El Masters 1.000 de Cincinnati se queda sin dos de sus principales reclamos. Jannik Sinner ha anunciado su retirada por una lesión en la rodilla derecha, apenas cinco días después de que Carlos Alcaraz renunciara al torneo por los problemas que arrastra en la muñeca. Los dos tienen ahora una carrera contrarreloj: el cuadro individual del US Open comienza el 30 de agosto.
Alcaraz y Sinner, la rivalidad que domina el tenis actual
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner han convertido su rivalidad en uno de los grandes focos del tenis masculino de los últimos años.
Ambos se han repartido títulos importantes, han protagonizado finales de Grand Slam y llegan habitualmente a los grandes torneos como principales candidatos al título. Su enfrentamiento ha adquirido todavía más peso después de que Alcaraz derrotara al italiano en la final del US Open de 2025, mientras Sinner respondió consolidándose entre los mejores del circuito y conquistando Wimbledon en 2026.
Cincinnati debía servir como una de las últimas grandes pruebas para medir nuevamente sus fuerzas antes de Nueva York, pero los problemas físicos han cambiado por completo el escenario: Alcaraz continúa condicionado por su muñeca y Sinner ha tenido que detenerse por una lesión en la rodilla derecha, dejando en el aire el estado en el que ambos llegarán al último Grand Slam de la temporada.
Sinner se retira de Cincinnati por una lesión en la rodilla
La última baja llegó este domingo 9 de agosto.
Jannik Sinner comunicó que no participará en el Cincinnati Open después de consultar la situación con su equipo médico. El italiano sufre una lesión en la rodilla derecha y considera que todavía no está preparado para volver a competir.
La retirada supone un contratiempo especialmente importante porque Cincinnati debía formar parte de su preparación para el último Grand Slam de la temporada.
Sinner tampoco disputó el torneo de Toronto, por lo que llegará al tramo final de agosto con menos partidos sobre pista dura norteamericana de los inicialmente previstos. Su última competición había terminado de la mejor manera posible: conquistando por segundo año consecutivo Wimbledon.
El italiano explicó que, pese al trabajo realizado junto a sus médicos y equipo, todavía no se encuentra en condiciones de afrontar el torneo estadounidense. Su prioridad pasa ahora por recuperarse completamente antes del US Open.
Cincinnati tenía además un significado especial para él.
Sinner fue campeón del torneo en 2024 y alcanzó nuevamente la final en 2025. Aquel último partido terminó precisamente con una victoria de Carlos Alcaraz después de que el italiano tuviera que retirarse durante la final.
Un año después, ninguno de los dos podrá luchar por el título.

Recreación editorial de Sinner que ha renunciado al Cincinnati Open por una lesión en la rodilla derecha y centra ahora sus esfuerzos en estar preparado para Nueva York.
Alcaraz lleva fuera de las pistas desde abril
La situación de Carlos Alcaraz resulta todavía más delicada por la duración de su ausencia.
El español anunció el pasado 4 de agosto que tampoco disputaría Cincinnati debido a los problemas persistentes en su muñeca, frustrando el regreso que tenía previsto realizar en Ohio.
Alcaraz no compite desde abril, cuando tuvo que retirarse del Barcelona Open. La lesión terminó obligándole a perderse dos de los torneos más importantes del calendario: Roland Garros y Wimbledon.
Durante las últimas semanas había publicado imágenes de entrenamientos que hacían pensar que su regreso estaba próximo. Cincinnati aparecía como el escenario ideal para volver a competir antes de defender su título del US Open.
Pero la muñeca todavía no está preparada.
La retirada significa que el español llegará a Nueva York sin haber disputado un partido oficial desde primavera salvo que decida participar previamente en otro torneo. Reuters señala que Winston-Salem, cuyo inicio está previsto para el 23 de agosto, sería su última posibilidad de acumular competición antes del Grand Slam, aunque Alcaraz no ha confirmado que vaya a disputarlo.

Recreación editorial de Carlos Alcaraz que no compite desde abril y ha tenido que renunciar a Cincinnati mientras continúa recuperándose de sus problemas en la muñeca.
El US Open está ya a solo 20 días
El calendario aumenta la presión sobre ambos.
El US Open de 2026 se celebrará entre el 23 de agosto y el 13 de septiembre, aunque el cuadro principal individual comenzará el domingo 30 de agosto, según la organización oficial del torneo.
Desde la retirada de Sinner quedan, por tanto, apenas tres semanas para que los principales favoritos comiencen a competir en Nueva York.
La lista oficial de inscritos publicada por el US Open incluye tanto a Sinner como a Alcaraz, por lo que ninguno ha renunciado por ahora al Grand Slam.
Pero los caminos son diferentes.
Sinner llega después de competir y ganar Wimbledon, aunque deberá comprobar la evolución de su rodilla.
Alcaraz afronta una incógnita mayor porque necesita recuperar completamente la muñeca y, al mismo tiempo, volver a adquirir ritmo de competición después de varios meses sin partidos oficiales.
Alcaraz defenderá el título conquistado en 2025
Para el español existe además una presión añadida: defenderá el título del US Open.
Alcaraz ganó la edición de 2025 derrotando precisamente a Sinner en la final y recuperó entonces el número uno mundial. Fue su segundo título en Nueva York después del conseguido en 2022.
El comienzo de 2026 parecía confirmar que podía mantener aquella dinámica.
Alcaraz conquistó el Australian Open y se convirtió en el hombre más joven en completar el Grand Slam de carrera, según Reuters. Sin embargo, la lesión de muñeca cambió completamente su temporada durante la primavera.
Se perdió Roland Garros y Wimbledon mientras Sinner aprovechaba su ausencia para reforzar su posición en la cima del circuito y conquistar nuevamente el torneo británico.
Nueva York debía marcar el regreso del gran duelo entre ambos.
Ahora, antes de pensar en una nueva final, los dos tienen que superar primero sus respectivos problemas físicos.
Cincinnati pierde a sus dos últimos campeones
Las bajas también representan un golpe considerable para el propio Cincinnati Open.
El torneo celebrará sus cuadros masculino y femenino durante agosto en el Lindner Family Tennis Center de Mason, Ohio. La competición masculina reparte en 2026 más de 9,4 millones de dólares en premios.
Sinner y Alcaraz representaban dos de los principales atractivos de la edición.
No solo por su condición de grandes estrellas del circuito, sino porque protagonizaron la final del año pasado.
Alcaraz llegaba como vigente campeón y Sinner había levantado el trofeo en 2024. Cincinnati pierde así de forma simultánea a los dos últimos ganadores del torneo masculino.
La ausencia abre considerablemente el cuadro para otros aspirantes.
Pero también vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente dentro del tenis profesional: la carga del calendario y la gestión física de los jugadores.
Los responsables del Canadian Open ya habían expresado recientemente su preocupación por la creciente frecuencia de retiradas tardías en los Masters 1.000 después de que grandes figuras, entre ellas Sinner y Novak Djokovic, decidieran no disputar Montreal.

Infografía sobre las lesiones de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, sus bajas en el Masters 1.000 de Cincinnati y las dudas sobre su estado físico a pocas semanas del US Open 2026.
Dos lesiones distintas y la misma preocupación
No existe por ahora ningún indicio que permita asegurar que Sinner o Alcaraz vayan a perderse el US Open.
En el caso del italiano, su comunicado plantea la retirada de Cincinnati como una decisión destinada precisamente a recuperarse a tiempo para Nueva York.
La situación de Alcaraz exige más cautela.
El español lleva varios meses apartado de los torneos y ya ha tenido que aplazar su regreso. Aunque continúa entrenando, todavía no existe una fecha confirmada para su vuelta a la competición.
Los próximos días serán, por tanto, determinantes.
Si ambos consiguen recuperarse, el US Open podría volver a ofrecer uno de los grandes duelos del tenis actual. Pero si alguno de los problemas físicos se prolonga, el último Grand Slam del año podría sufrir otra baja de enorme impacto.

