60A3, piezas de artillería y sistemas antiaéreos.

No era una simple exhibición.

El supuesto planteado por las Fuerzas Armadas consistía en que una fuerza enemiga intentaba ejecutar un rápido desembarco sobre el archipiélago. Las distintas unidades debían coordinarse para establecer lo que los militares taiwaneses describieron como una defensa por múltiples capas frente al ataque simulado.

Reuters tuvo acceso al ejercicio y pudo observar a los militares preparando munición para los tanques y ocupando posiciones de combate en plena oscuridad antes del inicio de los disparos. También participaron reservistas de las propias islas Penghu, que se encuentran inmersos en un periodo de entrenamiento de 14 días.

El objetivo de Taiwán es integrar cada vez más a sus reservistas en operaciones reales y alejar sus grandes ejercicios militares de los movimientos excesivamente preparados o coreografiados de años anteriores.

¿Por qué las islas Penghu serían tan importantes en una guerra?

La elección del lugar ayuda a entender la dimensión de las maniobras.

Las islas Penghu se encuentran en el estrecho de Taiwán, entre la isla principal y la costa de China continental. Aunque geográficamente están más próximas a Taiwán, su posición las convierte en un enclave militar especialmente valioso.

Los estrategas taiwaneses consideran que el archipiélago podría convertirse en uno de los primeros objetivos de Pekín si se produjera una operación militar para tomar Taiwán. Una fuerza que consiguiera controlar Penghu podría utilizar las islas como plataforma desde la que lanzar drones y misiles contra otros objetivos taiwaneses.

Por eso, el escenario ensayado este lunes no consiste únicamente en detener tropas que llegan desde el mar.

Taiwán está practicando la posibilidad de tener que impedir que una fuerza atacante establezca una cabeza de puente estratégica en pleno estrecho desde la que ampliar posteriormente sus operaciones.

El ejercicio forma parte de Han Kuang, las maniobras militares más importantes que realiza Taiwán cada año. La edición de 2026 se desarrolla durante diez días y está poniendo un énfasis especial en situaciones de combate menos predecibles y en la capacidad de los mandos sobre el terreno para reaccionar cuando los acontecimientos no se ajustan al plan inicial.

Recreación editorial de las islas Penghu un enclave especialmente sensible porque una fuerza que las controlara podría utilizarlas como plataforma para posteriores operaciones contra la isla principal.

Por primera vez, Taiwán ralentiza deliberadamente el internet móvil

Pero una de las pruebas más llamativas de este año no se desarrolla en una playa ni utiliza tanques.

Taiwán va a reducir deliberadamente la velocidad de las redes móviles durante aproximadamente 30 minutos para comprobar cómo reaccionaría la población si el ancho de banda quedara limitado durante una emergencia. El ensayo se realizará este lunes en la zona central del país y posteriormente, el jueves 13 de agosto, en el norte, incluida el área de Taipéi.

Es la primera vez que Taiwán incorpora una prueba de estas características a sus ejercicios de defensa civil.

El escenario pretende reproducir una situación en la que las comunicaciones móviles funcionen de manera degradada. Esa circunstancia podría producirse durante un desastre natural, un ciberataque o un conflicto armado.

La intención no es desconectar completamente a los ciudadanos.

Servicios esenciales como los cajeros automáticos, los semáforos y las llamadas a ambulancias no se verán afectados. Tampoco se interrumpirán las líneas telefónicas convencionales ni las conexiones fijas a internet.

El Gobierno taiwanés ha avisado previamente a la población. El viernes envió mensajes de alerta a teléfonos móviles de todo el territorio tanto en chino como en inglés y durante el fin de semana difundió información adicional sobre el ejercicio a través de redes sociales.

La medida refleja una evolución importante en la estrategia defensiva de Taiwán: prepararse para una guerra ya no significa únicamente disponer de soldados, aviones o misiles, sino conseguir que la sociedad y los servicios básicos continúen funcionando si las comunicaciones sufren graves alteraciones.

Recreación editorial de cómo Taiwán reducirá durante unos 30 minutos la velocidad de las redes móviles en el centro del país para comprobar cómo reaccionaría la población ante unas comunicaciones degradadas.

Las maniobras también preparan a la población civil

Los ejercicios de 2026 combinan las tradicionales pruebas militares Han Kuang con maniobras de resistencia urbana y defensa civil.

Durante varios días, distintas regiones están practicando respuestas ante ataques aéreos, interrupciones de comunicaciones y situaciones que obligarían a coordinar a las autoridades, servicios de emergencia y población civil.

La Administración taiwanesa ha programado los ejercicios de defensa aérea de forma progresiva. Comenzaron en el sur el 7 de agosto y continúan por las regiones central, insulares, oriental y septentrional hasta el 13 de agosto.

La reducción temporal de la red móvil se integra precisamente en este componente civil.

Associated Press señala que las maniobras de este año buscan comprobar no solo la capacidad militar durante un posible ataque, sino también la respuesta de las principales ciudades ante estrategias de “zona gris”, ciberinterferencias y alteraciones de servicios que pueden producirse incluso antes de un conflicto abierto.

Taiwán también está aplicando métodos de entrenamiento inspirados en Estados Unidos para conceder mayor margen de decisión a los mandos operativos cuando las comunicaciones con sus superiores sean difíciles o imposibles.

La idea de fondo es clara: si una red de mando queda afectada durante un ataque, las unidades deben ser capaces de seguir actuando sin esperar instrucciones constantes desde un centro de operaciones.

Más de 20.000 reservistas y ejercicios durante diez días

La magnitud de Han Kuang 2026 va mucho más allá del ejercicio desarrollado este lunes en Penghu.

Reuters informa de que más de 20.000 reservistas participan a lo largo de las maniobras, en las que Taiwán también está poniendo a prueba nuevas fórmulas de mando, desplazamiento de arsenales, protección de convoyes y utilización de recursos civiles en una eventual situación bélica.

La preparación incluye ejercicios durante la noche y situaciones en las que los militares deben reaccionar ante cambios inesperados sobre el terreno.

El presidente taiwanés, Lai Ching-te, ya supervisó el sábado otro ejercicio de ataque costero. Durante esa maniobra pudo observar operaciones con drones y la integración de embarcaciones de la Guardia Costera en tareas que serían necesarias en un conflicto.

El aumento de los ejercicios coincide además con un importante refuerzo presupuestario.

Según información publicada este domingo por Reuters a partir de medios oficiales taiwaneses, el Gobierno prevé incrementar alrededor de un 16 % su gasto en defensa para 2027, superando por primera vez el billón de dólares taiwaneses, equivalente aproximadamente a 31.000 millones de dólares estadounidenses.

El gasto relacionado con defensa superaría así el 3 % del producto interior bruto de la isla si el presupuesto completa su tramitación.

Infografía sobre las maniobras Han Kuang 2026, en las que ensaya la defensa de las islas Penghu y prueba por primera vez una reducción deliberada de la velocidad de internet móvil como parte de su preparación ante una posible crisis o conflicto con China.

China mantiene su reivindicación sobre Taiwán

Todas estas maniobras se desarrollan sobre el trasfondo de la disputa que condiciona la seguridad del estrecho de Taiwán.

China considera Taiwán parte de su territorio y no ha descartado recurrir a la fuerza para asumir su control. El Gobierno democráticamente elegido de Taiwán rechaza esa reivindicación y sostiene que únicamente sus habitantes pueden decidir su futuro.

Pekín ha incrementado durante los últimos años su actividad militar alrededor de la isla, incluyendo vuelos de aeronaves militares y operaciones navales.

Las autoridades chinas consideran al presidente Lai Ching-te un dirigente separatista y han rechazado sus propuestas de diálogo. El Gobierno de Lai, por su parte, afirma que Taiwán debe aumentar sus capacidades defensivas precisamente para reducir la posibilidad de que una confrontación llegue a producirse.

La diferencia de capacidades militares entre ambos lados del estrecho sigue siendo considerable. China anunció para 2026 un presupuesto de defensa de alrededor de 283.000 millones de dólares, con un incremento del 7 %, muy por encima del gasto taiwanés.

Por ello, Taipéi está concentrando buena parte de sus esfuerzos no solo en aumentar armamento, sino en desarrollar sistemas de defensa más flexibles, mejorar la movilización de reservistas y conseguir que las instituciones y la población puedan seguir funcionando bajo presión.

Una guerra también se libraría sobre las comunicaciones

El ensayo de este lunes introduce un elemento especialmente relevante para comprender cómo ha cambiado la planificación militar.

Una posible confrontación alrededor de Taiwán no tendría por qué comenzar exclusivamente con barcos cruzando el estrecho o aviones atacando posiciones militares.

Las comunicaciones, las infraestructuras, los sistemas informáticos y la capacidad de difundir información serían igualmente esenciales.

Por eso, la reducción deliberada de internet móvil busca obligar a ciudadanos y administraciones a comprobar qué actividades pueden mantenerse cuando la conectividad habitual deja de estar disponible en condiciones normales.

No significa que Taiwán espere que un eventual conflicto reproduzca exactamente ese escenario, sino que las autoridades están ampliando los supuestos para los que quieren preparar al país.

Esta evolución acerca las maniobras a una concepción de defensa total, en la que las Fuerzas Armadas constituyen solo una parte de la respuesta y el funcionamiento de las ciudades, las telecomunicaciones y los servicios de emergencia adquieren un papel igualmente importante.