Los nuevos resultados de PISA 2025 en Latinoamérica vuelven a encender las alarmas sobre la educación en la región. Argentina cae en las tres grandes competencias, México registra uno de sus peores resultados recientes en matemáticas y países como Brasil y Colombia permanecen lejos de los promedios de la OCDE.
El PISA 2025 Latinoamérica dibuja un escenario complicado para buena parte de los principales sistemas educativos de la región. Los resultados publicados este 8 de septiembre por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que millones de adolescentes siguen llegando a los 15 años sin alcanzar las competencias consideradas básicas en matemáticas, lectura y ciencias.
La novena edición de PISA ha sido, además, la más amplia realizada hasta ahora. Más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías participaron en la evaluación, una muestra que representa a unos 33 millones de jóvenes de 15 años. El estudio se centró especialmente en ciencias, aunque volvió a medir matemáticas, comprensión lectora y nuevas competencias vinculadas al entorno digital.
El deterioro no afecta exclusivamente a América Latina. La OCDE advierte de que el rendimiento medio en lectura y matemáticas ha alcanzado mínimos históricos entre sus países miembros. Actualmente, aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de 15 años presenta bajo rendimiento simultáneamente en ciencias, matemáticas y lectura, frente al 16% registrado en 2022.
Sin embargo, la distancia entre gran parte de Latinoamérica y los sistemas educativos más avanzados continúa siendo especialmente significativa.

Recreación editorial de Argentina, México, Brasil y Colombia registran porcentajes muy reducidos de alumnos que alcanzan el nivel básico de matemáticas.
Argentina registra uno de los retrocesos más preocupantes
Argentina aparece entre los países latinoamericanos con una evolución más negativa. Los estudiantes obtuvieron en 2025 resultados inferiores a los de 2022 en matemáticas, lectura y ciencias, y las tres competencias también quedaron por debajo de los niveles observados en 2018.
El indicador más llamativo está en matemáticas. Solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó como mínimo el nivel 2 de competencia, considerado por PISA el umbral básico para desenvolverse con problemas matemáticos sencillos. La media de la OCDE alcanza el 65%.
En lectura, únicamente el 40% logró ese nivel mínimo, frente al 69% del promedio de la organización. En ciencias fue el 41%, cuando la media de la OCDE se sitúa en el 74%. La presencia de alumnos argentinos en los niveles de excelencia también es muy reducida.
El resultado ha abierto un nuevo debate político en Argentina. El Gobierno de Javier Milei ha responsabilizado fundamentalmente a las políticas educativas de administraciones anteriores, mientras expertos y oposición también han puesto el foco en los actuales recortes presupuestarios y en problemas estructurales acumulados durante años.
México cae a 388 puntos en matemáticas
México también ofrece una de las imágenes más claras del desafío educativo regional. En matemáticas obtuvo 388 puntos, siete menos que en la edición anterior y su registro más bajo desde 2006. En lectura alcanzó 408 puntos y en ciencias 414.
Pero nuevamente el porcentaje de estudiantes que logra las competencias fundamentales resulta más significativo que la propia puntuación.
Solo el 30% de los adolescentes mexicanos alcanza el nivel básico de matemáticas, frente al 65% del conjunto de la OCDE. Eso supone que aproximadamente siete de cada diez estudiantes evaluados no alcanzaron ese umbral. En lectura, el porcentaje que sí llega al nivel mínimo es del 50%.
Desde 2015, la proporción de alumnos mexicanos con bajo rendimiento ha aumentado 13 puntos porcentuales en matemáticas y ocho en lectura.
La OCDE introduce, no obstante, un matiz importante: una parte de la evolución de los resultados puede estar relacionada con la incorporación al sistema educativo de más jóvenes procedentes de poblaciones anteriormente marginadas. Una mayor escolarización puede reducir inicialmente los promedios sin que ello implique necesariamente que todos los estudiantes estén aprendiendo menos.
Chile mantiene el liderazgo regional, pero también retrocede
Chile continúa ofreciendo resultados superiores a muchos de sus vecinos latinoamericanos, pero PISA 2025 tampoco deja buenas noticias para el país.
Los resultados fueron inferiores a los de 2022 en matemáticas y lectura, mientras que ciencias permaneció aproximadamente estable. Si la comparación se amplía hasta 2015, el deterioro en matemáticas y comprensión lectora se hace todavía más evidente.
El 41% de los estudiantes chilenos alcanza el nivel básico en matemáticas. Es una proporción claramente superior a Argentina, Brasil, Colombia y México, aunque todavía se encuentra a 24 puntos porcentuales de la media de la OCDE.
En lectura, un 62% consigue el nivel mínimo, frente al 69% del conjunto de la organización. Además, desde 2015 la proporción de estudiantes con bajo desempeño aumentó diez puntos porcentuales tanto en matemáticas como en lectura.
Brasil y Colombia siguen atrapados en el estancamiento
Brasil ofrece una fotografía diferente: no experimenta un desplome similar al argentino, pero tampoco consigue romper con años de resultados modestos.
Sus niveles en matemáticas, lectura y ciencias se mantuvieron aproximadamente estables respecto a 2022, y la OCDE señala que esa estabilidad se prolonga prácticamente desde 2015. Solo el 28% de los estudiantes brasileños alcanza la competencia básica en matemáticas y el 48% lo hace en ciencias.
Brasil obtuvo 377 puntos en matemáticas y 408 en lectura, muy por debajo de los promedios respectivos de la OCDE, de 463 y 461 puntos.
Colombia presenta una evolución igualmente contenida. Sus resultados de 2025 son estadísticamente similares a los de 2022 en las tres grandes materias, aunque matemáticas y lectura permanecen por debajo de los registros de 2018.
Solo un 29% de los estudiantes colombianos alcanza el nivel básico en matemáticas, el 46% en lectura y el 50% en ciencias. Las puntuaciones fueron de 381 en matemáticas, 399 en lectura y 414 en ciencias.
Pantallas, lectura y desigualdad: las pistas que deja PISA
Una de las partes más relevantes de PISA 2025 va más allá de los rankings. La OCDE intenta identificar qué está ocurriendo dentro y fuera de las aulas.
El organismo señala que la caída educativa comenzó en numerosos países antes de la pandemia, por lo que la crisis de la covid no explica por sí sola el fenómeno. La digitalización, el mayor tiempo frente a las pantallas y la reducción de la lectura por placer coinciden con peores resultados en comprensión lectora.
Los resultados globales también apuntan a cambios en el apoyo familiar, la capacidad para mantener la atención durante tareas largas y la relación de los estudiantes con los dispositivos digitales. AP destaca que el menor acompañamiento familiar y determinadas formas de uso intensivo de herramientas digitales aparecen asociados a un rendimiento inferior, aunque estas correlaciones no permiten atribuir todo el descenso a una única causa.

Recreación editorial de jóvenes que como habla la OCDE vincula el deterioro de la comprensión lectora con cambios profundos en los hábitos de lectura y el entorno digital.
La OCDE añade otro elemento importante: las brechas socioeconómicas siguen siendo enormes. Y allí donde algunas diferencias se han reducido, no siempre ha sido porque los alumnos desfavorecidos hayan mejorado. En numerosos países la distancia se acorta porque también empeoran los estudiantes procedentes de hogares con más recursos.

