Miles de personas han cruzado este jueves la frontera entre Marruecos y Ceuta, muchas de ellas bordeando a pie o a nado el espigón del Tarajal. La llegada masiva ha desbordado los centros de acogida, ha dejado al menos diez fallecidos y ha llevado al Gobierno a movilizar a las Fuerzas Armadas.
La frontera entre Marruecos y Ceuta vive su situación más crítica desde mayo de 2021. Miles de personas han accedido este jueves 30 de julio de 2026 a la ciudad autónoma a través del espigón del Tarajal, mientras los servicios policiales, humanitarios y de acogida intentaban responder a un flujo que continuaba durante la noche.
La mayoría de las personas que han cruzado son jóvenes procedentes de Marruecos, aunque entre los grupos también se han observado mujeres, menores y familias con niños pequeños. Muchos han llegado caminando alrededor del espigón fronterizo, mientras otros se han lanzado al agua utilizando flotadores, aletas o trajes de neopreno.
La cifra definitiva todavía no ha sido confirmada por el Ministerio del Interior. Televisión Española calculó inicialmente entre 2.000 y 3.000 entradas, aunque fuentes policiales consultadas posteriormente advertían de que el número podría ser muy superior. Reuters no pudo verificar de manera independiente esas estimaciones.
La magnitud de las llegadas ha obligado al Gobierno central a desplegar unidades militares y reforzar la presencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tienen previsto desplazarse este viernes 31 de julio a Ceuta para coordinar la respuesta con las autoridades locales.

Infografía sobre la crisis migratoria en Ceuta, con las principales cifras de entradas, el balance provisional de víctimas, el despliegue del Ejército y la respuesta humanitaria en el entorno del Tarajal.
Al menos diez muertos durante las entradas por el Tarajal
La crisis migratoria en Ceuta ha dejado también una grave dimensión humana. A última hora del jueves, se habían recuperado al menos diez cadáveres en el mar durante las últimas 24 horas. Las circunstancias concretas de cada muerte todavía estaban siendo investigadas.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha señalado que más de 60 personas han perdido la vida durante el último año intentando alcanzar la ciudad autónoma por mar. Los cruces se realizan en ocasiones durante la noche, con fuertes corrientes y mediante equipos de flotación precarios.
Las llegadas no comenzaron este jueves. Durante los días anteriores ya habían accedido a Ceuta más de 1.500 personas, con una media cercana a las 300 entradas diarias. Esa presión previa había saturado los recursos disponibles antes de que se produjera la entrada masiva por el Tarajal.
Los centros para menores migrantes no acompañados estaban funcionando, según Vivas, muy por encima de su capacidad ordinaria. Alrededor de 1.000 personas permanecían fuera del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, mientras centenares esperaban en sus inmediaciones para acceder a unas instalaciones completamente desbordadas.
El Gobierno despliega al Ejército para apoyar a la Guardia Civil
El Ejecutivo ha ordenado el despliegue de las Fuerzas Armadas para apoyar a la Guardia Civil y mantener la seguridad en la ciudad. Los militares actuarán bajo la coordinación del mando de operaciones y no sustituirán a las fuerzas policiales en el control migratorio.
El dispositivo anunciado incluye tres secciones militares de unos 20 efectivos cada una, una unidad de buceadores y un buque militar. También se reforzarán las unidades de intervención policial hasta alcanzar aproximadamente los 200 agentes, según la información recopilada por Reuters.
Las autoridades españolas han insistido en que la movilización militar tiene como finalidad reforzar la seguridad, proteger las infraestructuras críticas y colaborar con los cuerpos policiales. Durante la tarde, numerosos comercios y centros comerciales cerraron temporalmente ante la incertidumbre generada por la llegada masiva.
La Comisión Europea también ha ofrecido a España apoyo operativo y el posible despliegue de efectivos de Frontex para reforzar el control de una de las principales fronteras exteriores de la Unión Europea.
Ceuta reclama la emergencia nacional y un mando único
Juan Jesús Vivas ha calificado la situación como una “absoluta emergencia humanitaria y social”. El Gobierno ceutí ha solicitado la creación de un mando único que coordine a las administraciones, el cierre temporal de la frontera y la declaración de una emergencia nacional.
La petición ha recibido el respaldo de todos los grupos de la Asamblea de Ceuta, incluidos PP, PSOE, Vox, Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía y Ceuta Ya. Las fuerzas políticas locales consideran que la dimensión alcanzada por la crisis supera las capacidades ordinarias de la ciudad.
El Ministerio del Interior, sin embargo, ha explicado que la legislación de protección civil no permite declarar una emergencia de interés nacional por un episodio migratorio, ya que esa figura se reserva fundamentalmente para riesgos naturales o tecnológicos.
El rechazo de esa declaración no impide la movilización de recursos estatales. El Gobierno sostiene que varios ministerios están actuando de manera coordinada y que se están reforzando simultáneamente la seguridad fronteriza, la atención humanitaria y los recursos de acogida.

Recreación editorial de los centros de acogida de Ceuta quedaron desbordados tras la llegada de miles de personas desde Marruecos.
La sentencia del Supremo cambia las devoluciones en el mar
Una de las claves de la crisis es la sentencia dictada el pasado 8 de julio por el Tribunal Supremo. El tribunal estableció que las personas interceptadas en el mar cuando intentan llegar a nado a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltas inmediatamente mediante el régimen especial de rechazo en frontera.
La decisión no impide las devoluciones, pero obliga a utilizar el procedimiento ordinario establecido en la Ley de Extranjería. Esto exige identificar a la persona, ofrecer asistencia letrada e intérprete cuando sea necesario y comprobar si desea solicitar protección internacional.
El régimen especial conocido como devolución o rechazo en frontera queda limitado a quienes intentan superar elementos físicos de contención, como las vallas fronterizas.
El Ministerio del Interior considera que las redes de tráfico de personas están utilizando esta interpretación judicial para difundir la idea de que quienes llegan por mar no pueden ser devueltos. El Gobierno de Ceuta comparte que el fallo ha creado un nuevo escenario operativo, aunque organizaciones defensoras de los derechos humanos recuerdan que muchos migrantes probablemente desconocen el contenido de la sentencia.
España y Marruecos acuerdan coordinar las devoluciones
España y Marruecos han acordado reforzar su cooperación y tramitar cuanto antes el retorno de las personas que hayan entrado irregularmente y no tengan derecho a permanecer en territorio español.
Cualquier devolución deberá realizarse respetando los procedimientos administrativos, la asistencia jurídica y el derecho a solicitar asilo. No puede aplicarse de forma automática a menores, posibles solicitantes de protección internacional o personas en situación de especial vulnerabilidad.
Interior ha defendido la colaboración de las fuerzas de seguridad marroquíes y asegura que han evitado miles de intentos de entrada durante los últimos días. Sin embargo, la llegada masiva registrada este jueves demuestra que el sistema de contención quedó ampliamente superado en distintos momentos de la jornada.
La situación recuerda a la crisis de mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas entraron en Ceuta en aproximadamente dos días durante una grave tensión diplomática entre España y Marruecos.
En esta ocasión, no existe por el momento una explicación oficialmente confirmada sobre qué provocó una movilización tan numerosa. Las autoridades españolas responsabilizan principalmente a las redes criminales y al uso interesado de la sentencia del Supremo.

Recreación editorial de las autoridades preparando una respuesta conjunta para reforzar la seguridad, la atención humanitaria y los recursos de acogida en Ceuta.
Una crisis local dentro de un descenso nacional de las llegadas
La situación de Ceuta contrasta con la evolución general de la inmigración irregular en España. Durante el primer semestre de 2026 llegaron irregularmente 12.138 personas, un 32,5 % menos que en el mismo periodo de 2025.
Las llegadas a Canarias cayeron un 67,2 %, desde 11.321 hasta 3.708 personas. Sin embargo, el balance del Ministerio del Interior ya reflejaba un fuerte incremento de las entradas terrestres en Ceuta antes de la crisis de finales de julio.
Estos datos muestran que España no afrontaba hasta ahora un aumento generalizado de todas las rutas migratorias, sino cambios importantes entre territorios. La caída de la ruta canaria convivía con una presión creciente sobre Ceuta y con un incremento de las llegadas marítimas a la Península.

